|
México
"Afina" Sedena estrategia de lucha contra el crimen organizado
La Milicia mexicana cuenta con la capacidad y herramientas suficientes para proteger a la ciudadanía de las organizaciones criminales. Foto: OEM
Organización Editorial Mexicana
3 de febrero de 2008
Manrique Gandaria / El Sol de México
Ciudad de México.- El gobierno militariza el combate al crimen organizado y al narcotráfico, al preparar de manera permanente a militares, con el fin de darle una batalla frontal a quienes se dedican a esas actividades ilícitas. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) está preparada para implementar acciones que permitan la captura de integrantes de organizaciones criminales y asegurar drogas en coordinación con otras instituciones encargadas de garantizar la seguridad nacional. La milicia mexicana cuenta con la capacidad y herramientas suficientes para proteger a la ciudadanía de las organizaciones criminales. Así lo expresó la institución al hacer una demostración, en el Campo Militar 1, de uno de los dos entrenamientos que a diario llevan a cabo tropas de la Tercera Brigada de Infantería, el agrupamiento de fusileros paracaidistas y transmisiones, integrados por más de mil 500 elementos, quienes simulan enfrentamientos con narcotraficantes, asaltos a campamentos, ascenso y descenso de helicópteros, retenes carreteros, persecuciones y detección de plantíos de droga. Una vez que han sido calificados satisfactoriamente, el instituto castrense los envía a apoyar los operativos contra la delincuencia organizada y el narcotráfico en los estados. Estas prácticas militares -afirmó la institución- le permite mantener desplegados un promedio diario de 23 mil 244 elementos, 972 vehículos, 130 embarcaciones, 87 aeronaves y 75 canes para labores de combate al narcotráfico y crimen organizado. De acuerdo con autoridades militares, ante el desafío que han lanzado el narcotráfico al Estado, se han intensificado dichas prácticas, y se hacen, lo más apegado posible a la realidad, por lo que se le exige al soldado dar el cien por ciento en sus entrenamientos, ya que de ellos depende su vida al estar al frente de batalla. En los simulacros, participan desde soldados, cabos, generales y coroneles, y una vez que han sido calificados, son integrados a los operativos especiales contra el narcotráfico en los estados. El primer ensayo consistió en simular recibir una denuncia sobre el aterrizaje de una aeronave en las faldas de un cerro, por lo que de inmediato orquestan un operativo sorpresa. En el lugar, siete presuntos narcotraficantes los esperan instalados en puntos estratégicos desde donde pueden emboscar a los militares. Y así sucede, el avance del convoy militar es cortado por el tronco de un árbol que obstruye el avance de vehículos Hummer, situación que es aprovechada por los narco para disparar sobre los militares quienes se ven sorprendidos y responde la agresión, (ambos bandos disparan balas de salva y sus ropas se manchan de tinta al contacto del disparo). Al grito de "Mueran los Huachos" (palabra despectiva con la que los narcos identifican a los soldados) los presuntos delincuentes disparan sus fusiles de asalto pero en menos de cinco minutos, son sometidos por las fuerzas militares, quienes reportaron un elemento herido y dos narcos muertos. "Así es como se les ha sorprendido, se trata de apegarse lo más posible a lo real, estas demostraciones están basadas en los tiroteos reales, en aprehensiones reales", informó un capitán de la Tercera Brigada de Infantería. RETENES CARRETEROS Desde la participación del Ejército en los operativos policiacos, los retenes carreteros son los que más polémica han levantado, es por ello que la defensa hizo una demostración de los procedimientos que se sigue en un reten carretero. En cada puesto de control hay por lo menos un teniente, comandante y pelotón de fusileros, estos últimos encargados de revisar el vehículo que sirvió de ejemplo. El conducto, es informado de la revisión y se le pide que baje de la unidad. En tanto, dos elementos revisan los sillones, tapetes, guantera, motor y puertas de la unidad. Otro se dedica a la revisión de la parte baja del vehículo, en busca de droga escondida sin encontrar nada. No es sino hasta que un perro entrenado, indica a los oficiales que ha encontrado algo, al indagar, los militares encuentran dos paquetes de cocaína, por lo que detienen al conductor. Sin que se lo esperen, otro automovilista intenta evadir el reten por lo que los soldados disparan a las llantas y cuando el conductor piensa que ya escapó, una "trampa israelí", que consta de alambres de púas puesta sobre el asfalto se acciona de manera inmediata deteniendo la marcha del vehículo. UNIDAD CANINA Es aquí donde son entrenados los 75 canes pastor Alemán Malines y Rodwailer que el Ejército utiliza para la detección de drogas, armas y piratería. El olfato de estos animales es entrenado para identificar droga escondida, esta es la primera etapa de su entrenamiento, donde el can debe identificar que maleta de un total de diez contiene la droga. La segunda etapa, de acuerdo a lo dicho por el encargado de la unidad canina, es cuando el animal esta en posibilidad de detectar droga escondida en objetos metálicos u de otro material, o en bolsas que porta la gente. Este entrenamiento, indicó dura un año seis meses, tras lo cual son enviados a las regiones militares para ayudar en la lucha contra el narcotráfico. Incluso, hay aquellos que forman parte de las células militares que llevan acabo cateos en domicilios. En todos los simulacros, la Sedena dejó ver a sus elementos, lo importante que es el respeto a los derechos humanos de las personas que son detenidas. También precisó que se cuenta con todos los instrumentos necesarios para capacitar de manera permanente al personal que es desplegado en la lucha contra la delincuencia organizada. |
|