Policía
Asesinan a joven de dos cuchilladas
LOS delincuentes le arrebataron la vida cuando defendía a su madre.
Asaltantes le arrebatan la vida a un muchacho, quien en defensa de su madre se enfrentó a ellos
El Heraldo de Chiapas
18 de junio de 2012

ULISES LÓPEZ



De dos certeras puñaladas propiciadas por un par de delincuentes le arrebataron la vida a un joven quien salió en defensa de su madre en un asalto ocurrido en la colonia Real del Bosque, la madrugada de ayer.

Alrededor de la 1:00 horas, Víctor Manuel Vázquez González, de 22 años de edad, dormía en su habitación en el departamento de la planta baja marcado con el número 782 "A".

Mientras que su madre Luz María González Carreño, de 40, viajaba a bordo de un taxi rumbo a la colonia; la señora le dijo al ruletero que se dirigiera a la avenida Aguacate entre las calles Limoneros y Ciruelos.

Al dar la 1:20, González Carreño descendió de la unidad y caminó hacia el departamento; de su bolsa de mano sacó las llaves para abrir la puerta cuando de pronto sintió un puñetazo en la cara y distinguió que dos individuos querían arrebatarle su bolso.

Los hombres -de entre 20 a 25 años de edad- que eran de complexión delgada, vestían pantalón de mezclilla, uno portaba camiseta negra y el otro blanca, exigieron a su víctima que les entregara la bolsa, pero la fémina no quiso y gritó.

Los hampones la patearon y le dieron varios puñetazos para que soltara el bolso, en el cual -relataría después la agraviada- llevaba unos 50 mil pesos en efectivo, ganancia de los dos negocios botaneros de la que es propietaria (bares "El Punto" y "Cairos") ubicados en el lado Norte de la ciudad.



TRÁGICO DESENLACE

Los gritos de auxilio despertaron a su hijo y al salir a la calle, observó incrédulo la escena: dos delincuentes tenían sometida a su madre y frente a él, uno de ellos, sacó de entre su pantalón un cuchillo "cebollero" con el que pretendía quitarle la vida.

El joven corrió para ayudar a su mamá que forcejeaba con los bandidos y se arrojó contra uno a quien lo sometía a puñetazos, mientras la dama con el rostro cubierto de sangre pedía ayuda a sus vecinos, pero ninguno llegó.

"Mátalo", le gritó el asaltante a su compañero.

El otro volteó, soltó a Luz María y en un santiamén, clavó el cuchillo en el pecho de Víctor Manuel y éste cayó al suelo. El delincuente sacó el arma ensangrentada y se lanzó contra la dama.

El joven se reincorporó y se interpuso entre el ladrón y su madre, pero esta vez la hoja del utensilio de cocina perforaría su pecho izquierdo y parte del corazón.

Su madre quedó atónita y los ladrones aprovecharon para tomar el bolso y huir; en el camino tiraron el arma blanca, una pistola calibre .22, y tras tener el botín en sus manos arrojaron al suelo una calculadora y ocho monedas de 10 pesos.

Según contaron algunos vecinos, los agresores huyeron dos cuadras abajo del lugar del crimen, abordaron un Nissan Tsuru y salieron a toda velocidad de la colonia.

A eso de la 1:50 horas, acudió una ambulancia de la Cruz Roja Mexicana y en medio de un charco de sangre, los paramédicos tomaron el pulso del joven pero nada había por hacer, el hombre había perdido la vida.

Entre sollozos, Luz María tomó a su hijo en brazos y se quedó junto a él hasta el arribo de los peritos forenses.

Varios minutos después, a las 2:15 de la madrugada, agentes de las policías Sectorial y Municipal realizaron rondines en los alrededores de la colonia para dar con los asesinos, sin embargo, hasta el momento aún no hay pistas de su paradero.

Luz Carreño describió ante las fuerzas del orden a los dos sujetos y refirió que su esposo -quien trabaja en la Fuerza Aérea- no se encuentra en casa pues está de comisión en el Estado de México.

La mujer es madre de tres hijos, Víctor Manuel era el de en medio y el único soltero; los otros dos viven en Berriozábal y en Cancún, Quintana Roo. El ahora occiso era "un muchacho muy reservado, no fumaba y tampoco tomaba, todas las mañanas antes de ir a la escuela caminaba con su Biblia en mano y visitaba a las personas para transmitir la palabra de Dios", comentaron vecinos.

Ante el homicidio, los habitantes pidieron a las autoridades mayor seguridad ya que en la colonia viven ceca de 25 mil personas y hay tan sólo hay 19 policías de proximidad y de protección privada que no dan abasto para cuidar cada zona.

Horas después arribaron elementos del Servicio Médico Forense quienes fotografiaron la escena del crimen y recabaron algunas pesquisas. Tiempo después levantaron el cadáver para trasladarlo a la morgue y practicarle la necropsia de ley, para luego regresárselos a los familiares para su inhumación.