México
Narcos buscarían contactos con mafia italiana, según PGR
Organización Editorial Mexicana
6 de noviembre de 2009
ANSA
Ciudad de México.- Las bandas del narcotráfico del país "están tratando de abrir sus propias rutas hacia Europa, aliándose incluso con la mafia italiana", en clara disputa con los narcos de Colombia, según sospecha la Procuraduría General de la República (PGR).
"No tiene sentido enviar el producto hacia Estados Unidos para luego hacerlo llegar a Europa, devaluado, cuando es posible despacharlo directamente de Sudamérica a Europa", reconoció en septiembre el entonces procurador General, Eduardo Medina Mora.
Funcionarios de la procuraduría sostuvieron que la violencia que padece México "es consecuencia" de los progresos en la lucha del gobierno contra las bandas del narcotráfico y se trata de un "indicio de la desesperación de los traficantes".
Informes oficiales reconocieron que la campaña de los gobiernos de México y Estados Unidos contra el narcotráfico "está obligando" a las bandas criminales a incursionar en actividades delictivas como la extorsión y el secuestro a cambio de rescates a ambos lados de la frontera con Estados Unidos.
La violencia "es un reflejo de cómo están perdiendo fuerza, de que no pueden generar ingresos", sostuvieron voceros de la policía federal.
Informes del gobierno de Estados Unidos destacaron que la cantidad de cocaína confiscada en la frontera con México bajó 41% entre principios del 2007 y mediados del 2008.
Pero la merma en la oferta hizo subir los precios casi un tercio en Estados Unidos y trajo aparejada también una reducción del 15% en la pureza de la droga, dijeron analistas académicos que refieren informes de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá que dicen que se nota una prolongada escasez de cocaína.
Informes oficiales de México y Estados Unidos revelaron que los cárteles mexicanos están perdiendo el mercado estadounidense de metanfetaminas, pero el contrabando de marihuana desde México ha ido en aumento desde el 2005 debido a un incremento en la demanda.
Los cárteles mexicanos comenzaron a tener problemas en su trasiego de enervantes a Estados Unidos desde el 11 de septiembre del 2001, cuando los ataques terroristas contra las Torres Gemelas y el Pentágono hicieron que se reforzaran las medidas de seguridad en la frontera sur del territorio estadounidense.
La cooperación entre los gobiernos de Estados Unidos y México posibilitaron, por ejemplo, el arresto de 755 presuntos miembros del Cártel de Sinaloa en ciudades y en pequeños pueblos en territorio estadounidense.
El gobierno mexicano, en tanto, destituyó al menos a dos docenas de funcionarios de las fuerzas de seguridad, incluido un director de la lucha contra el narcotráfico que supuestamente cobraba para proteger a las bandas del narco.
Estos éxitos tuvieron, sin embargo, el costo que signific¢ un espiral de violencia que provoc¢ al menos 14 mil asesinatos de 2006 a la fecha, con al menos 560 secuestros en Phoenix (Arizona) y en lo que va del año cuando menos dos docenas de tiroteos en Vancouver, Canadá, donde la escasez hizo que los precios de la cocaína subiesen de 23 mil 300 a 39 mil dólares el kilo, de acuerdo con informes oficiales.
Ciudad de México.- Las bandas del narcotráfico del país "están tratando de abrir sus propias rutas hacia Europa, aliándose incluso con la mafia italiana", en clara disputa con los narcos de Colombia, según sospecha la Procuraduría General de la República (PGR).
"No tiene sentido enviar el producto hacia Estados Unidos para luego hacerlo llegar a Europa, devaluado, cuando es posible despacharlo directamente de Sudamérica a Europa", reconoció en septiembre el entonces procurador General, Eduardo Medina Mora.
Funcionarios de la procuraduría sostuvieron que la violencia que padece México "es consecuencia" de los progresos en la lucha del gobierno contra las bandas del narcotráfico y se trata de un "indicio de la desesperación de los traficantes".
Informes oficiales reconocieron que la campaña de los gobiernos de México y Estados Unidos contra el narcotráfico "está obligando" a las bandas criminales a incursionar en actividades delictivas como la extorsión y el secuestro a cambio de rescates a ambos lados de la frontera con Estados Unidos.
La violencia "es un reflejo de cómo están perdiendo fuerza, de que no pueden generar ingresos", sostuvieron voceros de la policía federal.
Informes del gobierno de Estados Unidos destacaron que la cantidad de cocaína confiscada en la frontera con México bajó 41% entre principios del 2007 y mediados del 2008.
Pero la merma en la oferta hizo subir los precios casi un tercio en Estados Unidos y trajo aparejada también una reducción del 15% en la pureza de la droga, dijeron analistas académicos que refieren informes de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá que dicen que se nota una prolongada escasez de cocaína.
Informes oficiales de México y Estados Unidos revelaron que los cárteles mexicanos están perdiendo el mercado estadounidense de metanfetaminas, pero el contrabando de marihuana desde México ha ido en aumento desde el 2005 debido a un incremento en la demanda.
Los cárteles mexicanos comenzaron a tener problemas en su trasiego de enervantes a Estados Unidos desde el 11 de septiembre del 2001, cuando los ataques terroristas contra las Torres Gemelas y el Pentágono hicieron que se reforzaran las medidas de seguridad en la frontera sur del territorio estadounidense.
La cooperación entre los gobiernos de Estados Unidos y México posibilitaron, por ejemplo, el arresto de 755 presuntos miembros del Cártel de Sinaloa en ciudades y en pequeños pueblos en territorio estadounidense.
El gobierno mexicano, en tanto, destituyó al menos a dos docenas de funcionarios de las fuerzas de seguridad, incluido un director de la lucha contra el narcotráfico que supuestamente cobraba para proteger a las bandas del narco.
Estos éxitos tuvieron, sin embargo, el costo que signific¢ un espiral de violencia que provoc¢ al menos 14 mil asesinatos de 2006 a la fecha, con al menos 560 secuestros en Phoenix (Arizona) y en lo que va del año cuando menos dos docenas de tiroteos en Vancouver, Canadá, donde la escasez hizo que los precios de la cocaína subiesen de 23 mil 300 a 39 mil dólares el kilo, de acuerdo con informes oficiales.