Policiaca
Mató a su madre y padrastro, en Fortín
Sergio Figueroa Soto, detenido por los ministeriales. Foto: El Sol de Córdoba
Diario de Xalapa
28 de septiembre de 2007

José Luis Jiménez / El Sol de Orizaba

FortIn de las Flores, Veracruz.- La propietaria del Centro Estilista Paty`s del fraccionamiento Fortín, Marta Patricia Soto Ruiz, fue asesinada de dos balazos en la cabeza por su hijo y junto con su actual pareja, encajuelada en una camioneta Honda CRV, robada el domingo en el fraccionamiento Nuevo Córdoba.

El presunto asesino, Sergio Figueroa Soto, de 19 años de edad, trató de borrar evidencias, calcinando los cuerpos y arrojando fuego al automóvil que dejó a un lado de su residencia de la avenida Iztaccíhuatl número 19 de la privada Malinche, pero desistió por temor a ser detectado por sus vecinos, pues las llamas sólo alcanzaron unas cuantas partes del vehículo.

No conforme con la ejecución de su madre, la cubrió con unas bolsas de plástico y asestó una puñalada en el pecho, que le atravesó el corazón.

Un día antes, simuló su secuestro y movilizó a las Policías municipales de Córdoba y Fortín para no ser pieza principal en la investigación. "Llegó a la comandancia a reportar que le hablaron por teléfono que unas personas estaban muertas dentro de una camioneta, que él había sido plagiado por unos individuos desde el domingo", dijo el comandante de la dependencia Francisco Javier Ruiz Flores.

En un operativo "relámpago", los agentes de la Policía Ministerial, encabezados por el coordinador de investigadores judiciales, Milton Francisco Fuentes Martínez y el primer comandante regional, Norberto Portilla Morales, esclarecieron el crimen, recuperaron el arma utilizada por el asesino y encontraron tres cartuchos percutidos y cuatro útiles en las recámaras.

El departamento de Servicios Periciales inspeccionó el lugar y detectaron huellas de sangre y arrastre, lo que confirma que la estilista fue asesinada en la recámara del presunto asesino y su pareja, a quien se identificó como Uziel "N", en otra habitación.

El asesinato ocurrió entre martes y miércoles cuando Sergio Figueroa se encontraba drogado y se dirigió a la habitación de su madre, quien pretendía enviarlo a un centro de rehabilitación por su adicción a los estupefacientes.

Por el supuesto maltrato que recibía, el enojo hacia su madre y el avanzado grado de intoxicación, entró a su habitación donde la cubrió con unas bolsas de plástico, ejecutó de dos balazos y con un puñal asestó una estocada en el pecho, que le atravesó el corazón.

Según evidencias, el individuo entró después al cuarto de su madre Marta Patricia donde se encontraba su padrastro, a quien ejecutó de un balazo en la cabeza.

Ese mismo día bajó los cadáveres al patio de su residencia; los metió a la cajuela y dejó el vehículo a un lado de casa, donde le prendió fuego para quemarla junto con las víctimas.

Fue hasta cerca de las 13:00 horas del jueves cuando la Policía Ministerial y municipal descubrió el doble crimen y detuvo al hijo de la víctima, quien cayó en varias contradicciones sobre la situación.

En presencia del subprocurador Regional de Justicia, Miguel Mina Rodríguez y del segundo comandante de la Policía Ministerial, Amílcar Trujillo Maldonado, Sergio trató de inventar una nueva historia en la que involucraba a un mesero de un centro nocturno e indicó que pagó para la doble ejecución, versión que desmintió cuando los agentes investigadores encontraron el arma y los cartuchos percutidos, en su habitación.

El agente del Ministerio Público Investigador Benito Carpinteiro Solano dio fe de los cadáveres e inició la investigación ministerial número 401/2007 por homicidio calificado.