Opinión
Momentitos
Sergio Búrquez
¿Hasta dónde llegan los derechos humanos?...

La Voz de la Frontera
26 de junio de 2008

Ya sabemos y todos estamos conscientes de los límites... Todos sabemos y todos estamos conscientes de que, por derecho, no se puede agredir sin razón, verbal o físicamente, a nadie, so pena de... un castigo...

Ya sabemos y todos estamos conscientes que con tu cuerpo y tu apariencia puedes hacer lo que quieras, porque eres, de acuerdo con la ley, dueño de ti mismo... Nadie te puede decir cómo peinarte, si dejarte el pelo parado, corto o largo, cómo vestirte -siempre y cuando no vayas desnudo por las calles-, si engordar o enflacar, si hacerte la cirugía o andar con zancos...

Pero, ¿no piensa, amigo querido, que estos derechos, también, deberían tener una marca de "¡hasta aquí!"?... Porque hay MOMENTITOS en que nos convertimos en insulto ambulante... Y le pondré algunos ejemplos: mire, esos señores que además de traer camiseta -léase ropa interior-, todavía se la remangan y nos muestran esos vientres abultados, peludos y granujientos, con una insolencia digna de mejor causa... Es como un reto, oiga... Porque no va a decirme que las mujeres, por muy jóvenes que estén, lucen bien al mostrar la celulitas, enfundadas en esas minifaldas que más bien parecen cinturones anchos... Como esas máscaras "kabuki" -ese teatro japonés cuyo maquillaje es a base de máscaras exóticas pintadas en el rostro- que adoptan algunas damitas, parecen listas para hacer su entrada en algún espectáculo exótico...

Cierto, ciertísimo, mucho de esas modas nos han llegado de Estados Unidos, y ellos, a su vez, las han adoptado de su "madre patria" Inglaterra, donde los muchachos empezaron a lucir los aretes, que más tarde no sólo se ponían en las orejas, sino en... otros lugares más íntimos... Ahora, vemos a unos gordos morenos -mis compañeros, hago la aclaración-, que coquetean hasta con arracadas y que se pintan un lunarcito aquí y otro por acá... allá... que se sacan la ceja como en MOMENTITOS del cine mudo... Jóvenes "serios" que se hacen su cola de caballo con toda naturalidad y que se pintan "rayitos" en abierta competencia con sus compañeros o, de plano, traen el pelo verde o rosa...

De los tatuajes... ¡ni hablar!...

Pero, aclaración, todos estos privilegios que a nosotros nos parecen desmanes, son parte de los derechos humanos... así insultan al resto del mundo con su sola presencia...

Cuando escuchamos, hace ya a tiempo, que en Nuevo León estaban a punto de echar a andar una ley que prohibía la minifalda a las gordas, en principio nos escandalizamos, porque la censura, fuera cual fuera, es espantosa... Pero ¿no sería al mismo tiempo, hacerles un favor a las obsesas?... Cuando supimos que muy probablemente hubiera "toque de queda" para los muchachos menores de edad, también pusimos el grito en el cielo... ¿Cómo es posible que se les diga a los chicos a la hora que tienen que estar en su casa, si los padres no se preocupan?... Pero, al recapacitar, ¿no se está promoviendo, al mismo tiempo, la seguridad de ellos, que en la noche no tienen nada que andar haciendo en la calle?...

La vagancia favorece el libertinaje, y el libertinaje trae consigo muchas cosas negativas... Ya no el "desfile de belleza" de los que exhiben sus carnes y sus "llantas", que es un lamentable suceso de cualquier forma, sino la droga, la violencia, el rapto, el asalto, la violación... Y no es necesario citar ejemplos, porque a diario los vemos en la prensa, ocupando grandes espacios, y la mención de jovencitos que mueren por sobredosis, merced al abandono paterno o al acecho de los malvados "pushers"...

Por otra parte, mire, sin ir más lejos... Usted solicita a una persona que trabaje con usted... en lo que llega... Llega la mejor capacitada, la que tiene preparación y empuje, pero viene vestida de "leather", con un peinado de cepillo, con un arete en la nariz, con la boca pintada de negro... ¿La contrataría?...

Así pues, aunque no queramos, la apariencia dice mucho: no hagas cosas buenas que parezcan malas, dice el refrán... Y, la verdad, "el hábito no hace al monje... pero lo caracteriza"...

En fin, para concluir, remato con que cada quien haga lo que le dé la gana: al fin el desprestigio y la mala imagen es de quien practique costumbres... extrañas...

¿Verdad?... ¿O no?...

momentitos2005@yahoo.com.mx
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