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Xalapa
"Pelean" magias negra y blanca en Catemaco
Misa negra celebrada en el marco de la festividad del primer viernes de marzo. Foto: Diario de Xalapa
Diario de Xalapa
8 de marzo de 2008
Rubén Rojas / Enviado especial / Diario de Xalapa
Nanciyaga, Veracruz.- Ayer se celebró en Catemaco el primer viernes de marzo, pero mientras los hechiceros o brujos practicaron misas negras, sacrificaron animales y realizaron limpias invocando al Rey del Encanto, en Nanciyaga los curanderos de tradición ancestral llamados chamanes, otra vez recurrieron a la magia blanca para alejar las envidias, atraer la buena suerte, la abundancia, encontrar niños perdidos o salvar de la muerte a la gente. Por lo menos eso es lo que dice Angel Jiménez, quien ya cumplió 60 años como chamán o curandero de magia blanca, que son los que hacen limpias espirituales con oraciones, el don de sanar y el conocimiento de las plantas medicinales que heredaron de sus tatarabuelos de la sierra de Santa Marta. Con esto, explica, él puede curar en su consultorio de Nanciyaga a personas embrujadas, el mal aire, el espanto y atraer las buenas vibras. Sin embargo, acota, aunque los resultados son similares, la magia de los chamanes es muy diferente a la que practican los hechiceros o brujos, ya que mientras la suya es positiva, la otra es negativa. Otra cuestión, precisa, es que la mayoría de los nuevos brujos no tiene mente fuerte, sino que sólo usan trucos para engañar a la gente, porque curar con magia es muy pesado, cansa la mente, que a veces no aguanta. A veces, dice, por practicar la magia o leer un libro de magia se cae en la depresión, el insomnio: "se pierde la mente, se daña, a veces no se sabe dónde está, no sabes en dónde andas, ves carros, carreteras, pero no sabes dónde estás". Por eso, dice, es que en Catemaco ya no hay muchos brujos ni chamanes auténticos, porque unos se pierden en su mente, y otros se mueren. Sólo en Nanciyaga, aclara, quedan unos cuantos de los verdaderos chamanes que siguen generando buena suerte, trabajo, amor y salud, que es lo que más pide la gente. También, advierte, no se debe olvidar el verdadero significado del primer viernes de marzo, que es celebrar al dios de las cosechas y el día del curandero o chamán, pues antes los chamanes sembraban maíz, frutas y se alegraban cuando veían que había cosecha. Este, dice, es el significado del primer viernes de marzo, aunque también es cierto que en el ambiente hay energías positivas que los chamanes aprovechan para curar, pues el primer viernes de marzo es uno de los días en que el Sol está más cerca de la Tierra. Esto, reitera, lo aprovecha el chamán para curar enfermos y embrujos con hierbas de la selva de Nanciyaga, y brebajes de plantas medicinales. Aunque otra parte importante, añade, es que haya mucha fe, que en el consultorio del chamán haya copal para sahumar a las personas, purificarlas de las malas energías, darles buena suerte. Lo demás es darles un amuleto de barro con cara de chamán --que son chamanes fallecidos-- para protegerlas de las malas corrientes. Aunque en algunos altares también hay símbolos cristianos como la virgen de Guadalupe, la virgen del Carmen, San Martín Caballero o el Cristo Negro, que generan buenas energías. Doña Chona es otra de las curanderas que ayer hizo limpias en Nanciyaga, lo cual lo hace con gusto, pues sabe que si la persona embrujada no se cura puede fallecer o quedar seca de flacura. Sin embargo, expone, ser chamán es un don y una maldición a la vez, pues una curandera no se puede casar, sino que debe permanecer pura, ya que de lo contrario fracasará siempre y le irá mal, como a ella que rompió este juramento y por ello se le cerraron todas las puertas, al grado de que no tenía para comer con todo el poder que posee. Las cosas, añade, sólo mejoraron cuando enviudó, aunque por su actitud pasada perdió la capacidad de extasiarse --recibir espíritus externo en su cuerpo que le dicen cómo curar. No obstante, dice, aún no pierde la capacidad de sanar a la gente, pues ha salvado lo mismo a niños que a adultos que llegan agonizando. |
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