Chihuahua
Sufre Chihuahua cambio climático por calentamiento
En la ciudad de Chihuahua se recogen mil 100 toneladas de basura al día, que equivale a que cada habitante de la ciudad producimos un kilogramo de basura diariamente. Foto: El Heraldo de Chihuahua
Los daños con ya irreversibles
El Heraldo de Chihuahua
12 de marzo de 2009

De la redacción

Chihuahua, Chihuahua.- Ciertamente es un lenguaje catastrofista, pero desgraciadamente es una realidad, los efectos del calentamiento global son ya irreversibles y de acuerdo a las proyecciones realizadas por científicos, en base a las condiciones climáticas -de continuar las cosas como hasta el momento-, Chihuahua se encuentra entre las tres entidades del país que más sufrirán este efecto, con un incremento de su territorio desértico de hasta un 30%, consecuencias que podrían hacerse presentes entre el 2020 y el 2050.

Una pequeña muestra de las alteraciones climáticas se puede advertir en las temperaturas registradas en estos días en nuestra entidad, con temperaturas tan extremas que han llegado a los 30 grados, aun antes de iniciar la primavera, y mínimas de 6 u 8 grados centígrados, o simplemente revisemos la pasada temporada invernal, fueron pocos los días que en realidad hizo frío.

El calentamiento global está atribuido directamente a la actividad humana, concretamente por la contaminación. Se presenta por la concentración de gases en la atmósfera, que impiden el flujo natural de la energía solar y provocan que parte de esa energía se quede en la Tierra, lo que ha ocasionado ya un incremento de la temperatura de por lo menos 0.6 por ciento.

Lo anterior está provocando el descongelamiento de los polos y el incremento de los niveles del mar. Una proyección climática, realizada en base a un cálculo estimado del crecimiento del nivel del agua, refiere que la península de Yucatán y la mitad de Tabasco podrían quedar bajo el nivel del mar dentro de 30 ó 40 años.

El sentir general es que esto no ocurrirá nunca y que además poco podemos hacer, porque los que tienen la culpa son las grandes industrias que generan altos niveles de contaminación y además existe la certeza de que lo que nosotros aportamos en ese proceso de destrucción de la naturaleza es mínimo.

Sin embargo, estudios recientes demuestran que la generación de contaminantes (gases y desperdicios sólidos) emitidos por la industria y por la sociedad se encuentran en una competencia muy pareja, entendida a la sociedad en todo su conglomerado y por las diferentes actividades que realiza.

La contaminación se genera por las emisiones de gases, que lo provocan - casi al mismo nivel- las industrias y los vehículos; los gases más dañinos para la atmósfera son los siguientes: dióxido de carbono, metano, ozono, óxidos de nitrógeno, clorofluorocarbonos y aerosoles.

También la contaminación es generada por los desechos sólidos que dañan el ecosistema, y entre éstos están particularmente la basura, envases de plástico, bolsas, desechos orgánicos, papel, cartón, aluminio y vidrio.

En la ciudad de Chihuahua se recogen diariamente mil 100 toneladas de basura, que equivalen a que cada habitante de la capital producimos un kilogramo de basura por día.



El efecto invernadero

La temperatura de la tierra se mantiene de manera natural gracias a lo que se le conoce como efecto invernadero, es decir la energía solar pasa a la atmósfera terrestre y en virtud de la existencia de una capa ligera de gases, éstos retienen momentáneamente el calor solar que llega a la Tierra; en condiciones normales se mantiene el calor necesario para la vida natural y el resto sale de la atmósfera.

Sin embargo, en los últimos 50 años, como resultado de la actividad del hombre, se ha generado una alta concentración de esos gases contaminantes en la atmósfera, de tal manera que se convierten en una burbuja que sólo deja pasar el calor, pero no lo deja salir.

Lo anterior provoca una reacción en cadena, la cual altera la composición del aire en el efecto invernadero. Los gases concentrados son tan densos que prácticamente sellan la atmósfera impidiendo la salida de la energía solar con lo que se ocasiona el calentamiento global.

Adicionalmente a ello, se le suma la indiscriminada deforestación que se provoca en los bosques, ocasionando que la Tierra, por sí misma, esté impedida para corregir este deterioro.

Existen modelos climáticos que simulan, por medio de un sencillo sistema de cómputo, situaciones probables de las condiciones que se podrían presentar de continuar la generación de gases contaminantes como ha venido ocurriendo en los últimos años.

Algunas predicciones realizadas en laboratorios internacionales son alarmantes, pues de continuar la emisión de gases, particularmente dióxido de carbono, en la atmósfera la temperatura terrestre podría duplicarse en los próximos 30 años.

Lo anterior ocasionaría que se presentaran mayores días calurosos durante el año, que hubiera oleadas de calor en casi todas las zonas del mundo y con ello llegaran enfermedades; las temperaturas continuarán subiendo, más días calurosos y oleadas de calor en casi todas las zonas terrestres y con ello más muertes y enfermedades.

Por otra parte, hemos sido testigos de las noticias que informan sobre el descongelamiento de los grandes glaciares en el Polo Norte, esto ocasionará que las zonas terrestres de temperaturas frías sean cada vez menores y en consecuencia algunas especies animales modifiquen sus ecosistemas.

Por otra parte se podrían presentar lluvias cada vez más intensas, lo que ocasionará inundaciones, desprendimientos de tierra, avalanchas y aumento en la erosión del suelo. Fenómenos que no son ajenos a nuestro país y nuestro estado. Ejemplos muy claros son Tabasco, a nivel nacional, y Parral y Ojinaga a nivel estatal.

Un dato por demás extremo es la estimación de científicos que señalan que si se derritiera todo el hielo que forma el Antártico, el nivel del mar aumentaría aproximadamente 61 metros, los cálculos catastrofistas indican que sólo se requieren 6 metros de incremento en el nivel del mar para que Londres y Nueva York se hundieran.



Reducir las emisiones de gases e incrementar las áreas verdes, la única solución

La solución de este problema, al igual que su origen, está en la modificación de las actividades humanas, pero no necesariamente en esfuerzos institucionales, sino en la práctica generalizada y permanente de la población.

Existen programas gubernamentales y, en menor medida, proyectos de los grandes industriales, sin embargo algunos de estos proyectos han sido desestimados, pues los estudiosos del tema confirman que la mejor acción es la que se realice en colectivo, es decir la suma de acciones de cada persona.

Contradictoriamente, el crecimiento de las economías mundiales, el desarrollo de nuevas tecnologías y avances que mejoran la calidad de vida, también traen un efecto negativo que es la contaminación del aire. Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud ubica a tres ciudades del país: la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, entre las 24 ciudades más contaminantes del planeta.

Algunas de las acciones que se recomiendan para revertir el calentamiento global son las siguientes:

Plantar tantos árboles como sea posible. Cada árbol elimina durante su existencia una tonelada de dióxido de carbono

Comprar productos de papel reciclado para evitar la deforestación.

Recicla los residuos orgánicos, para la generación de composta.

Cambiar fotos de luz amarilla por focos fluorescentes, que consumen 60% menos energía.

Usar menos agua caliente.

Lavar la ropa con agua fría.

Uso menos del vehículo. Al reducir el uso de vehículo 15 kilómetros a la semana se evita la emisión de 230 kilos de dióxido de carbono al año.

No viajar solo, organizar traslados en grupo o en transporte público.

Inflar bien las llantas del carro para ahorrar gasolina.

Empieza a utilizar la bicicleta en la medida de lo posible.



Los vehículos más grandes consumen más combustible que los pequeños. Si no se requiere uno grande es bueno usar uno pequeño y de menor consumo de energía.



Revisar la emisión de gases de tu vehículo.



No acelerar cuando el vehículo no esté en movimiento.



Reducir el consumo de aire acondicionado, pues éste reduce la potencia y eleva el consumo de la gasolina.

Moderar la velocidad: En carretera nunca sobrepasar los 110 kilómetros por hora pues mayor velocidad produce un exagerado consumo de combustible.