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Comunidad y Cultura Local
Fábrica La Estrella, Un patrimonio cultural de Xalapa a punto de desaparecer
Diario de Xalapa
8 de julio de 2008
Irasema García* / Diario de Xalapa
Xalapa, Veracruz.- Si usted en estos días ha circulado por la avenida Ruiz Cortines, a la altura de la confluencia con Ignacio de la Llave, habrá notado una antigua construcción cuyas paredes resguardan en silencio un fragmento del pasado industrial de Xalapa. Los xalapeños conocemos el origen de los nombres de algunos callejones y antiguas calles de la ciudad por sus leyendas. Sin embargo, la Atenas Veracruzana cuenta con valiosos registros documentales e inmuebles históricos, testimonios de su historia local y regional. El edificio antiguo que refiero surgió a mediados del siglo XIX como una de las florecientes industrias xalapeñas, pionera en la producción en serie de cerveza, hielo y gaseosas denominada La Estrella. Esta emblemática construcción se localizaba cerca de la estación del ferrocarril Interoceánico. La fábrica se componía de un conjunto de varios edificios, vías de tren en su interior, túneles de gruesos muros de piedra, bóvedas de ladrillo que formaban un laberinto y sótanos donde reposaban los barriles de cerveza. De esta gran estructura arquitectónica sólo queda una pequeña edificación de manufactura original, la cual lucha por subsistir y dar testimonio de la época industrial de Xalapa, ante la indiferencia y el desconocimiento de su significado y valor histórico en la identidad de la comunidad urbana Hoy día se lleva a cabo la obra de un centro comercial propiedad de una próspera y reconocida familia de empresarios xalapeños. Ante esto, advertimos que el progreso no riñe con la cultura, menos con el patrimonio cultural que da sentido a la relación de una sociedad con su pasado histórico. La importancia de la conservación y restauración de los monumentos históricos surge de la necesidad de salvaguardar los testigos de la evolución del hombre a través del tiempo. Señala Marta Arjona (1986): "El patrimonio cultural nos identifica y diferencia entre otros pueblos, que también tienen su propia identidad". Siguiendo estas líneas, el patrimonio cultural son aquellos bienes tangibles e intangibles sinónimos de la creación y manifestaciones de los sujetos sociales; en éste se incluyen las tradiciones, música y danzas de los pueblos. De esa manera patrimonio cultural e identidad van de la mano. De ambos surge el término de identidad cultural: "La conciencia de reconocerse históricamente en su propio entorno físico y social" (Arjona, 1986). Tanto individuos que aportamos ideas, creencias y conocimientos a nuestra sociedad, como miembros de una colectividad, las materializamos de diversas formas: edificios, pinturas, música, danza, ciencia, escultura, etcétera. Un claro ejemplo de la valoración del patrimonio cultural de México son las fundaciones privadas de grandes empresarios, de particulares y asociaciones civiles que han invertido en el rescate, la conservación y la restauración de inmuebles, zonas arqueológicas y colecciones de arte en México. El objetivo en común de ellas es la preservación del patrimonio y, sobre todo, de la identidad mexicana. Es lamentable observar que Xalapa, ciudad que es reconocida y valorada a nivel nacional por su historia y su cultura, esté a punto de perder uno sus monumentos históricos, sinónimo de la etapa industrial de nuestra capital. La identidad de Xalapa está conformada por las tradiciones locales, las leyendas, el folklore y su patrimonio cultural, ilustrado por las casas antiguas, monumentos históricos, calles y callejones que caracterizan la traza urbana y el centro histórico. La demolición de uno de estos testimonios significa degradar nuestra identidad y patrimonio culturales, además de cercenar un miembro de la historia de la ciudad. Como acoté anteriormente, La Estrella es uno de los pocos testigos de la época industrial de Xalapa que ha sobrevivido al tiempo. Afortunadamente, hay registros documentales que nos dan cuenta de la fábrica y la vida cotidiana del siglo XIX, éstos se encuentran resguardados en el Archivo Histórico Municipal de Xalapa (Ahmx), en su fondo México Independiente, en los libros de las actas de cabildo (1900-1907), y en el Archivo del Registro Público de la Propiedad del Comercio (Arppc), en los periódicos El Monitor (1914), El Orden (tomo VIII, 1907) y El Diario Oficial de Veracruz, albergados en el Archivo General del Estado de Veracruz (Agev). Gracias a estos datos históricos he reconstruido parte de la historia de la fábrica La Estrella. Por ello invito al lector a conocer el desarrollo de otra de las industrias en Xalapa durante el siglo XIX, a parte de la reconocida industria textil. LA INDUSTRIA CERVECERA EN XALAPA Las cervecerías en México tuvieron una transición de las primeras fábricas artesanales, cuyo consumo fue local y regional durante la época colonial, a la producción industrial hacia 1891 con la fundación de la compañía Cuauhtémoc en Monterrey por Issac Garza, José A. Muguerza, Francisco Sada y Joseph M. Schnaider; así nació la industria cervecera propiamente dicha. En Veracruz, la primera fábrica de producción industrial fue la cervecería Moctezuma establecida en 1894 en la ciudad de Orizaba; a principios del siglo XX ya competía con las cervezas del Estado y el país; en una década, aproximadamente, alcanzó los primeros lugares de venta en el Estado. Esta fue de las pocas empresas que usó la propaganda en revistas y periódicos con fines de expansión comercial. En dos tiendas de abarrotes de Xalapa se expendía esta bebida Salmones y Cía. Sucs. y La Aurora. El Puerto de Santander, la segunda además vendía las aguas Cruz Roja y Viejo de Tehuacán. Hacia 1894 la producción diaria de la cervecería Moctezuma era de 15 barriles, en 1899 elaboraba un millón 440 mil litros anuales. Hubo otras cerveceras en el Estado de Veracruz situadas en el puerto: La Nueva Eureka, Los Dos Hermanos, La Estrella; en Xalapa existía la Cervecería Suiza, La Reforma; y en Banderilla, Soledad de Doblado, Coatepec, Tlapacoyan y Martínez de la Torre existieron 14 fábricas cuyos nombres se desconocen. Los avances tecnológicos en el porfiriato no sólo beneficiaron a la industria textil, también a la cervecera gracias a las vías férreas que conectaron las principales urbes con el centro del país. La cerveza paulatinamente se posicionó entre las bebidas predilectas de algunos mexicanos y los extranjeros; su consumo se popularizó. Empero en algunas zonas comerciales, en especial los mercados locales, rivalizó con las bebidas mexicanas tradicionales: mezcal, tequila y pulque. En 1900 había 7 fábricas de cerveza en la capital veracruzana, sin embargo tenemos conocimiento sólo de una que funcionó a nivel industrial: La Estrella; de las otras hay escasas noticias, quizás su producción era artesanal y su venta local. Un ejemplo fue la compañía de hielo y cerveza que Desiderio Manuel fundó en 1900 en la Segunda calle de J.J. Herrera; ante el disgusto de los vecinos por los "peligros que puede proporcionar", una comisión del ayuntamiento inspeccionaría los prejuicios causados por la obra. Días después el comerciante xalapeño fue multado por el caudal de agua que su manantial producía. Las industrias textiles y de otros géneros en Xalapa se ubicaron próximas a los ríos y manantiales, por el sistema de fuerza hidráulica con el que funcionaba su maquinaria. La principal zona industrial de la capital veracruzana estaba en el norte, a partir de la entonces avenida Colón (hoy Ursulo Galván), al final de ella se hallaba la Casa del Rastro. Esta avenida conformaba la ruta del Ferrocarril Interoceánico. La ubicación exacta de la fábrica La Estrella, fundada alrededor de 1850, era al final de la avenida Colón, antes camino de Santiago, entre el callejón del Rastro y el punto llamado El Saldo. Esta empresa sufrió las transformaciones de la época de industrialización de México (1880-1910), cuyos efectos fueron su ampliación arquitectónica y productiva; así como los embates de los movimientos armados del siglo XX. En abril de 1900 se publicó en el Diario Oficial la venta de esta empresa, sus dueños Eduardo Dondé y Martínez Ortega finiquitaron su asociación comercial. Hasta el 6 de octubre de 1902 Emilio Léycegui adquiere el inmueble renombrándola La Estrella S.A.; a partir de esa fecha la empresa comienza su fase industrial. Léycegui fue un experimentado agente de la Cervecera Toluca, S.A., quien con su visión y preparación lograría el despunte productivo de La Estrella. Léycegui se asoció con Santiago Graf, dueño de la Cervecera Toluca, quien proporcionó el capital destinado a la compra de la maquinaria. Otro agente de la citada compañía suiza fue Emilio Saenger, quien a su vez fundó una factoría de hielo y gaseosas. El nuevo dueño de La Estrella era un empresario porteño y miembro culto de la sociedad, quien estudió en el Instituto Veracruzano la carrera de Teneduría de Libros, colaborando en casas comerciales de este ramo. Años después ingresó a la industria cervecera, con la adquisición de la citada fábrica trasladó su residencia a la ciudad de Xalapa. El reconocimiento que obtuvo La Estrella durante la administración del comerciante porteño quedó patentado en los relatos de dos viajeros europeos. El francés Vitold de Szyszlo en 1909 mencionó que la cervecera era dirigida por Juan Orth, cuya capacidad comercial se comparaba con las fábricas textiles de Xalapa. Por su parte, el italiano Adolfo Dollero señaló el amplio conocimiento de Léycegui en el ramo cervecero y su talento como director de La Estrella; siguiendo la narración de Dollero, deduzco que en ésta se elaboraban diversas marcas de cerveza, entre las que destacaban dos: Crystal y Chivo. El producto mensual era de 8 mil cajas de 60 botellas cada una, cantidad significativa frente a la competitividad de las gaseosas de sabores de la fábrica de Saenger y las otras cerveceras locales y de Veracruz; además de la alta producción y consumo del pulque por los xalapeños. En el transcurso de la historia de La Estrella, dos sucesos políticos la marcaron. Primero, en junio de 1911 Emilio Léycegui fue involucrado en la revuelta y matanza de xalapeños en la plaza Lerdo, como resultado de los motines armados por la inestabilidad política en México. En la capital veracruzana había una clara división política, a causa del nombramiento de Francisco Delgado como gobernador del Estado el 19 de junio por Madero; las disputas e insatisfacciones no se hicieron esperar; en un grupo se encontraban los maderistas simpatizantes de León Aillaud, apoyado por Gabriel Gavira, y en el otro bando los porfiristas, que proclamaban a Emilio Léycegui. Ese mismo día Léycegui fue nombrado por la legislatura gobernador provisional de Veracruz; hizo toma de posesión el 21 de junio de 1911. Ante la petición de Madero a Léycegui por los enfrentamientos entre federales y el pueblo, el segundo se retiró de la escena política. El segundo acontecimiento fue la invasión norteamericana en abril de 1914, en la cual La Estrella fue tomada el 15 de octubre por las fuerzas norteamericanas; meses antes el diario El Monitor (abril de 1914) publicó el saqueo de ésta y otros establecimientos de la ciudad. El origen de la segunda invasión norteamericana fue el llamado "Incidente de Tampico", a causa de la detención de la tripulación del buque Dolphie por la guarnición federal mexicana en el puerto. En consecuencia, México y Estados Unidos, cuyos gobiernos estaban al frente de Woodrow Wilson y Victoriano Huerta, respectivamente, rompieron relaciones diplomáticas. El primero desconoció a Huerta como presidente de México. La armada norteamericana desocupó Veracruz en noviembre de 1914. La estabilidad económica de la cervecera fue notable, sobrevivió hasta 1945, cuando se vendió por segunda ocasión y concluyó su fase fabril (12 de febrero de 1942). Y Carlos Graf, dueño de una hielera en la ciudad de México, compró la compañía por la cantidad de 65 mil pesos, al representante legal de ésta, el licenciado Miguel Yarta. Estos dos empresarios formaron una nueva asociación llamada Hielo Estrella, S. A., cuya producción sería la misma de antaño (cerveza y hielo). Carlos Graf fue nombrado su presidente el 23 de julio de 1945; de esa manera ambos socios acordaron que el domicilio de la compañía sería en la ciudad de México, sin la expansión de sucursales al interior de la república. El 15 de febrero de 1990 es finiquitada la empresa Hielo Estrella, S. A. Fidel Velásquez Sánchez, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), adquirió esta propiedad el 14 de mayo de 1990 con el objetivo de construir su edificio sindical. En el año 2000 un particular compró el inmueble urbano, Salvador Gómez Merlo, en asociación conyugal con Juliana Denisse Chapa Latofski, y en coasociación de sus menores hijos Salvador, Juliana y Mauricio Gómez Chapa. En ese año INAH clasificó el interior del inmueble como Monumento histórico. No obstante, Gómez Merlo declaró que el uso del inmueble, la antigua fábrica de cerveza La Estrella, sería con fines comerciales, para ello necesitaba la aprobación del INAH respecto de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, emitida el 6 de mayo de 1972. La última venta del inmueble que se asentó en el ARPPC fue el 11 de noviembre de 2005. La negociación fue entre Salvador Gómez Merlo y Rafael González Murrieta. En la actualidad, el edificio que funcionó como una de las prósperas fábricas de Xalapa, cuyo periodo de existencia fue aproximadamente de 1850 a 1974, es el único testimonio de la industria cervecera en esta capital. El resto del terreno está en proceso de modificación, por lo que se presume será un centro comercial como se comentó al principio de este documento. He planteado en los primeros párrafos del escrito que lo histórico (patrimonio cultural) puede convivir con los avances tecnológicos y la arquitectura contemporánea; la cultura es una manifestación humana en progreso, con el objetivo de preservar la identidad cultural de una sociedad. De esa manera, crearemos una intercomunicación del pasado y el presente y heredaremos el sentido de pertenencia a los jóvenes xalapeños; la finalidad de esta propuesta es conservar la grandeza de nuestro Centro Histórico y sus alrededores. *Colaboradora |
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