Opinión / Columna
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Luis Guillermo Franco Robles
¿Anular la elección?
Diario de Xalapa
11 de marzo de 2010
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La tradición anglosajona del detective o investigador privado no tiene cabida en el contexto nacional. Si alguien desea ejercer con seriedad esas labores de análisis, planeación y prospectiva fuera de las corporaciones policiacas, la única opción es el periodismo o los servicios de espionaje al servicio del Estado Mexicano. En cualquier caso, se busca urgentemente a Batman o a Sherlock Holmes o alguien de la extinta Dirección Federal de Seguridad para que de inmediato esclarezca lo relativo al robo de claves del examen de capacitadores del Instituto Electoral Veracruzano.
En esta tragicomedia, consintieron la aplicación del test exploratorio aun y cuando ya tenían conocimiento de que se había repartido la plantilla de respuestas por el mundo de las triples dobleú. ¿Acaso es que decidieron que continuara la prueba con la esperanza de que no se hicieran tantas olas? Si esa fue la estrategia, seguramente la sugirió algún miope que no supo identificar que ya se encontraban inmersos en una auténtica crisis. Para no hacer papelones, lo correcto era inmediatamente detener el procedimiento, declarar la nulidad de la prueba, condenar el robo de la información y de inmediato documentar el hecho ante el Ministerio Público, pero no, tuvieron que pasar 24 horas para dar una respuesta torpe porque demuestran que ante la demanda de acciones urgentes, trastabillan.
No hay excusas, el proceso electoral veracruzano es el que mantiene toda la atención durante este año, por lo cual esto no debió haber ocurrido. La actitud de rudeza planteada en la rueda de prensa de ayer por Carolina Viveros es una máscara que no le queda, y esos argumentos de que "son acciones que pretenden deslegitimar al Instituto", pues claro, no tenía ni que decirlo, debe mantenerse seria y prudente, porque ella es la responsable general del proceso.
Los responsables se encuentran en el Instituto Electoral Veracruzano; por el hecho de que la información se haya filtrado por correo electrónico no quiere decir que se haya tratado del acto de un hacker que interfirió los archivos y los retransmitió a su antojo. Será interesante también cómo se maneja y preserva el secreto profesional al que puede suscribirse todo comunicador, esperemos que la Procuraduría se maneje con pulcritud en ese sentido, porque un medio no puede ser perseguido por la información que recibe de manera espontánea.
Es inevitable especular en torno a que habría sido primero una ayuda para los preferidos y por "la falta de cuidado" se inició una cadena electrónica para exhibir la marranada. Lo cierto es que hubo cerca de siete mil aspirantes a funcionarios electorales que salieron como damnificados y tendrán que esperar una posterior aplicación del examen. Esto desgraciadamente es algo que daña a todos los partidos políticos y aspirantes a cargos de elección popular porque el árbitro se encuentra bajo sospecha bipolar: un bando malicioso que se la pasa conspirando para minar la credibilidad del proceso electoral de julio próximo y otro ingenuo que se muestra inválido.
Este asunto es sumamente delicado, porque hay propósitos evidentes de pulverizar la certeza y credibilidad del órgano electoral. Quien pretenda hacer de esto una anécdota estará cayendo en actitudes soberbias, pues en esa escalada de sabotaje, la elección constitucional del 4 de julio puede tener un final posfechado al sexenio.
Si se mantienen los errores será fácil documentar que no se cumplieron con los principios de certeza, legalidad, imparcialidad, definitividad, transparencia y equidad, lo que pone en peligro latente de que la jornada electoral se defina en los tribunales. Esto es un plan en donde habrá gurús electorales que deberían procurar hacer las cosas bien y evitar la judicialización y gurús expertos en orillar a escenarios donde las omisiones, barridas y ridículos que sobrevienen en incumplimientos a la ley se conviertan en "la carnita" para así sustanciar la nulidad de la elección.
La percepción del gobierno de Fidel Herrera es un activo muy importante para los abanderados del tricolor, por lo que una apuesta de sus detractores podría ser que se enfrente el proceso con el firme propósito de empantanarlo y después propiciar la nulidad del mismo. Ya hay antecedentes en la República, la jugada sería sacar la decisión final del espacio temporal de este sexenio para aparentemente tener mejores opciones para triunfar. Esto ocurrió en Tabasco cuando Manuel Andrade Díaz tuvo que revalidar su triunfo en una elección extraordinaria. De rebote se pudiera pensar en que la próxima Legislatura tendría que actuar como colegio electoral para nombrar a un interino. Por eso es tan grave lo que está ocurriendo en el IEV.
luisguifranco@gmail.com
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