Nuestra Vida
Peinados con ritmo jarocho
El bailarín Alfredo Barradas, que estuvo acompañado por el maestro Miguel Vélez, mostró el arte de peinar y zapatear conjuntamente
Diario de Xalapa
10 de noviembre de 2008

Mercedes Cuadros

Xalapa, Veracruz.- Al ritmo de la música jarocha, huapango y son, el estilista y bailarín Alfredo Barradas presentó el artes de peinar y realizar cortes de cabello al mismo tiempo que lo alternaba con el baile.

Bellas bailarinas sirvieron de modelos para que el mencionado estilista moviera sus hábiles manos en las cabelleras de las damas y les realizara bellos peinados.

Lo anterior lo presentó en el Casino Xalapeño ante un público muy selecto lleno de familiares y amigos del bailarín Alfredo Barradas.

Como su padrino, por el festejo de su cuarto aniversario, fue el maestro Miguel Vélez Arceo, quien gustoso y en la mejor disposición que siempre lo ha distinguido, llegó puntual para estar en primera fila y no perderse detalle de lo realizado por su ex alumno.

Al platicar con Alfredo Barradas nos contó que él inició su carrera como bailarín en el año de 1974 con el maestro Miguel Vélez Arceo, en el Instituto Mexicano del Seguro Social, posteriormente participó en importantes compañías como la Universidad Veracruzana y el Ballet Folcklórico de Amalia Hernández.

Después incursionó en el género de comedia musical en puestas como Mame y Annie es un tiro con Silvia Pinal y en El Diluvio que viene bajo la dirección de Manolo Fábregas. Incursionó como bailarín en programas televisivos como Siempre en Domingo y Variedades de Media noche con Manuel el Loco Valdés.

En la entrevista nos confesó que durante algunos años realizó variedades en centros nocturnos y después de participar en algunas películas del Cine Mexicano, inició su trayectoria como coreógrafo en la Escuela Mexicana Americana montando obras musicales como Vaselina y Amor sin Barreras.

Dentro de toda su carrera como bailarín realizó giras nacionales e internacionales con Angélica María.

Ya en el año de 1984 Alfredo Barradas comenzó una nueva etapa de su vida y es cuando descubre que otra de sus pasiones: la de ser estilista, así que pone una estética en el Distrito Federal y en 1995 abre la segunda estética en la misma ciudad.

Este xalapeño decide en el 2005 regresar a su ciudad natal para ofrecer todo su conocimiento sobre la belleza del cabello y el rostro, labor en la cual se desempeña hasta la fecha y que en ocasiones especiales como la acontecida en el Casino Xalapeño baila para sus amigos más cercanos, vuelve a sentir por qué ama tanto la danza.

Los invitados especiales llegaron muy puntuales a pesar del intenso frío que se sentía en la noche por una de las primeras heladas de la actual temporada.

En la plática que tuvimos con él se describió como una persona que no le gusta hacer las cosas a medias, porque no vive a medias. "Soy alguien que se apasiona con lo que hace de modo que mi trayectoria como bailarín al igual que como estilista, va más allá de lo que están acostumbrados a ver".

Finalmente dijo que cuando se quiere hacer algo diferente puede lograrse y "ese dicho de querer es poder, tiene que cuestionarse porque no se trata sólo de querer, sino de tener la disposición de trabajar arduamente, de soñar y hacer todo lo necesario para realizar el sueño buscando la perfección sin perder la espontaneidad".