Chihuahua
Lo más cercano a volar subir a un globo aerostático
Vale la pena la levantada temprano y hasta te sirve para aprender a "cazar" globos aerostáticos. Foto: El Heraldo de Chihuahua
El Heraldo de Chihuahua
7 de noviembre de 2009

De la redacción

Chihuahua, Chihuahua.- Subir a un globo aerostático es algo único, una experiencia inolvidable, algo que quedara en la mente hasta el último de los días, es lo más cercano a volar, la tranquilidad del cielo es como pasear sobre una nube y la quietud de los aires es como escuchar el silencio.

Bien vale la pena "la levantada" temprano, arropado y aún adormilado llegar es lo más difícil, después todo es emoción, ver cómo llegan las grandes camionetas con sus canastos y los globos guardados en grandes bolsas de lona.

El ritual casi religioso, de cómo desenvolver el globo es digno de mencionar, el encendido del mechero y las primeras llamas iluminan el amanecer, que es pintado de colores gracias a los estampados de los globos.

Voltear la canasta y ver por fin el globo erguido, es como sentir mil hormigas caminado por el cuerpo y todo se reduce a tres simples palabras: "Listos para despegar".

El sonido del mechero y el aire caliente, literalmente se siente sobre la cabeza, pero nada comparado con la sensación de despegarse del suelo en una forma sutil, cadenciosa y casi mística, para iniciar a ver las personas más pequeñas, los autos más distantes y la ciudad tan enorme.

Arriba todo es tranquilidad, silencio, calma, relajación y sólo queda ver a su alrededor, sólo queda disfrutar el viaje, dejarse llevar por el viento y que éste sea el piloto de la ruta.

Las horas parecen minutos y los minutos parecen segundos, volar detiene el tiempo, pero a la vez lo acelera de tal forma que después de sólo unos "segundos" es tiempo del descenso.

No hay más que decir, sólo agradecer en lo personal a "Good Grief" (Gregorio García) por el placentero vuelo, la inolvidable experiencia y el dulce sabor de boca de una primera vez que jamás se olvidará.