Opinión / Columna
 
Sandra Hazas Arroniz 
¿Abortar hace mujeres felices?
Diario de Xalapa
13 de noviembre de 2009

  La XLI Legislatura de nuestro Estado, por iniciativa del presidente de la Mesa Directiva, el diputado Leopoldo Torres, debatirá hoy sobre una modificación al artículo cuarto de la Constitución relacionado con la protección a la vida humana desde el momento de la concepción. Al parecer son ya 17 estados de la República Mexicana que reconocen los derechos del no nacido y con nuestro Estado serían 18. Esta iniciativa por supuesto no es aceptada por quienes profesan la ideología del PRD y tampoco por la diputada Dalia Pérez del PRI.

Son variadas las preocupaciones de quienes están a favor de dar a las mujeres la libertad para abortar: pobreza, soledad, salud, traumas psicológicos, rechazo a la maternidad, alcoholismo, dificultad para criar a los hijos, presiones sociales, etcétera. Todo aderezado con el fuerte argumento de que la mujer es dueña de su cuerpo y puede hacer con él lo que quiera.

La ciencia que no es asunto de subjetividades ni de "sentires" demuestra que los niños no nacidos son un ente distinto a sus madres. Tienen todo independiente de ellas. Lo que les demandan en forma temporal es albergue y comida.

Cada uno de los problemas personales y sociales que se derivaran del compromiso de tener un hijo o tener un hijo más podría contar con una solución más creativa, más solidaria y más digna de la raza humana que la simple licencia para matar.

Combatir con estrategias alternativas la violencia, el abuso, la marginación, el desempleo, la ignorancia, la pobreza y el abandono que sufre la mujer, debieran conformar un enorme reto para todos los veracruzanos. Hay otras maneras que buscar la felicidad de las mujeres. Optar por el aborto como la solución definitiva es agotarse como sociedad.

Hay voces que pretenden excluir a los no nacidos de su derecho a la vida con el argumento de que carecen de "obligaciones". Les recordamos a estas voces que los bebés y los pequeñines de uno o dos años tampoco tienen "obligaciones".

Ojalá que nuestros representantes en el Congreso del Estado no vacilen en su iniciativa de proteger la vida humana desde el momento de la concepción. Que los gritos y las pancartas dentro del recinto de quienes promueven el aborto no les impidan pensar en el silencio indefenso de los inocentes.
 
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