Opinión / Columna
|
Línea Directa
Víctor M. Ancheyta
En peligro los ahorros
El Heraldo de Chiapas
10 de octubre de 2009
|
Dos aspectos sobre el tema de ahorros de los trabajadores preocupan la atención de la presente entrega: Uno, es de consumo local, y se refiere a la turbia administración de la Caja de Ahorro y Préstamos (CAyP) de los agremiados a la Sección 7 del SNTE y otro, es de índole nacional y se trata de la propuesta de Calderón, de usar los fondos de ahorro para el retiro que controlan las Afores, para infraestructura privada.
En lo referente al primer punto, desde hace unas tres semanas y en este mismo espacio, hemos venido denunciando los atropellos, los gastos superfluos y fuera de norma, la falta de transparencia y la ilegalidad en que se han conducido los integrantes del actual Comité de Administración (CA) de la CAyP. Gracias a la colaboración de profesores y amigos, tenemos en nuestro poder documentos que constatan adquisiciones incorrectas e inescrupulosidad en el manejo de los recursos, que en el 100%, proceden de los ahorros de los trabajadores, pero sobre todo, la falta de nitidez en la información y en los mecanismos diversos que por un lado, el CA tiene la obligación de dar y por el otro, los socios, que tienen el derecho de exigir.
Una muestra inequívoca del interés que ha suscitado entre los socios de la Caja, es la manifestación que un grupo representativo de la Región Centro, realizaron el pasado viernes 2 de Octubre frente al edificio de la propia CAyP, exigiendo transparencia en la información del manejo de los recursos y en la exigencia de convocar a la realización del Congreso, para relevar a todos los integrantes del CA, cuya ilegitimidad tiene prácticamente 2 años, tiempo en el que se han negado a convocar al evento estatal para el relevo. Vale la pena comentar, que con los recursos de los cuenta ahorristas no se debe de jugar y que el cambio del Comité no es suficiente para borrón y cuenta nueva, sino que es necesario una revisión exhaustiva y profunda de todos los gastos, adquisiciones y aplicaciones diversas de los casi cuatro años que lleva la presente administración (de los cuales lleva dos años de forma ilegítima) y dicha revisión debe ser realizada por una Comisión Ampliada de por lo menos dos representantes de base de socios de cada región sin que en esa Dupla Representativa tenga que estar forzosamente el Coordinador Regional.
Por un lado, debe entenderse que es un derecho de los socios esta forma de representación, que se aplicó en los primeros 5 años de su fundación y por otro lado, estoy plenamente seguro que los resultados serán totalmente diferentes a los que se conocen y se han obtenido con solo la representación de los Coordinadores Regionales, porque en su mayoría (por supuesto que no todos), han recibido prebendas, regalías, viáticos especiales, rentas fuera de norma y tratos más o menos privilegiados, que los mantiene callados y a la vez cómplices de las anomalías del CA. Ojalá que los socios de la CAyP se pongan las pilas y defiendan sus propios intereses; la manifestación realizada el viernes pasado es un buen principio, pero falta camino por recorrer. Si los trabajadores recuerdan que Unidos y Organizados se puede Vencer, los integrantes del Comité de Administración y los mafiosos que los rodean no se reirán ni se burlarán de los cuenta ahorristas.
En lo referente al segundo punto y curiosamente el mismo día, Felipe Calderón anunció que propondrá al Congreso de la Unión, se le autorice el uso de los fondos de ahorro para el retiro, es decir, el ahorro de los trabajadores, para financiar la inversión privada en infraestructura. Esta "brillante" idea, pretende hincarle el diente a poco más de 125 mil millones de pesos, que se encuentran en las Afores y que se colocarán en la Bolsa de Valores y que -asegura- "sin riesgo para los trabajadores" y en donde "todo mundo podrá ganar".
En su interés por convencer de su "genial" propuesta, expresó, este paquete busca "multiplicar por tres" los recursos que se utilicen, porque actualmente los instrumentos de renta fija con la que trabajan las Afores pagan "intereses muy bajos", que con este nuevo modelo se obtendrán cuantiosos rendimientos que recibirán los trabajadores y que la mayoría de las economías avanzadas ya lo han hecho.
De entrada se oye fabuloso, maravilloso, sensacional. En el fondo, es el uso indebido de los dineros de los trabajadores, para apoyar el financiamiento de obras de infraestructura de la Iniciativa Privada (IP). Dicho llanamente quiere decir: Utilizar (sin ninguna autorización de los dueños), los ahorros de toda la vida de los trabajadores, para que las grandes empresas puedan construir grandes obras de infraestructura (que por cierto el gobierno les había prometido), que a su vez serán manejadas por las propias empresas durante largos años, de la que obtendrán jugosísimas ganancias, de las que con seguridad se quedarán con la tajada más grande y a los dueños del dinero (los cuenta ahorristas), si bien les va, recibirán "suculentas migajas". ¡Viene siendo un negocio redondo! Pero no para los ahorristas, sino para los grandes empresarios, los mismos que durante los últimos 5 lustros de pesadilla neoliberal, han gozado de privilegios, de prebendas y de canonjías.
La respuesta de los grandes empresarios que cotizan en la bolsa de valores fue inmediata y de felicidad. Pues como no lo van estar, si todo se les sirve en bandeja de plata. Por ejemplo, yo soy una gran empresa (porque aquí no tienen oportunidad ni las pequeñas ni las medianas empresas), tú gobierno me proporcionas un dinero ajeno (en este caso de los ahorros que los trabajadores tienen en las Afores), con ello construyo -por ejemplo- una carretera o una fábrica X, al término de la obra, me quedo administrándola 30, 40 ó 50 años, de las ganancias, me cobraré por el servicio de administrarlas, y al final de cuentas informaré cuáles son las ganancias que les debe tocar a los trabajadores. Que tal, ¿cómo la ven desde ahí? ¿No acaso es un jugoso negocio? Imagínense si los grandes empresarios (como dice la canción) no estarán contentos con su cargamento, para la situación de sus proyectos personales.
Además, qué credibilidad puede tener Calderón, si en solo tres años ha dejado al país en una verdadera bancarrota. Sólo recordemos: tenemos el desempleo más alto de toda la historia nacional (y eso que juró que sería el presidente del empleo); tiene al crecimiento económico en recesión (y prometió que creceríamos por lo menos al 4%); En sólo su administración la pobreza y la miseria creció nada menos que en 6 millones de mexicanos más (ahora ya aceptado por él, en su discurso del pasado viernes 2 de octubre, ¡qué cinismo!); El ingreso de las familias se ha derribado de forma brutal; Los servicios de manera general, son ahora más caros e inalcanzables para mayor número de familias y por si esto fuera poco, ofreció al pueblo en su última iniciativa, aumentar los impuestos en 2% a todo (incluyendo alimentos y medicinas), 4% en telefonía móvil y el incremento de los precios de las gasolinas, diesel, gas, luz y demás servicios indispensables para las familias.
Vamos de mal en peor. El PAN y el PRI, van a aprobar la "brillante sugerencia" de Calderón y lo peor que a los dueños de los ahorros, ni permiso les van pedir. Si las empresas que serán beneficiadas con los recursos de los cuenta ahorristas, quiebran en sus obras que van a impulsar, ¿Creen que serán muy benignos para responder por el dinero que no es suyo? Por supuesto que poco les va a importar. Este sistema propuesto por Calderón sólo tiene un nombre: Privatización de los Ahorros para el Retiro de los Trabajadores. Los cuenta ahorristas de los dos niveles que aquí planteo, deben estar como dice el popular refrán: Buzos Caperusos, porque si tantito se duermen, les birlarán impunemente sus ahorros.
Sugerencias y Opiniones:
ancheyta13@hotmail.com
Columnas anteriores
Columnas anteriores