Xalapa
Perdemos riqueza selvática
Azolvamiento y contaminación generada por lancheros, problemas que presenta la laguna de Catemaco. Foto: Antonio Roque / Diario de Xalapa
Persiste daño a la reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas
Diario de Xalapa
9 de marzo de 2008

Rubén Rojas / Enviado Especial

San Andres Tuxtla, Veracruz.- A diez años de que el gobierno federal decretó como reserva de la Biosfera a Los Tuxtlas, este ecosistema sigue siendo golpeado, pues además de que ya perdió el 40 por ciento de su cubierta vegetal, hoy, como efecto del cambio climático, existen zonas donde la temperatura llega a 36 grados, a lo que se suma el tráfico ilegal de flora y fauna y que todavía hay asentamientos irregulares dentro de la zona núcleo de la reserva.

Por si fuera poco, para este año la Secretaría de Hacienda ordenó que se recortara el 20 por ciento del presupuesto que ejerce la Dirección de la reserva de la Biosfera, cuando para cuidar las 155 mil hectáreas que abarca la biosfera sólo se tienen cinco personas, de las cuales únicamente dos son inspectores.

De acuerdo con el director de la Reserva de la Biosfera, José Escobar, el problema central de esta zona es que de la década de los años 60 a los 80, Los Tuxtlas fue sometida a una gran presión como consecuencia de las prácticas agropecuarias, los asentamientos humanos irregulares y la tala, por lo que en esta época se perdió el 40 por ciento de la cubierta original de la reserva.

Y aunque en la última década la selva se ha recuperado gracias al auge del ecoturismo, los programas productivos, de reconversión del suelo y la instalación de comités de vigilancia comunitarios que denuncian a quien impacta de alguna forma la reserva, la realidad, dice, es que lo perdido ya no se podrá recuperar.

Lo único que se puede hacer, añade, es detener el deterioro de la selva.

Sin embargo, ello es complicado porque se enfrentan diversos problemas de estructura, dado que para atender la conservación y manejo de las 155 mil hectáreas de la reserva sólo tienen cinco personas, por lo que el camino para evitar mayor deterioro es hacer convenios con los ocho municipios donde hay fragmentos de selva, con el fin de que los ayuntamientos designen personal para que vigile la biosfera.

Otra cuestión es que los recursos económicos que ejerce la dirección de la Reserva de la Biosfera para el cuidado de la selva son sumamente escasos, por lo que también se deben gestionar recursos extraordinarios ante dependencias federales y estatales como Sedarp, Sedesol o la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

"Pero los recursos no alcanzan". Según el director, este año se ejercerá menor monto económico que en 2007, ya que mientras el año pasado se contó con 3 millones 350 mil pesos, este año sólo se tendrán disponibles 2 millones 650 mil pesos.

Esto, dice, preocupa porque no se tendrá dinero para apoyar proyectos productivos y darle alternativas económicas a la gente para que no dañe la selva con actividades agropecuarias.

El camino, precisa, es difícil, dado que incluso dentro de la biosfera ya se observan efectos del cambio climático, como es la escasez de agua en ciertas zonas, poca lluvia y temperaturas de 36 grados.

A esto se suma que continúa el tráfico ilegal de flora y fauna, sobre todo en la zona de Sontecomapan, donde los campesinos venden loros, tucanes y orquídeas en 100 pesos.

Un problema más es que en la zona núcleo aún existen asentamientos irregulares como Nuevo México y Lucio Blanco, donde habitan 40 familias que se dedican a la agricultura en plena selva.

Por todo esto, concluye: "Ya no se puede recuperar la selva perdida".