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Ricardo del Muro
Contagia virus al presupuesto

El Heraldo de Chiapas
11 de mayo de 2009

El gobierno federal se enfrenta a un año muy difícil en el tema presupuestal, ante la fuerte caída de ingresos tributarios que se espera por la recesión mundial y el freno económico que vivió el país por la emergencia de la influenza humana. El déficit fiscal de este año podría fluctuar entre 1.9% y 2% del Producto Interno Bruto (PIB), debido a los gastos extraordinarios por la epidemia de influenza. La meta anterior del gobierno era de un déficit fiscal del 1.8% del PIB en el 2009.

Como se sabe, la semana pasada el gobierno federal anunció apoyos fiscales por alrededor de 17 mil 400 millones de pesos para empresas afectadas por el cese de actividades derivado de la epidemia de influenza. El plan de apoyos incluye además créditos por unos 10 mil millones de pesos de la banca de desarrollo para los sectores más afectados.

En caso de que se tenga que revisar el presupuesto aprobado para 2009, el gobierno federal realmente tiene nulo margen de maniobra para hacer reasignaciones en el gasto. De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Hacienda, los recursos "ineludibles" representan 91.9% del gasto programable para 2009.

Esto significa que el gobierno mexicano no tiene los recursos necesarios para hacerle frente a la encrucijada económica actual, dada su poca capacidad recaudatoria y su alta dependencia de los recursos petroleros.

La principal debilidad estructural del país, "descarnada" por la actual crisis global, es la incapacidad del gobierno de proveerse de recursos mediante la recaudación. "Ésta es, de lejos, la principal debilidad del funcionamiento del gobierno si lo comparamos con otros países, inclusive de la propia América Latina", afirma Alberto Jones Tamayo, director general para México de Moody's.

Ante el déficit fiscal proyectado para este año de 2% del PIB, derivado de la contingencia sanitaria, ya se prevén ajustes al Presupuesto 2010. Algunos analistas han considerado que será prioritario "abrocharse el cinturón" en el gasto corriente, sobre todo en el rubro de salarios. A su juicio, los sectores de salud, seguridad y turismo no serán sujetos de ajustes. Lo que se debe evitar a toda costa es el aumento de impuestos, coincidieron los expertos.

Dado que el reto para la elaboración del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2010 será balancear los estímulos fiscales con la sostenibilidad de las finanzas públicas, la SHCP ya tiene previstos tres escenarios y uno de ellos es el ajuste de impuestos. Los cerca de 120 mil millones de pesos adicionales que se necesitarán para integrar ese PEF podrían provenir de un mayor déficit público, de un menor gasto o de un aumento (o creación) de impuestos o, incluso, de la combinación de los tres, reconoció el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.

Las medidas anunciadas el pasado martes por parte de la Secretaría de Hacienda para reactivar la economía de los sectores más afectados por el brote del virus de la influenza son insuficientes y de poco servirán. Por otra parte, fuentes de la Asociación de Bancos de México y de Nacional Financiera, informaron que este lunes anunciarán la manera en la que los recursos previstos por las autoridades fluirán. Luis Robles Miaja, presidente ejecutivo de la ABM indicó que el anuncio no será un programa para todos los sectores y que los recursos estarán canalizados para apoyar sólo a las empresas de los sectores más afectados, como son Turismo y el de Servicios.

Los sectores de comercio, transportes, servicios educativos y servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas, que ya venían resintiendo el impacto de la recesión, ingresarán a una fase de depresión económica por ser los más afectados por la emergencia sanitaria. Estas actividades terciarias, según la definición del Inegi, contribuyen con 30.8 por ciento del PIB y generan más de dos terceras partes del empleo en el sector servicios. El comercio organizado del país calificó de insuficientes las medidas anunciadas por el gobierno federal para mitigar el impacto negativo de la crisis epidemiológica en las empresas del sector, cuyas pérdidas ascienden a 12 mil 645 millones de pesos.

De ahí que el respaldo bancario tiene como principal objetivo el permitir a los acreditados de los sectores turístico, espectáculos, entretenimiento y de restaurantes, así como sus proveedores, puedan cumplir con sus compromisos crediticios sin que se clasifiquen como cartera vencida. Se trata de encontrar un camino en el cual, sin promover la cultura del no pago, los acreedores tengan facilidades de pago y que esto no implique mayores cargas regulatorias.
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