Opinión / Columna
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Jorge E. Lara de la Fraga
Admiración y envidia de la buena
Diario de Xalapa
19 de noviembre de 2009
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Por esos espacios potosinos anduvo el contingente bucanero, por ese "territorio de entrecruzamientos y contrastes, con sus auges mineros y con la proliferación de sus haciendas. Territorio también de rebeldes, donde el mismo Félix María Calleja encontró las principales reservas materiales y humanas para el ejército realista y territorio asimismo donde el gobierno de la entidad no reconoció (en el siglo XIX) los tratados de paz que el gobierno general negociaba con el invasor norteamericano..." Del 5 al 11 de noviembre del presente año, una representación de la generación normalista "Piratas" realizó una excursión recreativa y cultural por los estados de Nuevo León, Coahuila, San Luis Potosí y Querétaro. Durante ese período de otoño los turistas docentes se deleitaron y extasiaron con las bellezas naturales, las realizaciones culturales y las obras arquitectónicas, donde la voluntad férrea y la organización de esos ciudadanos norteños han hecho posible vivir con dignidad a sus familias en estos tiempos de emergencia. Los Piratas visitaron las ciudades de Monterrey, Matehuala, San Luis Potosí y Querétaro, asimismo varios recintos de antología como la cascada Cola de Caballo, Las Grutas de García, el poblado mágico de Real de Catorce y el magno acueducto de la capital queretana.
A lo largo de todo el recorrido se transitó por vías terrestres en buenas condiciones, sin baches y con señalamientos apropiados, algo muy diferente a lo que acontece en nuestro solar jarocho. También en las localidades principales se detectó orden y limpieza, ausencia de mendicidad, atención a los visitantes, excelente vialidad y la presencia de pasos a desnivel en las áreas estratégicas. Es de suponerse que mucho de lo realizado en lo urbanístico en tales entidades es el efecto de una buena planificación a mediano y largo plazos. Para nada sufrió la delegación veracruzana con el problema de embotellamientos, de manifestaciones o con arreglos "alocados" de rúas deterioradas. En verdad fue un deleite y una extraordinaria oportunidad para conocer monumentos históricos, vestigios coloniales, iglesias, conventos y museos, estatuas, retablos y bajorrelieves, la macroplaza y un singular paseo acuático (Santa Lucía).
En lo personal puedo expresar que tanto en San Luis Potosí como en Querétaro entré sin ninguna dificultad a los palacios de Gobierno respectivos; es más, en la primera localidad mencionada presencié un acto de integración de un organismo ciudadano para colaborar con las autoridades, en lo tocante a labores culturales y sociales. Algo para Ripley, lo que no puedo hacer en mi Xalapa entrañable -incorporarme al recinto oficial estatal- lo efectué sin cortapisas en mi rol como simple turista. Espero que en el futuro inmediatamente ese "Gobierno cercano a la gente" sea un hecho y no permanezca como buena intención. Es triste denunciar el comportamiento déspota y prepotente de los vigilantes que actualmente cuidan celosamente el acceso al inmueble del Poder Ejecutivo en la entidad jarocha.
Infundados de optimismo, de buena vibra y de alegría por vivir, esos bucaneros enjundiosos caminaron por calles empedradas, treparon a un teleférico, subieron cuestas, admiraron estalactitas y estalagmitas, se mojaron con las brisas de una cascada, degustaron platillos regionales y recorrieron un "pueblo fantasma". En todo momento evocaron ese fragmento literario del gran Pablo Neruda: "Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, quien no se atreve a permutar el color de su vestimenta o bien, no conversa con quien no conoce... Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones".
Con el recuerdo de ese recorrido memorable, en verdad demando que nuestra aldea totonaca vaya bien en todos los sentidos y que en un futuro cercano acceda a mejores niveles de índole social, económica y cultural, pues no se vale que alrededor de una costosa campaña mediática personalista se siga tratando de engañar al pueblo. Hay que asimilar que nuestro Veracruz no es una ínsula perfecta, que no vivimos en jauja, que nuestro Estado está inmerso en la crisis que agobia a todos los mexicanos y que en nuestro terruño hay muchas necesidades, omisiones y carencias.
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