Opinión / Columna
 
Mónica Camarena 
Auditorías federales, ruta incierta
Diario de Xalapa
17 de septiembre de 2009

  Ya de por sí la Secretaría de la Función Pública no servía para nada y para lo mismo, las auditorías que seguían su curso no tendrán un final feliz y el beneficio será para el que esté siendo auditado en este momento por una dependencia que acaba de anunciarse desaparece del organigrama del gobierno federal para dar paso a una Contraloría. Aun tratando de llevar una continuidad, el proceso de fiscalización tendrá un procedimiento disminuido tan solo por la transición.

La Secretaría de la Función Publica sirvió a los gobiernos panistas como presunto chicote para azotar a todos aquellos organismos y gobiernos estatales que no comulgaran con la doctrina del yunque; en la época de Vicente Fox, simplemente pasó desapercibido el trabajo en esa área. Es más, los castigados como en su momento fue Carmen Segura por el Fonden de la Secretaría de Gobernación en administración azul, dejó una estela de sinsabores para los persignados albiazules.

También se registraron malos manejos en la Lotería y hasta en la asociación creada por Martha Sahagún presuntamente para lograr recursos y canalizarlos a causas sociales.

En síntesis, en el sexenio pasado fueron más palos para sus propios elementos que para aquellos que en verdad querían exhibir; ahora, en la administración calderonista el ultimo titular de la SFP Salvador Vega Casillas, paisano y cercano del presidente, simplemente no logró permear con el cuento de ya viene el coco, cual cuento de ficción para asustar a los pequeños.

Con una deteriorada imagen de transparencia y mal creada fama de honrados y honestos, la recién desaparecida Secretaría de la Función Pública inició su actividad en la actual administración con el pie izquierdo; considerado por analistas como grave error, se envío a esa posición a Germán Martínez Cazares, quien de acuerdo con su beligerante personalidad hizo creer que perseguiría a todo aquel que no se apegara a las políticas de rendición de cuentas.

Otra mentira más, pues la Función Pública sólo le sirvió a Martínez Cazares como foro previo para brincar a su verdadera aspiración, la Presidencia Nacional del PAN; desde donde se vio al verdadero operador político del presidente y su ya muy sonado fracaso.

Salvador Vega Casillas, quien en realidad aspira a un cargo de elección popular en su natal Michoacán, podría continuar al frente de la Contraloría ( remasterizada) pero poco podrá hacer al achicarse lo que era una abultada dependencia, con poderosos subsecretarios y sueldos muy holgados.

Vega Casillas es considerado un panista distinguido, pues ya fue diputado local y federal, además de haberse desempeñado como influyente coordinador en la campaña a la presidencia de Felipe Calderón.

Anexo a todo este serial está la mayoría priista en el congreso que con seguridad no dejará pasar nada que huela a revancha y que se personifique en auditoría en algún estado gobernado por el PRI.

Agora

Con el aniversario numero 70 del partido acción nacional, sus militantes deberían aprovechar la ocasión para realizar sendos homenajes a los siguientes personajes: Vicente Fox con su Marthita claro está; Germán Martínez Cázares ex Presidente Nacional y su ya muy pendenciera personalidad y de manera más discreta, unas medallitas como miembros distinguidos a Demetrio Sodi y Carlos Hermosillo, así como a todos aquellos ex priistas y externos agregados que hoy contribuyen al divisionismo de ese partido.

parquejuarez@hotmail.com
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas