Opinión / Columna
 
Fidelidad por Veracruz 
Fidel Herrera Beltrán 
Veracruz sigue avanzando
Organización Editorial Mexicana
17 de marzo de 2010

  Gabriel García Márquez, el genial Premio Nobel de Literatura, escribió una vez: "envejecer es como escalar una gran montaña, mientras se sube las fuerzas disminuyen pero la mirada es más libre, la vista es más amplia y la decisión más serena."

Con esa reflexión en mente hace cinco años empezamos a cristalizar un anhelo compartido con la sociedad, percibido con mucha claridad por Rosa Margarita, mi esposa, y un acuerdo fundamental de la sociedad: respaldar a los adultos mayores en plenitud, sobre todo a quienes habitaban en las casas de asistencia o las residencias de adultos mayores que las instituciones de la sociedad civil operaban en el estado.

El programa cristalizó gracias al acuerdo de las fuerzas políticas en el Congreso de Veracruz en la Ley 223 que crea un sistema de pensiones siendo ésta una de las primeras iniciativas legales impulsadas por el Gobierno en el que sirvo.

El respaldo de una sociedad a quienes han cumplido una etapa en su vida es una de las características fundamentales de las democracias modernas.

En la transición española el Pacto de La Moncloa partió de la responsabilidad asumida por el Estado español de atender a pensionados y jubilados que no gozaban de ningún régimen de prestaciones y también por establecer un sistema de atención geriátrica.

En el caso de Veracruz, la Ley 223 fue promulgada el 14 de febrero de 2005 en condiciones financieras muy complicadas, terriblemente comprometidas, y aun en medio de esas dificultades extremas hemos venido incrementando cada año el presupuesto para estas pensiones, todavía reducido, pero importante como un acto de reconocimiento.

Para el 2006 ya eran un poco más de 12 mil 800 los beneficiarios y así el padrón se ha ido triplicando hasta este 2010 en que son más de 35 mil hombres y mujeres los que reciben el reconocimiento.

Veracruz posee el mayor número de adultos mayores y el programa federal cubre alrededor de 220 mil adultos mayores de manera regular.

El programa estatal y el federal son programas sociales que no deben ni pueden tener tintes ideológicos, asomo de discriminación por razón alguna, y mucho menos pretensión y utilización político-partidaria.

Hay en este programa la manifestación vigorosa de una sociedad incluyente, sensible y comprometida con los adultos en plenitud.

La posibilidad de concretar estos reconocimientos a los adultos mayores estuvo ligada, desde el comienzo de esta administración, a las fuerzas productivas.

Desde este sector se nos plantearon algunas demandas para el crecimiento de Veracruz.

A estas necesidades respondimos con acciones desde el Gobierno, que nos han permitido articular todas las inversiones de los caminos, puentes, escuelas y centros de salud.

Ahora estamos en la etapa de mayor dinamismo en la construcción de las obras y en la solución de cada problema.

Hemos logrado hacer nuestras tierras más productivas, sacar más productos y tener más ingresos para darles a nuestros hijos y a nuestros abuelos.

Se dice fácil pero cuesta mucho trabajo, sobre todo cuando hay incomprensión, desatención y franca agresión del Gobierno federal, el cual no entiende el mandato de la República, que es el de atender a todos por igual.

Por eso vamos a demandar un trato mejor para Veracruz, pero al mismo tiempo vamos a seguir sacando fuerzas de la voluntad y el empeño de los veracruzanos, para seguir avanzando.

Me queda muy claro que la voluntad y la determinación de los veracruzanos nada la puede detener.

Cuando nos cierran una puerta, buscamos otra y otra hasta que logramos lo que Veracruz merece.

Para los que quieren detener el progreso de Veracruz existe la entrega de un gobernador que va a trabajar hasta el último día del mandato como si fuera el primero de la administración.

Por eso les digo que Veracruz va bien, y viene lo mejor.

*Gobernador de Veracruz.
 
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