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Chihuahua
"Pongamos nuestro corazón en manos de Dios Monseñor Miranda"
Al oficiar misa ante miles de chihuahuenses. Foto: El Heraldo de Chihuahua
El Heraldo de Chihuahua
20 de noviembre de 2009
De la redacción
Chihuahua, Chihuahua.- "Pongamos nuestro corazón en manos de Dios con obras, no sólo palabras, busquemos un encuentro con Jesucristo porque ello transforma cualquier situación de peligro. Dios está vivo, el estaba en situación de muerte y resucitó". Así fueron las primeras palabras de monseñor Miranda Weckmann al ser nombrado arzobispo de Chihuahua, al expresar su sentir sobre el ambiente de violencia que prevalece en esta ciudad. Sus primeros comentarios se dan en una improvisada rueda de prensa que duró aproximadamente 5 minutos. Al concluir la misa de toma de posesión de la Arquidiócesis, fue organizada una breve rueda de prensa que de última hora cambió de lugar y que para efectos del tiempo se redujo aproximadamente a 7 preguntas. Con la inquietud de conocer las primeras expresiones de monseñor, se le cuestiona sobre las actividades iniciales que emprenderá, su percepción acerca del ambiente de violencia que prevalece en Chihuahua y demás comentarios, agrega un mensaje final. "Me siento protegido por ustedes y con ustedes, muy contento por esta acción y estoy a sus órdenes". Afirmó que las primeras actividades que realizará es visitar las parroquias de la Arquidiócesis. Expresó que ante el ambiente de inseguridad que se vive en Chihuahua es importante recurrir a Dios como fuente de tranquilidad. "Debemos buscar un encuentro con Jesucristo, porque así es como se puede transformar cualquier situación anómala". Dijo que los proyectos que están pendientes en la Arquidiócesis los asumirá para darles el seguimiento correspondiente, asimismo afirmó que si se trata de proyectos pastorales no dudará en darles continuidad. "Mi primer trabajo será también acercar a la comunidad con la fraternidad para que la iglesia siga adelante, les pido de favor que oren por mí como yo lo haré por ustedes". Al expresar su gratitud con la comunidad chihuahuense y con la felicidad de "llegar a mi casa", el arzobispo Constancio Miranda Weckmann reconoció que en el camino de Jesús será posible encontrar la solución a infinidad de infortunios que actualmente trastocan las fibras más sensibles de la sociedad, en temas de inseguridad y otros. |
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