Tuxtla Gutiérrez
Chiapas sólo con 318 mil hectáreas aptas para cultivo del maíz: Inifap
El Heraldo de Chiapas
7 de noviembre de 2009

Isaí López



El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (Inifap) determinó, de acuerdo con investigaciones, que solamente 318 mil hectáreas tienen potencial para la siembra de maíz; mientras que otras 582 mil donde se cultiva este grano, no son tierras adecuadas, dijo el investigador titular en el Manejo de Cuencas Hidrográficas del Campo Experimental de Ocozocoautla, Walter López Báez.

Resaltó que en estas 318 mil hectáreas se asegura que el suelo, el clima y la conservación de los recursos naturales ofrecen buenos rendimientos, tierras que se ubican en municipios de la zona Centro; uno de los mejores para la siembra y cosecha del maíz es Venustiano Carranza, donde se han alcanzado 11 toneladas por hectárea, le siguen Villaflores, Villacorzo, La Concordia y Comitán.

"El mejor municipio para el Inifap, la mejor zona para el cultivo del maíz en este momento es Venustiano Carranza, cuando se tiene buen suelo y buen clima, no necesariamente por sembrar hay que sacar las 11 toneladas, tienen que hacerle un buen manejo de cultivo, una buena semilla, un buen control de maleza. Si se combina un buen suelo con buenas prácticas, el resultado es excelente", aseveró.

Respondió en entrevista que uno de los cultivos que está más asociado al deterioro de los suelos es el maíz, esto por las prácticas de cultivo, debido a que implica deforestación, principalmente en los terrenos que son de ladera; ante ello, el instituto regionalizó las zonas potenciales y dejó fuera las que tienen más de 15 por ciento de pendiente.

"En terrenos con pendiente empieza el escurrimiento del agua y se pierden los suelos, que se ven como chocolate aguas debajo de las cuencas hidrológicas, por ello recomendamos utilizar las áreas con potenciales, no sembrar maíz por donde quiera porque aunque se invierta mucho no se obtiene el éxito", expuso.

López Báez insistió que el problema de sembrar en laderas es que eleva los costos de producción y por supuesto los costos ecológicos al desmontar para establecer cultivos, "lo que es rentable para el productor, no lo es para toda la sociedad".

En ese escenario, el Inifap está generando prácticas de conservación de suelos que les pueden servir a los productores, las cuales implican manejo adecuado de los cultivos, incluyendo el manejo integrado de las cuencas hidrológicas, así como la reconversión productiva, pero no más maíz a donde no es apto para ello, añadió López Báez.

El investigador subrayó que se requiere aplicar prácticas que conserven el suelo, prácticas vegetativas para contener los escurrimientos, sembrar plantas que por sí solas fertilicen al suelo; pero también devolver los residuos de las cosechas que sirven como fertilizante regalado, a la par de ello, acelerar los procesos de uso de fertilizantes orgánicos, no más químicos que degradan al suelo y le eliminan su fertilidad.

De acuerdo con el funcionario, lo que ha hecho falta son prácticas de manejo, se habla de 1.5 millones de toneladas de maíz, aunque no hay coincidencias en las cifras que reportan las dependencias ante la falta de un sistema de información adecuado para conocer el diagnóstico real del volumen de la cosecha, por lo que el Inifap recomienda usar once variedades de semillas certificadas.

"Los agroquímicos son letales y lo es más el gramoxone, es el más tóxico de los tóxicos, y en contraste es el herbicida preferido por los maiceros; le siguen el tiodan en café y furadan, entre otros, aunque nadie les dijo a los campesinos que deben usarlo, al no ver el enfoque integral y no sabe que daña mucho más todo su entorno", concluyó.