Opinión
Armando Freddy Bautista
Pragmatismos de los partidos

Diario de Xalapa
27 de junio de 2007

Como ha podido observarse, cuando de participar en una elección se trata, lo más importante para los partidos políticos es contar con candidatos ganadores, con alguien que les augure ser competitivo, dada la aceptación que tenga con el electorado o por los recursos económicos que pueda disponer, pues la reglamentación de los gastos de campaña, aun con sus topes en su ejercicio, es difícil en muchas ocasiones fiscalizarlos por las autoridades electorales, y así, dentro de todo esto, vemos cómo de esta manera han entrado los grandes y pequeños empresarios o gente de la iniciativa privada al juego electoral, sin más merecimiento que su reputación empresarial, dejando colgados a muchos militantes que han esperado años haciendo talacha, y que buscan una oportunidad para competir por los colores de su partido, lo que ha hecho que algunos emigren a otros partidos para buscar la oportunidad que en el propio se les niega.

En aras de ganar un escaño en el Congreso o una presidencia municipal, es que los partidos echan mano de cuanto tienen a su alcance para lograr su objetivo final. El pragmatismo de los partidos políticos a veces es contraproducente, casos para reflexionar sobran, pues en algunas ocasiones les pasa que haciendo a un lado su identidad ideológica, proponen o abanderan candidatos alejados de su identidad partidista y sobre todo de las bases de la institución, que son parte fundamental dentro de la estructura organizacional de un partido. Ante la carencia de esa identidad es que los candidatos externos luego de usar a determinado partido para lograr su objetivo, una vez obtenido, se alejan tan fácilmente como llegaron, dejando al partido que los abanderó y utilizándolo como simple vehículo para competir y de ser posible ganar.

¿Incongruencia política? o ¿conveniencia? Algo hay de ambas partes. Lo cierto es que la sociedad cada día está más informada y consecuentemente más politizada, consciente del impacto o la fuerza de su voto, por ello es que los actores políticos cada vez luchan con más recursos económicos que argumentos en el gran mercado electoral, sobre todo cuando se está consciente de la exigencia poco seria para trabajar una candidatura, dada la carencia de formación y en muchos casos de legitimidad de liderato, pues todos sabemos que quien decide las candidaturas es la dirigencia del partido, en algunos otros la franca intromisión de quien gobierna. Los compadrazgos y los intereses sectoriales son prácticas que no se han extinguido, y que por supuesto no es lo más eficiente políticamente hablando, sobre todo cuando vemos que existe un desencanto social hacia los políticos, y que la ciudadanía en muchos casos se siente sin representación política dentro de los cuerpos legislativos y por sus representantes, sobre todo cuando observan que no luchan por maximizar el bienestar de los ciudadanos. La frase más socorrida de los alcaldes es: "no hay presupuesto" y los legisladores todo lo complican, nada pasa, nada avanza, en lo único que coinciden y que a veces se les olvida por lo menos informar, es en los aumentos en sus percepciones o en gastos de gestoría, aun cuando esto último es lo que menos hacen. El problema se complejiza y se reproduce porque los políticos no se han dado cuenta de todo lo que ello implica, pues en los espacios sociales hay inconformidad tanto en los públicos externos como internos.

afbautista6hotmail.com
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