Espectáculos Local
Alejandro Fernández totalmente a favor
Veinte minutos antes de las 10 de la noche apareció el cantante con un impecable traje negro. Foto: Alberto Hierro
El Heraldo de Chihuahua
11 de marzo de 2009

Flora Isela Chacón

Chihuahua, Chihuahua.- Casi tres horas de música y gritos, canciones y la gran presencia de Alejandro Fernández resumieron el concierto que, abarrotando este lunes el Gimnasio "Manuel Bernardo Aguirre" hasta donde fue posible, ofreció el cantante con su carisma y los temas que lo han convertido en uno de los artistas más representativos de México, para dar a Chihuahua una de sus mejores noches.

Veinte minutos antes de las 10 de la noche apareció el cantante con un impecable traje negro, emergiendo cual deidad del centro del escenario, para enloquecer a sus seguidores desde el mismo saludo "buenas noches, Chihuahua". Una banda, el Mariachi Real de México y cuatro coristas de compañía para realizar el programa, en el que, generoso, incluyó de todo, desde temas tradicionales mexicanos, de Juan Gabriel y Armando Manzanero, hasta sus más conocidas piezas como Canta corazón, Qué voy a Hacer sin su Amor y Abrázame, tan sólo para iniciar.

Una excelente producción con luces multicolores, dos pantallas a los costados y una más en el fondo del escenario montado en dos niveles, dieron cuenta del gran espectáculo que caracteriza al menor de los Fernández, aunque no fue suficiente para eludir los también típicos problemas de acústica del lugar, dificultades que él mismo reconoció: "Me hubiera gustado que (el concierto) hubiera sido en otro lugar por las cuestiones del sonido, pero aún así nos la vamos a pasar muy bien".

La Bandera de México en la pantalla fue el preámbulo para que ahora sonara el mariachi y Alejandro apareciera vestido de charro, rompiendo a una sola voz con canciones como Guadalajara, Ay, Jalisco no te Rajes, México Lindo y Querido, Ella y El Rey, cambiando la letra para confesar "pero en Chihuahua me siento el rey", para volver aquello una sola voz entonando "qué bonito es Chihuahua".

Con una simpatía que no mermó en toda la noche, el cantante también se refirió a la situación de inseguridad que impera en todo el país: "No debíamos estar peleándonos unos contra otros en la misma casa", dijo, para luego, vaso en mano, brindar por "la paz y por un Chihuahua tranquilo, que ya es bello de por sí. Amor y paz, eso es lo que quiero que suceda aquí en Chihuahua", y recibir en respuesta el grito eufórico de las más de 16 mil gargantas reunidas a un solo tiempo.

Pasadas las 11 de la noche y ya con un pantalón de cuero negro y camisa del mismo color, cuando la gente pensaba que aquello había terminado, "El Potrillo" siguió entregándose a manos llenas bajo los acordes de Tantita Pena, Ya lo sé mi amor, La Diferencia y Te Sigo Amando, de Juan Gabriel, para luego enamorar de nuevo a sus fans con Si tú Supieras, Yo no sé Olvidar y Mañana es para Siempre, y quince minutos después de la medianoche preguntar, "¿ya?", para luego de un grito ensordecedor negativo cantar ahora a Manzanero con Contigo Aprendí y llegar al final con Sueño Contigo, con la que aprovechó para presentar a sus músicos y pedir aplausos para todos, en especial "uno bien fuerte para mí", antes de decir "gracias Chihuahua, los quiero mucho, Dios los bendiga", ya cuando el reloj sobrepasaba la medianoche.