México
El gobernador de Edomex causa gran expectación en San Lázaro
Organización Editorial Mexicana
6 de noviembre de 2009


Miguel Reyes Razo / El Sol de México

Ciudad de México.- Un rumor recorre pasillos, salones, estacionamientos, oficinas:

"¡Ya viene Peña Nieto!".

Una suerte de expectación, curiosidad, incredulidad y deseo sacude a mujeres y hombres:

"¿Qué viene Peña Nieto?".

Especie que se transforma en antojo, anhelo:

"¿Quieres una foto con Peña Nieto?".

Ayer, pasadas las 10:32, el trajín normal en San Lázaro quedó en vilo. La ruta hacia el edificio "I" estaba cortada. Formidables barreras dividían. De aquel lado, el próximo a un horroroso -incomprensible- mural, el frío, las rachas de viento helado y la esperanza arracimaban a decenas de políticos y reporteros.

Gradas arriba, los camarógrafos montaron muy temprano los trípodes. Afinaron visores. Comprobaron el poder de sus baterías. Los carretes de grabación. Lo hacía Gustavo López -veteranazo, inigualable profesional- con la acuciosidad de hace más de 35 años. Gustavo López. "Gus", lo apodan.

Fotógrafos -¿de dónde salen tantos? ¿Dónde publican? ¿Quiénes son? Todos aguardan. Observan absortos el amplio estacionamiento. Cazan sonidos. El de las aspas, el rotor de un helicóptero que parece aterrizar en el parque "Venustiano Carranza". Todos sostienen -nerviosos- Nikon y Canon.

Aarón Sánchez -tan profesional y serio- toma su tiempo.

Emilio Chuayfett encabeza, guía, contiene, conduce a los diputados del Estado de México. ¡Brrr! ¡Qué frío hace! ¡Brrr! Y esos meseros y cargadores que eliminan los restos del banquetazo de la víspera. Y preparan carpas y mesas y sillerío para el superbanquetazo -" a lo mejor lo ofrecen cinco gobernadores"- de hoy.

Y unos grandulones -cuyo único mérito es medir más de 1.90 y pesar 100 kilos y saber empujar, desplazar a un raquítico prójimo- parecen hablar a su hombro. Traen cordones vino sobre el cogote. Corbatas intensamente rojas sobre el esternón. Impasibles -como zombies- avanzan.

Una certeza total invade el sitio. Inunda la mañana.

"¡Ahí viene Enrique Peña Nieto!".

Era verdad. Motociclistas de San Lázaro eran la descubierta. Motociclistas vestidos con trajes y chalecos con el emblema de la Cámara de Diputados. Y la Bandera Nacional Mexicana sobre el hombro derecho.

¿Quién autoriza esos uniformes? ¿Quién el uso del símbolo patrio? ¿Cualquiera puede ponerse la Bandera Mexicana?

Detrás las camionetas.

Y bajó de la primera el gobernador del Estado de México don Enrique Peña Nieto.

Fresco, juvenil, sonriente. Decidido a una jornada intensa. Entero, de buen semblante. Reflejos aguzados. Memoria a punto. Ademán justo. Abrazo a unos. Apretón de manos a otros. Roce de mejillas -smack...smack al aire a una- con pregunta y nombre: ¿Qué tal Sandra? ¿Cómo te va Emilio? Dedicado a Chuayfett Chemor que le ponía a todo el séquito a su disposición.

"¡Hola Poncho!" -dedicó a Navarrete Prida.

No saludó en virtud de que no estaban y llegarían muy retrasados a Manuel Cadena y José Ramón Martell. El par arribó con frentes perladas de sudor y acezantes al desayuno en "Los Cristales". ¡Puf! ¡Puf!

Una reportera le propuso:

"¿Cómo está la carta a Santa Claus del Estado de México?

El gobernador Enrique Peña Nieto, quien confía en su consejero de Comunicación Social accedió a tratar con informadores al instante de su llegada:

"Para evitar empujones y atropellos -advirtió el puntual David López Gutiérrez: Mejor atender a la prensa".

Y el gobernador Peña Nieto dice:

"El Estado de México necesita al menos 23 mil millones de pesos. Es que en los últimos 35 añosv la población creció hasta ¡cuatro veces! Se requiere -a eso vengo- un trato justo, equitativo. Hace mucho que arrastramos severos faltantes en materias tan importantes como educación, vivienda, salud y seguridad.

"Importa la infraestructura. Puentes que hacen progreso. Flechas sobre el oscuro destino de muchos, universidades que son anhelo en rincones antes olvidados. Eso ya no es posible...

"¿Qué opina de lo de 'refundar la República' que sugirió el miércoles el rector de la UNAM José Narro?".

"Tema para nuestra reflexión" -responde cauteloso Peña Nieto. Y animado sugiere: "Estimo que el año 2010 de bicentenario y centenario de efemérides mexicanas podría servir de marco para meditar, dialogar, discutir sobre el tema. ¡Muchas gracias, señores!

Entonces empezó lo bueno. Las secretarias abandonaron escritorios, computadoras, dictados, telefonemas.

"Yo voy con Peña Nieto...

Y se le cruzaban, audaces. ¿Una foto? ¿Así? Y repegaban mejilla, doblaban el cuello sobre el hombro. Romanticismo las invadía. La atracción las vencía. Salían del breve letargo felices; sonrientes.

Los hombres se animaron. ¡Cómo de que no! Yo me le acerco. Yo lo saludo. Mira qué jale tiene. La muchedumbre va tras él. Con eso tiene. Le sobra. Míralo. Nomás míralo. Gracias, señor. A sus órdenes, señor. Mucho gusto señor.

Enrique Peña Nieto no regatea saludo y sonrisa. Y apretón de manos y palmada.

Emilio Chuayfett -que siempre está en todo- pone la mirada en la libreta de un reportero. Amable dice:

"¡Qué garabatos haces! Peor que los de un doctor. Y conste que mi papá era médico. Había visto, sé de garabatos. Pero los tuyos, ¡ay, nanita!

"Pero la nota sale -repuso cortés el reportero.

"Eso sí -convino sonriente Emilio Chuayfett.

Pues le llevó más de un cuarto de hora a Enrique Peña Nieto recorrer unos 40, 50 metros.

* EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO NO ES SÓLO DE DINERO: MARIO MOLINA PASQUEL

Vicente Bárcena apareció:

¿Nos echamos un café? Yo invito.

"Juega. Un express...

Pero apareció don Mario Molina Pasquel. El Premio Nobel. El estudioso. Una empleada del Partido Verde lo urgía:

"Esa que debe usted llenar este cuestionario hoy mismo para que podamos darle los recursos que solicita".

Y el sabio Molina Pasquel que explicaba:

"Estamos por un desarrollo sustentable. Por estimular la investigación de modernas energías. Queremos que la investigación sea prioridad. No es necesario partir de cero. México debe adoptar métodos, medidas bien probadas en el mundo. En materia de transporte pienso que..."

Pero la joven garabateaba sobre una hoja de papel. Un cuestionario.

"Urge que nos lo conteste hoy mismo. Para 'etiquetar' los recursos...

Don Mario Molina Pasquel -quien recordó que en 1958 su hermano Roberto dedicaba horas libres de su estudio de Derecho en la UNAM a estudiar la lengua inglesa con Mr. Charles O. Robson en Romero de Terreros 1054, departamento 4- parecía aturdido.

"Llegué ayer a México. Estoy aquí para una plática sobre ciencia en la niñez -dijo a El Sol de México- Y el viernes me iré a Mérida. Estaré unos días aquí. Hábleme...Comuníquese con Tanya. Ella es mi auxiliar".

Ni un alma detrás del sabio Mario Molina Pasquel.

Imposible hablar con el coordinador del PRI. Don Francisco Rojas Gutiérrez apenas si respira.

Carlos Flores Rico, de escudero:

"Orita regresa. Vamos a la Comisión de los Diputados del Deefe.

Ramiro Pineda -su vocero-:

"Ni yo puedo verlo".

Ni modo.

* ¡YA BASTA DE INSULTAR AL PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN!: CORRAL

El Salón de Sesiones de San Lázaro estaba casi vacío.

"Es que los diputados están con sus gobernadores. En Comisiones. Aunque sean de diversas formaciones, los gobernadores los convidan. Al fin y al cabo el estado, su desarrollo importa a todos por igual...

Pero en es instante se discutía la conveniencia, la oportunidad, lo prudente que resulta que el presidente Calderón y su esposa reciban -acepten- condecoraciones del Reino de Holanda.

"En el tiempo de sus funciones, ¡imposible! -exigía Porfirio Muñoz Ledo. "Es justo elucubrar que detrás de esos reconocimientos puede haber otros intereses.

"Ya los hay -dijo otro diputado de la izquierda: Petroleras holandesas exploran Chicontepec...

Gritos y más gritos.

El diputado Corral Jurado sube a protestar:

"Qué pérdida -deliberada, intencional- de nuestro tiempo de legisladores. Esta discusión no tiene sentido. Y debo decir que no estoy de acuerdo en que a cada rato vengan ustedes -diputados de la izquierda- a insultar al Presidente de México. Y...

Protestó Fernández Noroña:

"Pues ese usurpador no tiene méritos. Ni siquiera el de haberse robado la Presidencia. Ya lo hizo Victoriano Huerta...".

Que se rechace el dictamen. Que no. Que si. Que se vote.

Triquiñuelas legislativas.

La izquierda quería evidenciar la falta de quórum.

La verdad.

Francisco Ramírez Acuña -"maniobrero", lo llamó Fernández Noroña- dejó abierto el sistema de registro y voto más del doble permitido. Violentó -según muchos- el reglamento. Para que se votara ese punto.

Y se votó:

"Pues dado que Don Felipe y Margarita Calderón ya tienen su condecoración me voy" -decidió reconocido y querido profesor universitario y atendido columnista. Y se fue".

* LA SUPREMA CORTE DEBE DECIDIR...ESTA CÁMARA SABRÁ: HERNÁNDEZ JUÁREZ

Pasaban de las dos de la tarde y nada. Quedaban muchos asuntos. El tiempo acosa a los legisladores.

Y Francisco Hernández Juárez:

"Con incomodidad y carencias trabajamos el miércoles. Alfonso Navarrete Prida hace bien su trabajo. En virtud de que no alcanzamos el consenso en el tema de la inconstitucionalidad o no del decreto que extingue a Luz y Fuerza del Centro, entonces decidimos presentar -traer- a la asamblea el problema. Ella decidirá.

"Es que además existe jurisprudencia en ambos sentidos -reveló Francisco Hernández Juárez.

"¿Qué le dicta su experiencia, su sensibilidad de líder, diputado?

"Pues digo que la Suprema Corte de Justicia debe dar su fallo. Por la salud de la vida sindical. Por la tranquilidad de la nación".

Francisco Hernández Juárez es un líder que goza de simpatías. Sus críticos reconocen:

"Ese cuate gana bien sus elecciones. Y dirige un sindicato donde la empresa no le corre a nadie. Defiende la capacitación y la productividad. Ninguna empresa de Carlos Slim tiene el contrato que norma a Telmex. Ni hablar".

Pasadas las tres de la tarde San Lázaro se preparaba para vivir gran fiestón".