300 años
El agua factor determinante en la fundación de la ciudad
Se decidió Antonio Deza y Ulloa por la junta de los ríos, Sacramento y Chuvíscar. Prohibió más construcciones en Santa Eulalia.
Hace 300 años nació Chihuahua

El Heraldo de Chihuahua
12 de octubre de 2009

El Heraldo de Chihuahua

Explicando los pormenores de inicio, fin, término y demás detalles de un suceso, las actas han servido para dar fe sobre algún hecho en particular. En el caso del estado de Chihuahua y a la fundación de esta ciudad, fue necesario llevar a cabo una Acta de Fundación encaminada a dejar en claro los límites, órdenes y reglas con las cuales la nueva ciudad debería erigirse. Chihuahua es fundada el 12 de octubre de 1709 por Antonio Deza y Ulloa, escribano de Gobernación y Guerra, quien ordena en el Acta de Fundación firmada en esa fecha lo siguiente: Establecer la ciudad en la junta de los ríos entre Sacramento y Chuvíscar, con la finalidad de que se pueda obtener agua dulce, peces y refugio de los vientos fuertes, gracias a los montes que rodean la nueva ciudad y madera de los mismos. Prohibió determinantemente la construcción de nuevas edificaciones en Santa Eulalia, so pena de una multa de 200 pesos y dejarla tal como se encontraba al momento de la firma del acta. Si se construía una nueva edificación, debía ser derribada y multado quien reedificase.

La determinación de estas resoluciones por parte de Antonio Deza y Ulloa obedeció al conflicto generado por los habitantes de la región al momento de elegir una zona adecuada para la nueva ciudad. Su crecimiento generado en gran parte por la minería, ocasionó que Santa Eulalia fuera en un inicio sede de la nueva ciudad. La riqueza generada, así como su antigüedad parecían dejarla como única candidata y donde su única ciudad más cercana correspondía a San José del Parral, hoy, Hidalgo del Parral. Santa Eulalia, a pesar de sus ventajas tenía un fuerte problema, que era no tener un abasto de agua dulce suficiente para la población, que sin duda sería un factor determinante en una ciudad nueva que enfrentaría un crecimiento mayor. Los ataques constantes por apaches y algunas otras etnias indígenas hacían más fuerte el problema, ya que la dejarían a expensas de esta situación. Por su parte, otros vecinos apoyaban la postura del general Retana, que proponía que la nueva ciudad debía establecerse en la junta de los ríos de Sacramento y Chuvíscar, sin embargo, la muerte del general, en febrero de 1708, complicó la situación y dejó sin resolver dónde debía fundarse nueva ciudad.

La división fue tan fuerte que el mismo gobernador de Nueva Vizcaya, Deza y Ulloa, debió de visitar Santa Eulalia a resolver la disputa de la nueva ciudad. Se reunió con ambos bandos y trató de llegar a un acuerdo, sin resultados. Fue así que él mismo debió de visitar ambos lugares, ver los sitios adecuados y decidir el lugar idóneo. Es así que el 12 de octubre de 1709 expide el decreto con las bases ya mencionadas, quien apegándose a la ley de las ordenanzas reales de 1573, donde se pedía erigir nuevos pueblos en cercanías de ríos de agua dulce, se decide por junta de los ríos en Sacramento y Chuvíscar y prohíbe construir a la gente de Santa Eulalia nuevas edificaciones, salvo un pequeño templo. Tras esta historia, es como se explica el porqué de las limitantes y multas en el acta de fundación del nuevo Chihuahua.