Xalapa
Tala deja sin bosque al valle del Cofre de Perote
Cofre devastado, ha perdido más del 25 por ciento de su masa forestal en 30 años. Foto: Alberto Delgado / Diario de Xalapa
Pierde el 25 por ciento de su masa forestal
Diario de Xalapa
14 de enero de 2008

Rubén Rojas

Xalapa, Veracruz.- A 30 años de que los primeros talamontes incursionaron en el Valle y Cofre de Perote, el proceso de tala en esta zona parece no tener fin, pues mientras por una parte se habla de que se ha perdido más del 25 por ciento de la masa forestal del Cofre de Perote y el 70 por ciento de la madera de municipios como Acajete, por otra se reconoce que la tala hormiga continúa siendo un problema que lacera.

Auspiciados por organizaciones sociales o partidistas como la asociación de Burreros "Heberto Castillo", cada día se sacan del Cofre de manera ilegal de 200 a 300 árboles; la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no tiene más que ocho inspectores forestales para cubrir casi 12 mil hectáreas de bosques y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sigue dando autorizaciones para aprovechamientos forestales sin garantizar si quiera que estos aprovechamientos no se violen porque no hay personal para vigilar su cumplimiento.

PROFEPA, CON POCOS INSPECTORES

El ex alcalde de Acajete Juan Ramón Segura Velasco expuso que lo cierto es que en la montaña todavía hay muchos derribos de árboles que se hacen de manera clandestina, pues se siguen observando camiones que salen cargados de madera.

"Esto se ha cansado el ex alcalde de Las Vigas Adrián Rodríguez de denunciarlo... ha llevado pruebas contundentes de lo que pasa en la montaña, lamentablemente la Profepa, como la secretaría encargada de vigilar toda esta situación, la respuesta que nos da es que tienen muy pocas personas para vigilar toda la zona".

Y es que la Profepa tendrían únicamente de cuatro a ocho inspectores para cubrir todo el cofre de Perote que abarca 11 mil 700 hectáreas de bosque y el problema, refiere el edil, es que se sigue talando madera en los municipios de Las Vigas, Acajete, San Andrés Tlalnelhuayocan, Xico, Coatepec y Perote.

"Esto lo puedo decir ante los medios, las autoridades, sea la Profepa y la que sea, que en mis tres años de alcalde no pudimos encontrar un mecanismo para detener el problema... La tala está antes de que llegáramos, por los siglos de los siglos y hasta que el bosque aguante".

Otra cuestión, añadió, es que la autoridad ambiental sigue dando permisos para aprovechamiento forestal en la parte alta del cofre, cuando ahí se tiene la principal fuente generadora de agua para todos los municipios de la cuenca de los ríos Sedeño y Actopan.

De acuerdo con el ex alcalde de Acajete, por la tala a la que se ha sometido el cofre ya se tienen consecuencias graves, como la reducción de agua para los municipios y las comunidades de las partes bajas, cuando la demanda de agua cada vez crece más entre la población.

Una segunda consecuencia, comentó, es la erosión de la tierra, pues al estar talada la superficie forestal, las lluvias que caen arrastran todo.

A esto, expuso, se suma la falta de interés de los dueños para cuidar sus predios de la tala, con lo que "se generan problemas que van más allá del alcance de cualquier gobierno".

No obstante, de acuerdo con el subdelegado de Inspección y Recursos Naturales de la Profepa, fuera de la tala hormiga no se tiene detectada tala industrial en el Cofre de Perote.

"La industria establecida está bien; se ha visitado todos los aserraderos de la zona en los últimos dos años y aunque tienen infracciones mínimas por requisitación de documentos, la legal procedencia y comercialización de la madera la acreditan casi al 100 por ciento".

Incluso, dice, con los procedimientos y programas que operan coordinadamente Gobierno del Estado, Semarnat, Profepa y Conafor, en los últimos dos años se ha disminuido la tala en la zona en un 80 por ciento, incluso se podría decir que se ha detenido.

Lo que sí es un tema aparte, admitió, es el de los inspectores forestales, ya que la Profepa sólo cuenta con ocho y aunque se tienen convenios con el Gobierno del Estado y algunos municipios para contratar a más personal, al final si se repartiera el número de inspectores entre los municipios les tocaría cerca de cinco o seis municipios a cada inspector, "es un territorio demasiado extenso para atenderlo totalmente".

El sub delegadp de Profepa Héctor Castillo añadió: "el clandestinaje en los últimos años ha disminuido, no lo hemos detenido al 100 por ciento, desde luego sería falso decir que ya lo tenemos controlado".

Un factor más son los aprovechamientos forestales que da la Semarnat para predios demasiados pequeños: "El problema del Cofre es la fragmentación de la tierra, está demasiada pulverizada la propiedad, entonces eso está llevando a severos problemas de que hay muchos aprovechamientos forestales en predios muy pequeños y eso hace que el impacto también se vea de manera importante".

El punto, precisa, es que la Semarnat por ley tiene la obligación de dar -a quien cumpla los requisitos- la autorización para el aprovechamiento forestal sin importar el tamaño del predio, pero al ser los predios cada vez más pequeños hay más tala y se impacta de manera más fuerte la masa vegetal.

A esto se añade que como la Semarnat también carece de personal, muchas veces no confirma que realmente se cumplan las especificaciones del aprovechamiento, pues si por ejemplo el aprovechamiento se da para mil metros de bosque, en ocasiones por la carencia de hombres sólo se supervisa que 100 metros de los mil cumplan con el aprovechamiento autorizado.

¿QUE DICE LA UV?

En mayo de 2007 la Semarnat ubicó al cofre de Perote entre las cuatro zonas del país con mayores problemas de tala, sin embargo, esto no es nuevo, pues un diagnóstico de la UV establece que los problemas fundamentales del cofre es que carece de un programa de manejo, hay la tala ilegal, hay falta de inspección y vigilancia.

A esto se suma el deterioro del suelo, la disminución de la recarga de acuíferos y la expansión de la agricultura y la ganadería.

De hecho, se estima que de las 11 mil 700 hectáreas del Parque Nacional Cofre de Perote, 3 mil 626 tienen uso agrícola y 123 hectáreas corresponden a asentamientos humanos. A esto hay que añadir que según estimación de los especialistas, sólo el 7 por ciento del potencial forestal se encuentra sujeto a un manejo regulado y el 85 por ciento de los predios con permisos forestales son propiedades privadas.

No obstante, Héctor Castillo comentó que al cofre se le ve buen futuro, dadas las políticas forestales y la coordinación en materia ambiental que hay entre la Federación y el Estado, "si la condición del cofre se planteara en una gráfica, se vería que hasta hace tres años hubo pérdida de masa forestal, pero de tres años a la fecha ha habido un control en la tala, no han aumentando los cambios de uso de suelo".

Para el subdelegado de Inspección y Recursos Naturales de la Profepa, si se continúan las políticas que actualmente se están estableciendo, en 10 ó 15 años más se podrá hablar de que el cofre de Perote tiene un manejo adecuado.

BAJO SOSPECHA

No obstante, mientras de acuerdo con la Profepa la tala es un tema que poco a poco se atiende, vecinos del predio Pueblo Viejo, perteneciente al municipio de Acajete, denuncian la falta de disposición para actuar de esta instancia federal, cuando por lo menos desde agosto de este año se le viene denunciando la tala a gran escala que presuntamente se está dando en este predio.

A decir de personas como Gregorio Morales, de agosto a la fecha en este predio se están talando árboles "en grande, con camiones... sacan toneladas de madera".

De acuerdo con los denunciantes, en esta zona de Acajete se ha afectado dos hectáreas de bosques y cortado cerca de 500 árboles que se sacan con grúa y camiones torton.

Esto, dicen, ya se lo informaron a la Profepa y a la Semarnat mediante diversos oficios, pero hasta ahora no les han hecho caso y ni siquiera les han informado si hay alguna autorización para aprovechamiento forestal que permita el corte de árboles.

Añadieron que en el citado predio no se podría otorgar un permiso para ello porque la propiedad presuntamente está hipotecada y en el remoto caso de que hubiera autorización de aprovechamiento forestal, hay otro problema, que consiste en que en Pueblo Viejo se están derribando árboles que no tienen la marca que exige la Semarnat para un aprovechamiento, "están tirando árboles ilegales, están arrasando con todo".

No obstante, trabajadores que realizan el corte de árboles en este predio argumentan que todo está en orden, que tienen una autorización de aprovechamiento forestal por mil metros que recibieron de la Semarnat y que el corte de árboles inició hace aproximadamente uno o dos meses y no hace cinco meses como afirman los vecinos de la zona.

Incluso, dicen que si la gente está tan segura de que comenten una irregularidad lo más fácil es denunciarlo a la Profepa para que esta instancia haga una inspección.

Lo real, argumentan, es que tienen todo en orden y no se van a arriesgar a sanciones penales por 200 pesos que ganan por el derribo de árboles que hacen en el predio de Pueblo Viejo.