Opinión / Columna
|
Joaquín Alcántara Hernández
Diputados traicioneros e irresponsables
Diario de Xalapa
24 de octubre de 2009
|
Antes de abordar el tema de hoy, queremos enviar un fraternal saludo a quien fuera gran periodista y fundador de "El Debate", don Filemón Arcos Ortiz. Hoy se encuentra muy delicado de salud. Son casi 90 años de edad que lleva encima este hombre de pensamiento liberal. Vive al lado de la gran compañera de su vida, doña Josefina González Hernández y sólo ven por él sus buenos hijos procreados con ella: Alma Rocío, Carlos Alejandro y Víctor Manuel. Los tres profesionistas, hombres de bien que honran a su padre y que, en plena crisis generalizada, hacen y ponen todo su esfuerzo para el sustento y medicamentos caros que su padre requiere. Quien esto escribe fue a visitarlo a su hogar, donde se le prodiga cariño y respeto. Pero pude darme cuenta que el octogenario periodista no puede ocultar su evidente añoranza por su hijo Alejandro Arcos Suárez, ya fallecido, quien veía por él y lo llenaba de atenciones. Y es que, de los hijos, no se puede esperar de todos, nobleza. Menos mal que este singular comunicador tiene, de todos los hijos que procreó, entre ellos artistas y políticos, por lo menos tres que ven por él y uno que fortalece el grato recuerdo de un hijo agradecido. Dios te conserve, Filemón; fuiste y eres grande.
Bien, una vez más y por enésima ocasión la clase política mexicana evidencia su condición irresponsable, pútrida y vividora al hacer exactamente lo contrario a sus más recientes promesas de campaña. Apenas acaban de pasar las elecciones y hasta parece que fue ayer que los escuchábamos prometiendo que se iban a oponer rotundamente al alza de los impuestos. Todos coincidían con un rotundo ¡no! al nuevo impuesto inventado del 2 por ciento dizque para los pobres. Son tan voraces que ahora hasta los depósitos bancarios de 15 mil pesos pagarán impuestos.
Pero hace poco los vimos cómo se adornaban en sus discursos reprobando tal propuesta del presidente Calderón... "Ellos no saben gobernar", -gritaban muchos que hoy ya son diputados federales-, otros reprobaban al gobierno panista tachándolo de inepto en el arte de gobernar. Entonces decían: "Si tu voto me favorece, no aprobaré leyes injustas"... total, ahora vemos cómo se han vuelto a unir los traidores de siempre y con pena vemos cómo unos cuantos (que siguen firmes en sus convicciones) no son suficientes para evitar semejante arbitrariedad aprobada por la mayoría de estos menesterosos que hoy son diputados.
Los políticos serviles deberían pasarse un tiempo acá, de este lado, donde estamos los que pagamos impuestos, los que nos ganamos la vida limpiamente y con esfuerzo; deberían vivir en carne propia las limitaciones que impone la actual economía colapsada de nuestro país para que su atarantado cerebro entendiera que no es posible exprimir más al pueblo, en tanto ellos prosiguen su estéril y despilfarradora existencia a costa de nuestros impuestos.
Y resulta indignante, porque México es el único país que aplica medidas contrarias a las de otros países que, en esta situación, en lugar de aumentar, bajan las tarifas tributarias para no matar la economía. Aquí se apuntala la seudopolítica de tener un gobierno ostentoso y un pueblo miserable.
En fin... pronto se repetirá la misma 'película' y veremos otra vez un sinfín de políticos adoptando poses de falsa humildad solicitando nuestro voto para proseguir escalando a mayores prebendas. Será entonces que el pueblo tenga oportunidad de ponerlos en su lugar, la basura.
Unicamente habrán de tener opciones de triunfo aquellos que actúen congruentes con sus promesas. Porque nadie cree en las cínicas declaraciones de los que aseguran que cuando recuperen el poder bajarán otra vez los impuestos. Así lo prometieron con la tenencia vehicular.
Y al presidente Calderón le seguiremos reconociendo sus aciertos como el uso de nuestro heroico Ejército Mexicano para combatir a los envenenadores de la juventud y niñez mexicana, lo mismo que el finiquito al monstruo insaciable en perjuicio del erario público que era la compañía de Luz y Fuerza del Centro.
Pero también, seguiremos repudiando sus garrafales errores como el de imponer nuevos impuestos en lugar de poner orden y equilibrar los onerosos y excesivos gastos de tantas rémoras del sistema que no tiene por qué diablos pagar el pueblo. Un ejemplo, los gastos archimillonarios del IFE y su fraudulento sistema dizque de 'monitoreo'. Si quiere, puede corregir el rumbo. ¡Viva México señores! Ajúa.
Columnas anteriores
Columnas anteriores