Opinión / Columna
 
Luis M. Bueno Castillo 
Tiempos de unidad
Diario de Xalapa
21 de noviembre de 2009

  En alguna parte leímos o escuchamos que el año próximo el señor presidente de la República impulsará la reelección de los alcaldes, algo que parece no tener mucha importancia, pero a muchos mexicanos no nos agradaría, considerando lo que el pueblo tuvo que luchar para lograr que se adoptara el "Sufragio efectivo. No reelección".

En otras ocasiones hemos escuchado que el periodo de gobierno de un presidente municipal es insuficiente para alcanzar las metas prometidas, pues muchos proyectos se quedan pendientes. Tal vez exista cierta razón; sin embargo, si el pueblo ha rechazado la reelección es por evitar los cacicazgos y la perpetuidad. Creemos que es una arma de doble filo y esperamos que se estudie serena y juiciosamente antes de cualquier decisión, ya que su imposición traería severas confrontaciones y un ambiente de inconformidad; no consideramos que sea momento para tomar ese tipo de decisiones, ojalá domine la prudencia.

Tal parece que el pueblo está obligado a soportar constantes confrontaciones entre los círculos de poder y que esos pleitos ya no se realizan sólo entre los partidos políticos; estamos llegando a una situación en que parece que todos estamos contra todos. Ahora que se habla de presupuestos, queda la impresión de que lo aprobado por los señores diputados federales no es respaldado por los senadores de la República y que éstos adecuan y hacen las enmiendas necesarias, provocando confusión en Juan Pueblo que siempre está interesado en el presente y el futuro de nuestro país.

Por otra parte, se dice que no desaparecen las tres secretarías que había señalado Calderón, a saber: la de la Función Pública, la de la Reforma Agraria y la de Turismo, incluso les han asignado más de 10 mil millones de pesos para las tres secretarías. También se le ha asignado recursos suficientes, por lo menos satisfactorios, a la educación superior, como lo manifestó don José Narro, rector de la máxima casa de estudios, la UNAM. Igualmente otros rubros importantes para el país fueron privilegiados, en cambio otros fueron disminuidos, tal vez por ser de menor importancia o por no ser prioritarios. Nos quedan algunas dudas, entre ellas: ¿son necesarias las tres secretarías que el presidente había ofrecido desaparecer y que les fue asignado presupuesto?, ¿el presupuesto en general satisface, dentro de nuestra realidad, las necesidades para un sano desarrollo?, ¿estamos en condiciones de ser competitivos, para no rezagarnos más que los otros países latinoamericanos?

Dentro de la pluralidad, existe un aspecto que no podemos ni debemos soslayar, hay que estar unidos en torno a nuestros gobiernos, dando lo mejor de nosotros, sin egoísmos ni descalificaciones. ¡Es por México!
 
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