Tuxtla Gutiérrez
Participa unicachense en un proyecto de monitoreo de jaguar
PARA monitorear al Jaguar se ha recurrido al fototrampeo, es decir, al uso de equipos fotográficos automatizados, con sensores de movimiento, flash infrarrojo y baterías de larga duración.
Han obtenido fotografías de este ejemplar en la Selva Zoque
El Heraldo de Chiapas
3 de agosto de 2012

Rosemberg Clemente Juárez, alumno de la Escuela de Biología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), es parte del grupo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) que monitorea al jaguar en la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote (Rebiso), y que ha logrado obtener los primeros registros fotográficos de este felino en esa región.

Para fortalecer su formación profesional, el estudiante se integró a dicho grupo que coordina la bióloga Karla Leal Aguilar, y que es apoyado por pobladores de tres comunidades de la Rebiso.

Detalló que el jaguar es una especie clave en los ecosistemas en que habita, su estudio en vida silvestre no es sencillo, por lo que para su monitoreo han recurrido al fototrampeo, es decir, al uso de equipos fotográficos automatizados, con sensores de movimiento, flash infrarrojo y baterías de larga duración, colocados en sitios estratégicos.

El jaguar está en peligro de extinción, debido a la cacería, pero principalmente la destrucción de su hábitat, por lo que la evaluación de su población que se efectúa a partir del monitoreo es relevante para el diseño de planes de manejo y conservación, apuntó.

Hasta antes de recurrir al fototrampeo, la Conanp contaba con registros de jaguar en la Rebiso mediante huellas y excretas, comentó.

En la actualidad, se han obtenido las primeras fotografías del jaguar zoque en Chiapas en la Rebiso, localizada en la porción occidental del territorio chiapaneco y que -junto a la Selva de los Chimalapas en Oaxaca y Los Uxpanapas en Veracruz- forman el segundo macizo forestal más importante de México.

Clemente Juárez aseguró que la Selva Zoque es una zona prioritaria para la conservación del jaguar, misma que por sus características podría funcionar como una especie de "corazón" que permitiría la recuperación de las poblaciones del felino en las vertientes del Golfo y Pacífico mexicano.