Opinión / Columna
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Ignacio Altamirano Marín
La cruda realidad
Diario de Xalapa
9 de noviembre de 2009
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Hace casi tres años fui con Susana (ya saben, mi esposa) a Cancún.
En el cuarto del hotel en donde nos hospedamos me encontré un libro, cuyo nombre no recuerdo, de un autor español llamado César Gavela. Por supuesto lo leí y recuerdo uno de los conceptos que me gustó. El autor expresa que el tiempo es un reloj que el hombre inventó en Ginebra para atarlo y amordazarlo.
En esa circunstancia, es obvio que el tiempo y el destino nos alcanzaron.
Con la aprobación del paquete fiscal que el presidente Calderón envió al Congreso, es indudable que ya la cruda realidad se evidenció.
En descargo, Beatriz Paredes afirmó en Madrid que tal aprobación a nadie dejó satisfecho.
Francisco Labastida aseveró "que se optó por un mal menor", en tanto que el coordinador de los priistas en el Congreso, Francisco Rojas, dijo que: "se asumirán los costos políticos".
Por su parte, el inexperto César Nava calificó el paquete fiscal de insuficiente y, en un acto de inmadurez, arrojó la culpa de su aprobación al PRI. Yo he sido priista desde hace 53 años y tampoco me dejó, como a millones de mexicanos, satisfecho.
¿Cómo va a gustarme un paquete fiscal que agrede a la mayoría de nuestros compatriotas?
¿Cómo olvidar que éste es un paquete fiscal que traerá más pobreza y que millones de seres humanos deambulan por las calles, sin empleo, comiendo mendrugos, con la mente ausente y con los bolsillos vacíos?
Ahora sí se adelantó nuestra amarga realidad.
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