Opinión / Columna
|
Raúl Hernández Viveros
El espíritu de guerra
Diario de Xalapa
6 de abril de 2010
|
Hace varias semanas estuvo en la capital de México una de las más importantes delegaciones de Estados Unidos. El motivo principal fue coordinar y vigilar las actividades militares y policiacas en contra del crimen organizado en territorio nacional. Sin duda alguna, la visita oficial respondió al atentado que sufrieron algunos miembros del Consulado estadounidense en Ciudad Juárez. Por supuesto, hasta estos instantes son un misterio las instrucciones y recomendaciones hacia el gobierno de México.
También coincidió con las declaraciones antes de Janet Napolitano sobre la falta del estado de derecho en poblaciones fronterizas, principalmente en las calles y avenidas de Ciudad Juárez. Escenario desde hace muchos años de los cientos de muertas, que Fox prometió que iba a aclarar durante su gobierno. No obstante, con la llegada del gabinete de seguridad de Estados Unidos a la capital azteca, la estrategia del combate a los narcos comenzó a dar otro viraje en búsqueda de alcanzar siquiera un poco de seguridad y paz.
En días pasados, el presidente municipal de Ciudad Juárez solicitó ya el retiro de las tropas, casi diez mil elementos del Ejército y Marina. Anunció el mencionado funcionario que dio inicio el relevo por parte de las fuerzas armadas con policías federales, como corresponde en un escenario de estado de derecho. Esta decisión municipal forma parte de los acuerdos que se aceptaron durante la visita de la delegación que encabezó la secretaria de estado Hillary Clinton.
La propuesta estadounidense es que se cumpla con el repliegue del Ejército en la lucha contra el crimen organizado, conforme con los resultados positivos, y que ha costado hasta nuestros días cerca ya de 20 mil muertes, entre soldados, narcos y civiles. Es importante el rescate del estado de derecho para que el Poder Judicial haga su papel, como lo ejercía durante sexenios anteriores. Ha llegado el momento de regresar a la institucionalidad que permita legitimar resultados a nivel nacional.
Recientemente Héctor Abad Faciolince, escritor y periodista colombiano, señaló que: "Los caudillos necesitan siempre, para poder gastarse una buena tajada del presupuesto en armas, inventar la ficción de un dragón que escupe fuego. Y los ciudadanos nos tragamos esa ficción como si fuera realidad. Si uno habla de cosas normales, como escuelas, agua potable, carreteras, nada parece serio ni real. Lo único serio y real es el dragón". Es un fragmento de una entrevista que apareció en "Babelia", del diario español El País. Conviene reflexionar en las palabras de Héctor Abad Faciolince porque pareciera referirse a México. "... vivimos como hipnotizados por su mismo discurso, que es otra ficción: un espíritu de guerra y de cruzada, en un país asediado por los malos, los bárbaros, por los guerrilleros".
Columnas anteriores
Columnas anteriores