Xalapa
Celebran el Día del Niño perdido
Cientos de velas fueron colocadas a lo largo del Paseo de Los Lagos, como parte del ritual del "Niño Perdido". Foto: Diario de Xalapa
Diario de Xalapa
8 de diciembre de 2007

Rubén Rojas / Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- Con el fin de iluminar el mundo con una luz de paz y tranquilidad, encontrar a los niños extraviados y rememorar el pasaje bíblico donde el niño Jesús se extravía en Jerusalem, por decimocuarto año consecutivo ayer se celebró en Xalapa el Día del Niño perdido, una tradición que consiste en encender pequeñas velas papantlecas para iluminar el regreso al buen camino.

Por eso ayer adolescentes, niños, adultos, jubilados y vecinos del barrio del Dique salieron a las calles para encender estas velas que se colocaron a lo largo del paseo de Los Lagos, el parque Juárez y la calle de Venustiano Carranza.

La impulsora de esta tradición en Xalapa, Rosa Elena Ortega precisó que esta ceremonia, que tiene sus raíces en el norte de la Entidad, inició en la ciudad hace 14 años, pues en 1993, con el apoyo de vecinos y amigos se empezaron a encender las primeras velas en la calle de Venustiano Carranza y la zona de Los Lagos.

Desde entonces la tradición se ha extendido, aunque al final el objetivo no se ha perdido, hacer con velas "un camino de luz para alumbrar el camino de oscuridad que hay en el mundo... darle un poquito de luz a la sociedad, ahora que están tan oscuros todos los caminos".

Rosa Elena expuso que la idea de traer esta tradición a Xalapa nació después de que ella, que es originaria del norte, llegó de Tuxpan y cuando tuvo hijos y crecieron le dieron ganas de darles a conocer la tradición que a ella le gustó tanto en su niñez.

Ahora, dijo, sus hijos están en la universidad y siguen la tradición, como cientos de xalapeños lo hacen también.

De hecho, se estima que ayer se encendieron en Xalapa 5 mil velas que se colocaron en el paseo de Los Lagos, la Casa de Artesanías, la calle Venustiano Carranza y el parque Juárez, pues a la tradición se sumaron no sólo vecinos de El Dique, sino también jubilados del IMSS, niños, adolescentes, peatones y turistas.

ORIGENES

La celebración del Niño perdido es una tradición milenaria del norte del Estado, la cual rememora el pasaje bíblico donde el niño Jesús se extravía en Jerusalem y es encontrado por sus padres a los tres días en el templo de Salomón, luego de haber encendido diversas velas. Ahora se encienden velas para recordar este pasaje, iluminar el camino de Jesús y ayudarle a regresar a casa.

No obstante, también hay quienes piensan que las velas encendidas sirven para encontrar a los niños extraviados, ayudarlos a regresar a casa, así como sucedió con el niño Jesús.