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Xalapa
Xalapa puede convertirse en una isla térmica
Diario de Xalapa
20 de agosto de 2008
Jair García/Diario de Xalapa
Xalapa, Veracruz.- Si la ciudad de Xalapa continúa creciendo aceleradamente, sin control natal y de migración, tanto la proporción como la superficie de áreas verdes disminuirá y se tornarán insuficientes como pulmones urbanos, por lo tanto aumentará el nivel de contaminación, generando que la capital se vuelva una isla térmica. La bióloga María Elena Tejeda Hernández mencionó que las áreas verdes no sólo implican pensar en un sitio lleno de vegetación "sino en un amortiguador de la contaminación que se está dando en el ambiente". Señaló que Xalapa, como cualquier otra ciudad grande del país o del mundo, presenta una expansión constante, derivada del fenómeno de la migración, lo cual aumenta la tasa de crecimiento poblacional y por lo tanto acelera el proceso de urbanización en el territorio. El crecimiento de la población y la expansión física de los asentamientos humanos, el asentamiento de industrias, comercios y grandes extensiones de asfalto que cruzan y circundan a Xalapa, explicó, han tenido un fuerte impacto sobre la extinción del hábitat que la rodea. Esta situación ha provocado que en Xalapa las áreas verdes cada vez se hayan visto más disminuidas, provocando que las temporadas de calor sean más severas año tras año. María Elena Tejeda Hernández indicó que en Xalapa se cuenta con 48 parques urbanos, siete parques ecológicos, siete paseos ecológicos, tres lagunas, dos humedales, 16 glorietas, 23 avenidas y 12 calles arboladas, que en total suman una superficie de 6 millones 269 mil 441 metros cuadrados de áreas verdes. Sin embargo, advirtió que de continuar el acelerado crecimiento de la ciudad, que se ha mantenido durante los últimos años, provocará que estas áreas disminuyan a la mitad o menos. Resaltó la importancia no sólo de cuidar, sino de aumentar las áreas verdes en Xalapa, pues en estos lugares se alberga un sinnúmero de plantas que producen oxígeno y ayudan a consumir anhídrido carbónico, además de actuar como filtradores de aire. "Tales funciones contribuyen a crear un microclima que contrarresta el efecto invernadero en la zona urbanizada, originado por la energía calorífica absorbida y producida por las fachadas de edificios y pavimentos", expresó. Ante esta situación, la bióloga propuso la necesidad de establecer áreas verdes, que a través de un buen manejo y control, permitan implementar un recurso urbanístico y tener un cinturón ecológico. "Las áreas verdes son un recurso muy importante dentro de las ciudades. Para su manejo deben ser tomados en cuenta algunos aspectos como: tipos de vegetación, la resistencia que presentan las plantas hacia la contaminación, área donde se ubicará y su superficie, tipo de suelo, mantenimiento que se le dará y la sociedad a la que está destinada", manifestó. Señaló que es responsabilidad de los tres niveles de gobierno reponer las áreas verdes que se devastan para dar paso al desarrollo urbano. "Se deben crear nuevos recursos, como son los espacios de áreas verdes tales como parques, jardines, lagos, fuentes, cementerios, terrenos baldíos, glorietas o camellones, que tendrán una importante función ecológica". Dijo que a este tipo de áreas verdes ahora se les conoce como "naturaleza urbanizada", la cual ha sido rescatada por el ser humano para contribuir a mantener un clima más amable o menos agresivo. |
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