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Opinión / Columna
LOS NIÑOS NO SON TONTOS Está el matrimonio en casa en compañía de su hijo. Típica escena de los dos, señor y señora, en el sofá, y el niño a un lado jugando con sus juguetes. En eso el señor se pone lujurioso y le comienza a tomar los senos a la señora y las nalgas, a lo que la señora le dice: ¡No, Juan, aquí está el niño! - El señor voltea y ve al niño y le dice: -Tomás, has estado jugando dentro toda la tarde, ¿por qué no sales al balcón y nos cuentas lo que ves? -Sí, está bien -contesta el niño y se dirige al balcón, entonces ellos aprovechan y empiezan a tener sexo oral. El niño les cuenta: -Un coche mal estacionado se lo está llevando la grúa... Y el señor empieza a darle duro a la señora. -Acaba de pasar un grupo de motociclistas de Harley... El señor, aprovechando pone a su señora empinada para darle por atrás. -Sofía y sus padres vuelven de fin de semana... Y el señor estaba con los ojos en blanco, ya sentía que venía el orgasmo cuando en eso el niño dice: -Los Martínez seguro han de estar haciendo el amor... El señor y la señora se quedan anonadados con lo que dice el niño, que dejan de hacer lo que están haciendo, no podían creer lo que dijo el niño, y la señora temerosa le dice al niño: -¡¡No... cómo dices eso, Tomás!! -Es que su hijo también está en el balcón. ¡A fuerzas que están haciendo el amor, cómo carajos no! ¿QUIÉN VA POR LAS TORTILLAS? Érase una vez en una fiesta de animales que acudieron de todos los tipos de animales, a la hora de ponerse a comer, se dieron cuenta de que no había tortillas, y dijo el rey león: -Vaca, anda por las tortillas -y ella respondió: -No, que vaya otro -y entonces dijo: -Liebre, arráncate por las tortillas -y ésta dijo: -No, yo traje la botana; que vaya la tortuga. Ella no puso ni mauser. -De veras, tortuga -dijo furioso el rey león-, ve tú por las tortillas -Sí -respondió la tortuga, y se fue por las tortillas. Dos horas después dijo el perro: -¡¡Uta madre!! Para ese caso yo hubiera ido por las méndigas tortillas. Entonces dijo el águila: -Sí es cierto, para la desgraciada lentitud de tortuga, mejor me hubiera ido yo volando por ellas. Entonces dijo también el canguro: -No, pos la verdad que sí, yo hubiera ido en friega y me las hubiera traído en mi cangurera para no estar aguantando la .... lentitud de la tortuga. Y en eso que la tortuga se asoma por la puerta y dice molesta: -Si siguen fastidiando, ¡¡¡NO VOY, idiotas...!!! |
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