300 años
"Abuelo, cuéntame de Ávalos"
Ávalos a finales de los años veintes.
Barrios de mis recuerdos
El Heraldo de Chihuahua
24 de agosto de 2009

Oscar Viramontes

En entrevista con Juanita López Aguirre, descendiente de una familia con amplia experiencia de vida en el nostálgico barrio de Ávalos, bueno si es que se le puede llamar así, barrio, expresa que al hablar de este tema es volver a gozar muchos recuerdos, pues considera que Ávalos era antes una sola familia "Nos formaron en valores y había una unión fraternal; nací y crecí en ese rinconcito al sur de la ciudad de Chihuahua en el seno de la familia López Aguirre entre los que estaban doña María y don José, mis padres y hermanos Gerardo, Guadalupe, Alejandra, Josefina, Raymundo y yo... Vivimos los primeros 26 años de mi existencia en la manzana 35, con el número 13 cuando las casas eran de cuatro cuartos y en la 11, cuando las casas se ampliaron a seis".

Me acuerdo de los Prado que distribuían el Heraldo de Chihuahua, los cuales, eran adolescentes que en varias ocasiones nos pegaron cada susto pues salían corriendo o en bicicleta cruzando la carretera tal vez sin fijarse y era un rechinar de llantas o de plano eran atropellados en el famoso "Paso de la Muerte". Apolonio Batres, era quién nos entregaba el periódico; los Portillo y los Fernández Donato, preparaban todas las tardes las ricas tortillas de harina y frijoles refritos y el café de olla; los Castañón "El Gory" y sus famosos gallos de pelea; Estela con los sabrosos pasteles y repostería para bodas y cumpleaños; los Peralta, Aguilar, Soltero Sifuentes, los Santana Valdez, semillero de uno de los locutores más importantes de Chihuahua; la familia Escobedo (Piluyos); los Peñaloza, Vidal y los Padilla. Ah, pero muy importante nuestra querida costurera doña María Aguirre que también le hacía de enfermera así mismo la gente la buscaba para que rezara los novenarios a los difuntos, era todo una señora en Ávalos.

Recuerdo del mercado, la panadería, la sabrosa crema que vendían en la carnicería de los Leyva; diversas farmacias que estaban cerca de ahí como la de doña Locha y doña Trini; la mercería de Naty que después se convertiría en un salón de belleza; la taquería de la sonriente Cristina Vélez que siempre le gustó el deseo de estudiar la química; las frutas y verduras con el Chino y Cata, Velia y Liborio; como no teníamos refrigerador a diario se tenían que comprar lo de la comida.

El correo que llegaba a Ávalos el cual era llevado por don Epifanio González en su bicicleta y cada semana mi mamá enviaba cartas a familiares de Teocaltiche, Jalisco y a mi hermano mayor que estudiaba en los Ángeles, California. Qué importante era llevar el nixtamal al molino del mercado o al que estaba en Ranchería Juárez que tan sólo cruzar la calle se podían comprar las tortillas de maíz; las salsas en molcajete y el chile para las enchiladas que se tenía que llevar a moler por sólo 20 centavos con la vecina que tuviera licuadora; lo mismo comprar los hielos para el agua fresca con doña Sosima; muy importante el cartoncito donde nos apuntaban (con lápiz) lo que comprábamos pan y leche; doña Pepa, cobraba lo que debíamos en el merendero; eso sí, cada ocho días se pagaba la deuda y se comenzaba de nuevo.

No se diga de aquellos años en la escuela primaria Artículo 123 que nos dejaron recuerdos imborrables de nuestras maestras Natalia Monárrez Ogaz, Josefina Loya y Armida Borunda; las directoras Antonia Norte de Delgado y Raquel Tadá; de mis compañeras Minerva Castillo, Lupita Fernández, Olga Salinas, Rosa Emma Villa, Elvia Sáenz, Socorro Aguilar, Susana Carlos, Adela Méndez, Rosy Aguilar, Dora Sigala, Alma Delia Meza, Alma Rosa Jiménez, entre otras que se escapan de la mente. Todas asistíamos a clases de 9-1 y 3-5. Cómo olvidar a la maestra Locha de música tocando el piano, acompañando los festivales del día de la madre y de fin de cursos. Cómo enfrentar el misterio de la muerte con mis entrañables compañeros Alfonso (Ponchín) Alvarado Gates y Blanca Estela (Blanquita) Segura Pineda; compañeritos hasta cuarto y quinto año de primaria, respectivamente.

En San José Obrero, los domingos asistíamos los niños a misa de 10 am; posteriormente, nos impartían catecismo y cuando los niños llegábamos a los 12 años, participábamos en la acción católica; los domingos a las 12 pm, acudíamos al salón de actos de la casa parroquial y en ella convivimos por mucho tiempo con Quicha Pérez, Nachita Arroyo, Tomasita, Chela Ramos, Nelly Terrazas, Estela y Pilar Rivera, Estela González; muy agradecidos estamos con ellas por todas las enseñanzas y días de campo en el bosque de Aldama o Santa Isabel así como en los festejos de Pascua en los cuales, nos la pasábamos padrísimo. Además a nuestros inolvidables sacerdotes Vicente "¡Quítense de la puerta!" y Severiano Hurtado, su hermana Licha y Tilde, el ayudante de la casa. Posteriormente convivimos con los padres Javier Flores y Agustín Samaniego.

Cada semana había que hacer la compra de lo básico maíz, frijol, harina, manteca, pastas para sopa a la cooperativa y llevar el tarjetón de crédito con el número del trabajador de Ávalos. Si nos alcanzaba la línea de crédito, podíamos cargar algo de ropa interior, calcetas y otras prendas de vestir. Íbamos a la terminal de camiones rojos los de la Cooperativa 11 de Julio, donde utilizábamos tarjetas de pasaje para estudiantes de secundaria, preparatoria y profesional (en cada subida el chofer le hacían una perforación a la misma).

Por otro lado, Raúl Álvarez Herrera, mejor conocido como "Pelícano" gran locutor en los años románticos del Chihuahua de antaño, padre de un excelente amigo de Radiorama Francisco José Álvarez Ítuarde quien colabora con el buen amigo Marco Aurelio Guevara que gustaba de la política sindical, fundador junto con renombrados sindicalistas como Jesús Arellano el famoso "Cheto", Alberto Rodríguez, don José L. Hernández, don Cruz Casas, don José Reza, Rogelio Chávez de la luchadora Sección 10 de Mineros que en 1933 elaboraron el contrato colectivo de trabajo, existiendo antes otros sindicatos como el "Progresista" que estalló la primera huelga allá por el año de 1911 en contra de la Asarco. Don Mauro fue secretario general de la Sección 10 de 1937 al 39, tres años y en varias ocasiones representante del sindicato en México, DF, para las gestiones y discusiones de las renovaciones salariales con la empresa. En su trabajo ascendió a mayordomo y en 1939 nos cambiamos a una gran casa en la cuadra 14 número 10 a la llamada cuadra de "los riquillos", decía la gente en Ávalos.

Para 1943 otros ídolos de Ávalos que hicieron carrera en el beisbol y futbol, fueron Geno González en el Paso Texas, el cual se alistó en el ejército para pelear en Filipinas, recibiendo una medalla por su valor en el frente. En 1944 el gran catcher Chuy Mora, se va al beisbol profesional con los Dorados en la Liga Nacional. Dos años después, Daniel Lara debuta como pitcher estelar con Ávalos en la primera fuerza y Albino Álvarez con molineros Asarco cubriendo el jardín central y primero en el orden al bat.

Manuel "Conscripto" Jáquez debuta como cátcher de Ávalos siendo un gran prospecto y seleccionado de 1946 a 1949 en el campeonato estatal; en 1948 va al nacional y mundial de Managua, Nicaragua. Para 1949 al nacional de Guatemala y a los Centroamericanos y del Caribe con el equipo de México, coronándose campeón bateador, pero más que todo eso ha sido un verdadero orgullo para su tierra chica, Ávalos. Conrado Castañón en 1949 el popular "Carnal" de Ávalos, había ido a la olimpiada de Londres Inglaterra y ese año pero en Ciudad Juárez, le ganaría al Chato Márquez a quien le quitó el campeonato del estado de Texas, ya era profesional y tenía un mundo por delante en cuanto al deporte de los guantes. No se me puede escapar las grandes hazañas de Juan Manuel "Seta" Venegas (1945-1953), tremendo pitcher y jardinero bateador de gran talento y brillante internacionalmente. Como manejador del Ávalos y selecciones estatales y nacionales el más talentoso estratega en beisbol de 1953 a 1973. Soto Venegas, brillante como futbolista en los años 50´s.

La década de los 50´s fue de auge para la Asarco, los 40´s y la guerra le habían traído prosperidad, mucho dinero con los altos precios de la plata, plomo, zinc y otros valiosos metales, permitiéndole tener para esa época cinco hornos; todo se modernizaba y en 1952 se construiría la planta de zinc que estuvo en su apogeo por varios años. Pero yo (Pelícano) junto a mis nietos en 1953 dejé Ávalos y me fui a la escuela de locutores a la Ciudad de México; cuando regresé a Chihuahua, traía valiosos conocimientos y mi licencia la 3655, me permitió enrolarme en la Organización XEFI "El Pregonero del estado de Chihuahua" iniciando una carrera bonita que duró 40 años y en la que aparte de ser locutor comercial hice crónica deportiva radial con programas de noticias y comentarios.

Cubrí la época de oro del futbol en Chihuahua con aquellos rayados de Ávalos, el Instituto Regional, después el Seminario, el Asarco rival de Ávalos, con lo que nació un gran clásico avalense; un futbol duro pero muy emocionante ya que su majestad "el gol" siempre estaba latente por el sistema con que se jugaba. Ávalos tenía en la portería a Luis "Ojos" González, defensas Guillermo "Ninfa" Quintero y José "Trucutú" Paz; medios a Mauro Álvarez H., Raúl Zárate, Pepe Hernández; delanteros Ramón Ávila, Pinillo Salgado, Sota Venegas, "Pacharro" Torres y Luis Piña. Daniel "Conejo" De la Cruz, fue uno de los grandes astros avalences. En esa década de los 50's yo seguía visitando a mis padres, hermanos y amigos en mi querido Ávalos, iba como maestro de ceremonias a los festejos organizados por el Sindicato Sección 10 en los días patrios como el 20 de Noviembre y 11 de Julio, día del minero; atendía mis programas deportivos y anunciaba junto con Agustín Caldera y Héctor Estrada Cardona el fabulosos programa "Canta el Mariachi", patrocinado por el detergente "FAB" por la XEFI la mas grande estación de radio en la historia de Chihuahua.

Finalmente quiero expresar -dice el Pelícano- que todavía hay muchas cosas que hablar de mi querido Ávalos, sería muy largo pero creo que en otra oportunidad podríamos ampliar más sobre el tema. En ocasiones todavía lloro esos nostálgicos tiempos, pero también me sonrío de los momentos de alegría y convivencia que tuve con tanta gente. Así mismo, para terminar, quiero reconocer a varios hombres gentiles, nuestros queridos gringos primer gerente George B. Squaras en 1906 hasta el último Fred Mc. Donald, pasando por Dorian, John R. Enlavo y Arthur Collins además de muchos hombres que lucharon con demasiado afán por la Asarco como Francis Kit Peyton, Tomy Rasor, Jon Hatch, Eric Sandwill, Otto Frink, Don Francisco Bremen y Pahco Bremen J., Edwin Kendel y su famosa troca; don Abraham Oronoz jefe de la oficina general, el maestro Alvarado, el ingeniero Navarro, don Gregorio Ojinaga, don Mauro Álvarez, don Daniel M. Ruelas, el Ingeniero César B. Cárdenas, el ingeniero Rafael Ávila que ya han pasado a una mejor vida y a ser parte de esta bella historia. En cambio yo, (El Pelícano) ya lo he alcanzado, pues en 1990 el Señor de las Alturas me ha llamado a su santo seño y he dejando un largo legado sobre mi querida y nunca olvidada, Fundición de Ávalos.

Abuelo, cuéntame de Ávalos, barrios de mis recuerdos, forma parte de los archivos perdidos de las Crónicas Urbanas.

Fuentes

Archivo Histórico de la Ciudad de Chihuahua.

Profesor Rubén Beltrán Acosta, cronista de la ciudad de Chihuahua.

Señorita Juanita López Aguirre.

Argumentos basados en el texto "Abuelo, cuéntame un cuento", por "Peli- Cano"

Raúl Álvarez Herrera (El Pelícano) y Francisco José Álvarez Ituarte.

Fotos de Rubén Ochoa (pionero de Ávalos).