Comunidad y Cultura Local
Homenajean con fotografías a Gilberto Bosques Saldívar
Diario de Xalapa
21 de agosto de 2008

Redacción/Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- La memoria del diplomático mexicano Gilberto Bosques Saldívar, quien durante la persecución nazi salvó a miles de republicanos españoles y a judíos, fue recuperada en México con una exposición fotográfica dedicada a su figura. Hoy a las 20 horas será inaugurada esta muestra en la Sala Oriente del edificio sede del Instituto Veracruzano de la Cultura, ubicado en Canal y Zaragoza, Veracruz.

El Gobierno del Estado a través del IVEC, en coordinación con el Museo Histórico Judío y del Holocausto Tuvie Maizeil, así como la organización judía Bnai B. Rith México AC, presenta 120 gráficas que ilustran la forma en que este diplomático cambió el destino de por lo menos 20 mil republicanos españoles que se refugiaron en Francia tras la Guerra Civil, y salvó de los nazis a miles de judíos.

A Gilberto "le tocó vivir los acontecimientos más trágicos del siglo XX", expresó en una entrevista Laura Bosques, hija de este diplomático que se desempeñó como cónsul general de México en Francia tras la Guerra Civil Española y durante la ocupación alemana. A los 82 años, Laura demuestra tanta energía para mantener la memoria de su progenitor, tal como él demostró su gran entereza para salvar a los perseguidos, "mi padre otorgaba visas a los judíos amenazados en Francia invadida por los nazis".

En su natal Chiautla, Puebla, Bosques de apenas 9 años de edad vivió el levantamiento contra el dictador Porfirio Díaz, lo que lo estimuló a tomar conciencia de los problemas sociales. Se consideraba como "un hombre de la Revolución Mexicana".

En el año 1938, el general Lázaro Cárdenas, entonces presidente de la República, lo nombró cónsul general en París; en ese cargo tuvo oportunidad de ayudar a los judíos. "No hay un dato exacto del número de judíos a quienes ayudó, pero fueron varios miles", asegura su hija.

La labor diplomática de salvación fue dirigida principalmente a la protección de los españoles refugiados de la España del dictador Francisco Franco. Entre los beneficiados por Bosques se encontraron figuras como Max Aub, María Zambrano, Miguel Altolaguirre y el pintor de origen austriaco Wolfgang Paalen.

En 1942 el embajador Bosques fue trasladado a Marsella y como cónsul de México en esa ciudad intensificó su labor en beneficio de los republicanos, que languidecían en campos de refugiados en el sur francés. La representación diplomática mexicana fue asaltada por las tropas alemanas ese mismo año. El diplomático y su familia fueron arrestados en febrero de ese año y confinados en los Pirineos; los trasladaron al centro de Francia y luego a Alemania, donde fueron canjeados por prisioneros en Lisboa.

De Lisboa partieron a Nueva York y desde ahí, Gilberto Bosques Saldívar y su familia llegaron a México, donde la comunidad judía y unos 7 mil españoles les otorgaron "gran recepción" como agradecimiento a todo lo que logró hacer por ellos. Más tarde, el presidente Manuel Avila Camacho lo envió a Lisboa, donde siguió protegiendo a los españoles que el régimen franquista había forzado al exilio.

Las fotos permanecerán en exposición hasta el 28 de octubre próximo con el título Embajador, un hombre de todos los tiempos, y se conforma con el acervo privado de la familia Bosques y el perteneciente a la Secretaría de Relaciones Exteriores, a la que sirvió el diplomático también en Cuba, Portugal, Finlandia y Suecia.

Asimismo, la labor humanitaria de Gilberto Bosques registra capítulos destacados en relación con Cuba, pues facilitó que México otorgara asilo a Raúl Castro en los años cincuenta y que Fidel Castro obtuviera un visado mexicano tras ser liberado el 15 de mayo de 1955 del penal de la isla de Pinos, gracias a una amnistía.

En Viena, una calle lleva el nombre de Bosques y en México la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal tiene planes para que una arteria también luzca su nombre.