Opinión / Columna
 
Camilo González León 
La ciudad de las flores
Diario de Xalapa
9 de febrero de 2012

  Territorio: pedazo de tierra.

Población: habitantes de un pedazo de tierra.

Gobierno: derogado.

¿Qué queda de esta ciudad de magia?

Parques donde nacieron algunos versos

y gorriones.

Casas donde se pintaron

telas, hojas, piedras, pisos, paredes.

Calles donde aún se hablan los amantes

en esta ciudad de magia,

la ciudad de las flores.

Las abundan ya en avanzada edad.

Muchas con una vida dura a cuestas

-el talón, la cocina, la limpieza.

Estoy seguro que si les preguntara

ninguna hubiera querido una vida diferente.

No podrían cambiar.

Por eso no querrían ser diferentes.

A fuerza de sus dolores han encontrado su personalidad,

su propia voz, su propia sombra.

Creo que entiendo su postura.

La vida es insoportable.

Punto.

No se hable más del tema,

no importa a quién haya que hacerle qué

o dónde ir a hacer cuánto.

Se sobrevive porque uno no se puede morir.

Algo hay rescatable en la vida porque si no las flores no durarían tanto.

Y de repente se mueren.

Un buen día se van

y de cierto modo

la justicia divina

o el karma

ya no se preocupan por tan femenino asunto.

Ahí es cuando el tiempo se burla de todos nosotros en nuestras propias narices y ni siquiera nos damos cuenta.

Algo debe valer la vida.

¡Algo debe valer la vida!

y no es dinero.

¿Qué queda de esta ciudad de magia?

Parques donde nacieron algunos versos

y gorriones.

Casas donde se pintaron

telas, hojas, piedras, pisos, paredes.

Calles donde aún se besan los amantes

en esta ciudad de magia,

la ciudad de las flores...

Quiero respirar tu aire

quiero recorrer tu cuerpo

ser devorado por tu mirada

tomar tu mano, sentir tu piel.

Mirar tu cabello, dulce como la miel,

desobedecer a tu cabeza

y a todas las leyes de la física.

Quiero respirar tu aire

ciudad de cinco lagos

manantial sobre la arena

ciudad de cinco cerros

ciudad mano.
 
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