Finanzas
Impulsa Taiwán la relación comercial con México
Las calles de Taipei no duermen. De día o de noche, a altas horas, es evidente la enorme actividad económica de la isla. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
7 de noviembre de 2009
Mario León Leyva / Enviado El Sol de México
TaipeI, República de China (Taiwán).- Es necesario que México asuma una postura más pragmática para mejorar su relación económica con la República de China (Taiwán), declaró el subdirector del Departamento de Asuntos Latinoamericanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, al advertir que su país ha intensificado sus alianzas con Centro y Sudamérica como una alternativa ante la constante presión de China continental sobre las mayores economías de la región.
Abel Lin Cheng Hui explicó que la principal demanda es contar con una actitud "proactiva" que agilice los procesos de intercambio binacional, así como mejorar la interacción con el resto del continente, ya que los inversionistas taiwaneses "prefieren hacer negocios con una región entera más que con un solo país".
En el caso de México, agregó, la prioridad es altísima en cuanto a inversión y comercio porque "nuestras entidades desean estar cada vez más presentes en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ese interés está más que demostrado con el gran número de plantas de capital taiwanés radicadas en México".
En México están radicadas 186 fábricas de capital taiwanés y el volumen del intercambio comercial binacional es de más de cinco mil 500 millones de dólares anuales, lo que muestra el importante vínculo que existe entre ambas naciones. No obstante, en años recientes la polarización política entre el anterior régimen de Taiwán y la República Popular China hizo que el dinamismo económico con Latinoamérica se desacelerara, producto de las presiones diplomáticas del Gobierno de Beijing sobre los liderazgos regionales, bajo el principio de "Una Sola China".
Una muestra de las alternativas económicas buscadas por Taiwán en Latinoamérica es el acercamiento de Taipei con el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y con el Mercosur, como los acuerdos comerciales alcanzados con Nicaragua, El Salvador y Honduras y, en el sur del continente, con Paraguay.
Abel Lin Cheng Hui detalló que su país se ha enfocado en una estrategia de penetración en mercados regionales bajo una óptica de mutuo beneficio. Se trata de una diplomacia económica marcada por el pragmatismo, en la que ambas partes eluden los temas políticos que pudieran afectar la relación comercial o mermar los beneficios mutuos, como de hecho sucede en la interacción con los mayores mercados de la región: México y Brasil.
Asimismo, el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, quien asumió el poder en 2008 y recibió el Gobierno con una agenda dominada por el conflicto político con China continental, ha decidido impulsar una política de "diplomacia flexible" para poder brindar mayores oportunidades a los empresarios, no sólo para elevar el intercambio con el resto del mundo, sino también para encarar nuevos negocios.
En ello juega un papel fundamental la Oficina de Planificación Económica, que busca propiciar el acuerdo de todos los ministros para poder destinar más recursos a la cooperación comercial a partir de la reducción de los obstáculos comerciales. Uno de los favorecidos por esa estrategia es América Latina, a partir de la liberación de recursos que antes eran absorbidos por las tensiones políticas en el estrecho chino.
No obstante, a decir de Cheng Hui, las mayores economías de la región, México y Brasil, deben hacer su parte y mostrar un cambio de actitud hacia Taiwán para aprovechar todo el potencial de la relación, elevar la atracción de inversiones y no perderse los beneficios de esta alianza que han comenzado a aprovechar Centro y Sudamérica.
TaipeI, República de China (Taiwán).- Es necesario que México asuma una postura más pragmática para mejorar su relación económica con la República de China (Taiwán), declaró el subdirector del Departamento de Asuntos Latinoamericanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, al advertir que su país ha intensificado sus alianzas con Centro y Sudamérica como una alternativa ante la constante presión de China continental sobre las mayores economías de la región.
Abel Lin Cheng Hui explicó que la principal demanda es contar con una actitud "proactiva" que agilice los procesos de intercambio binacional, así como mejorar la interacción con el resto del continente, ya que los inversionistas taiwaneses "prefieren hacer negocios con una región entera más que con un solo país".
En el caso de México, agregó, la prioridad es altísima en cuanto a inversión y comercio porque "nuestras entidades desean estar cada vez más presentes en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ese interés está más que demostrado con el gran número de plantas de capital taiwanés radicadas en México".
En México están radicadas 186 fábricas de capital taiwanés y el volumen del intercambio comercial binacional es de más de cinco mil 500 millones de dólares anuales, lo que muestra el importante vínculo que existe entre ambas naciones. No obstante, en años recientes la polarización política entre el anterior régimen de Taiwán y la República Popular China hizo que el dinamismo económico con Latinoamérica se desacelerara, producto de las presiones diplomáticas del Gobierno de Beijing sobre los liderazgos regionales, bajo el principio de "Una Sola China".
Una muestra de las alternativas económicas buscadas por Taiwán en Latinoamérica es el acercamiento de Taipei con el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y con el Mercosur, como los acuerdos comerciales alcanzados con Nicaragua, El Salvador y Honduras y, en el sur del continente, con Paraguay.
Abel Lin Cheng Hui detalló que su país se ha enfocado en una estrategia de penetración en mercados regionales bajo una óptica de mutuo beneficio. Se trata de una diplomacia económica marcada por el pragmatismo, en la que ambas partes eluden los temas políticos que pudieran afectar la relación comercial o mermar los beneficios mutuos, como de hecho sucede en la interacción con los mayores mercados de la región: México y Brasil.
Asimismo, el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, quien asumió el poder en 2008 y recibió el Gobierno con una agenda dominada por el conflicto político con China continental, ha decidido impulsar una política de "diplomacia flexible" para poder brindar mayores oportunidades a los empresarios, no sólo para elevar el intercambio con el resto del mundo, sino también para encarar nuevos negocios.
En ello juega un papel fundamental la Oficina de Planificación Económica, que busca propiciar el acuerdo de todos los ministros para poder destinar más recursos a la cooperación comercial a partir de la reducción de los obstáculos comerciales. Uno de los favorecidos por esa estrategia es América Latina, a partir de la liberación de recursos que antes eran absorbidos por las tensiones políticas en el estrecho chino.
No obstante, a decir de Cheng Hui, las mayores economías de la región, México y Brasil, deben hacer su parte y mostrar un cambio de actitud hacia Taiwán para aprovechar todo el potencial de la relación, elevar la atracción de inversiones y no perderse los beneficios de esta alianza que han comenzado a aprovechar Centro y Sudamérica.