Comunidad y Cultura Local
La cuestión es moverse
EN ISLA Negra, casa del poeta Pablo Neruda.

CORAZONCITO TIRANO VERSIÓN VIAJERO EN ISLA NEGRA, CHILE, CASA DE PABLO NERUDA
El Heraldo de Chiapas
17 de octubre de 2006

Lucy Ovilla/El Heraldo de Chiapas.Colaborador







"Si quieres ver el monte súbete a la ladera,

si quieres ver la ladera súbete a una nube,

y si pretendes comprender las nubes,

cierra los ojos y piensa".

(Khalil Gibran)







Dicen que todos los caminos llevan a Roma. El mío me llevó hasta el corazón de Chile, la casa de Pablo Neruda en Isla negra. Viajar no sólo es trasladar el cuerpo y las moléculas que lo componen, existe algo más sutil, transparente y...

Mi Corazoncito tirano se hizo viajero por enésima vez pero ahora no cruzando el puente que hacen las palabras hechas poesía, sino caminando su casa, comiendo en su mesa, bebiendo su vino, mirando el mar desde su ventana.

El camino fue largo para estar ahí: solicité los permisos correspondientes a la Fundación Pablo Neruda para llevar a cabo una intervención de espacio en la casa de Isla Negra y la Sebastiana en Valparaíso. La obra únicamente consistía en colocar por su casa postales diseñadas especialmente para este proyecto con un soneto alusivo al camino y al viaje, el SONETO II que a la letra dice: Amor, ¡cuántos caminos para llegar a un beso, qué soledad errante hasta tu compañía! Siguen los trenes rodando con la lluvia. Las personas se las llevarían gratis.

Estando en Santiago de Chile, revisando mi correo me llega la noticia: no tengo autorización de la fundación para utilizar el soneto. Mi pregunta siguiente al shock es: ¿Cuál es el problema, derechos de autor?

La segunda pregunta: ¿Sería capaz de hacerlo sin la autorización? Ya no sería una intervención de espacio, sino una trasgresión.

Recordé algo que leí años atrás:

Juan Gelman contó que hace tiempo asistió a una reunión pública de poetas en la que cada uno dio lectura a alguno de sus versos. Al finalizar la ronda, una joven le preguntó: "¿Ese poema que leyó es suyo?"; sí, respondió Gelman. Desdibujada, la joven exclamó: "¡Hijo de la chingada!". Le dijo el poeta, sorprendido: "Oiga, el poema no es muy bueno, pero no es para tanto". Explicó la joven: "Me refiero a un exnovio, quien me dio ese poema diciéndome que lo había escrito para mí, inspirado en mí".

Yo digo que los poetas son lo que menos tienen derechos de autor sobre todo cuando son universales como Pablo, ya no tienen nacionalidad. De hecho, que alguien plagie un poema para un acto de amor es quizá el mayor homenaje que pueda recibir un poeta.

Recuerdo también la película "El cartero", en la que un pueblerino repartidor de correspondencia conoce la poesía a través de Neruda, lo cual le cambia la vida para siempre.

Lo que importa, entonces, no es ya el autor en sí, sino si logra transmitir lo que se quiere decir, el sentimiento que se quiere expresar, la intención que se busca. Yo viví la experiencia en Isla Negra al regalar la postal a una pareja de enamorados, los cuales se quedaron impávidos.

Jaime Sabines dijo en una ocasión que no hay diferencia entre el poeta y el hombre común. "Lo que sucede es que el poeta está más desnudo, tiene un poco menos piel que el resto de los hombres". En este sentido, la gente común se desnuda con la desnudez de los poetas para lograr darse sin la ofuscación del ropaje.

Yo creo que es válido. No quiero imaginar lo que harían los faltos de creatividad o los tímidos si los poemas no se pudieran plagiar. Tal vez nunca lograrían transmitir sus sentimientos de la forma tan exquisita como se puede hacer mediante unos versos. El habla sería callado, el corazón no drenaría igual la sangre, la piel no se erizaría de sobremanera, hasta el dolor no sería tan punzante.

Y a todo esto hay que añadir otra cosa. Una pintura no suele llevarse a una cita, mucho menos una escultura. Pero un poema puede interiorizarse de tal forma que hasta en un susurro se puede soltar y generar un impacto demoledor, puede escribirse con letritas en pedazo de papel y ser leído sin mayor dificultad, puede ser tan corto y tan grande a la vez. Puede ser una postal...

La incógnita estaba resuelta, la segunda pregunta contestada. La imagen dice más que mil palabras.



Santiago de Chile, septiembre del 2006



LADILLO

...los poetas son lo que menos tienen derechos de autor sobre todo cuando son universales como Pablo... que alguien plagie un poema para un acto de amor es quizá el mayor homenaje que pueda recibir un poeta.