Xalapa
Piden no satanizar a transexuales
Transexuales son señalados e incomprendidos, por lo que urge estudiar más a fondo este tema de diversidad sexual. Foto: José Luis H. Romero / Diario de Xalapa
Diario de Xalapa
24 de junio de 2007

Jair García

Xalapa, Ver- Criticado por las mayorías, desconocido por casi todos, entendido por unos cuantos y mucho más común de lo que la gente piensa, el transexualismo pide ser reconocido, no juzgado y ser investigado.

Los tabúes que aún existen sobre el tema de la sexualidad son aún más fuertes y lacerantes cuando se menciona la palabra "transexual", que de inmediato evoca a la mayoría de las mentes de la gentea a personas que gustan de las relaciones homosexuales, y no se detienen a pensar que dicha situación obedece a cuestiones morfológicas y fisiológicas.

El transexual se define como aquella persona que naciendo bajo un núcleo genérico no se siente en sintonía con su cuerpo y busca, mediante terapias psicológicas, la preparación de una operación quirúrgica que lo lleve a feliz término adoptar el cuerpo del sexo deseado.

Nicté Lakshmi Aguilar, promotora independiente de Derechos Humanos, mencionó que este tema, como cualquier otro que tenga que ver con la diversidad y la libertad sexual, siempre será poco comentado y divulgado pues se trata de un asunto "no conveniente" a los intereses políticos y sociales.

"Los estudios no son tan profundos porque no hay interés ni político ni científico, porque hay un perjuicio enorme alrededor de la cuestión de la diversidad sexual, pero hoy por hoy se han dado casos y teorías de que las personas transexuales se sienten con una distonía en su núcleo genérico", expresó.

Aun cuando este asunto es criticado, prejuzgado, mal valorado e incomprendido, resaltó que es mucho más común de lo que la gente piensa y se encuentra mucho más cercano de cada familia y ni siquiera se han imaginado o puesto a pensar en ello.

Las razones para que esto se haya hecho evidente son obvias, una sociedad que no está preparada para esta diversidad y libertad sexual de las personas y por ello tacha de incorrecto todo aquello que va contra las normas y costumbres que tradicionalmente se han impuesto.

"No es muy común todavía, pero hay muchos hombres y mujeres que están inconformes con su género y una gran mayoría ha iniciado el proceso de transexualidad, pero en términos generales no buscan exhibir su transexualismo", agregó.

Este hecho es mucho más evidente en el caso de hombres que buscan ser mujeres, que en el caso de las mujeres que buscan ser hombres, pues explicó que por su imagen el hombre realiza más cambios tanto físicos como de comportamiento en su intento por ser mujer.

La represión, las críticas y la falta de un criterio más amplio ha impedido a los transexuales poder salir abiertamente a manifestar su cambio y muchos reservan su condición a un pequeño círculo de amistades y familiares.

"Es un tema no conveniente para ser tratado públicamente, porque todavía vivimos en una sociedad donde el discurso machista permea todas las instituciones y los representantes en el poder no quieren tratar este tema, a lo que se suma la religión judío-cristiana que juzga y castiga los temas relacionados a la sexualidad", añadió.

Nicté Lakshmi Aguilar criticó que aun cuando la Iglesia católica busca imponer un determinado modelo conductual en torno a la sexualidad, la realidad hoy en día es que la gran mayoría de la gente no cumple con dichas normas.

"Mucha de la gente no exterioriza su transexualidad, no va en la búsqueda de las posibilidades para llevar a feliz término su proceso que sería una operación quirúrgica, sino que estas gentes que viven detrás de este estigma y marginación, en muchos de los casos por la depresión llegan a problemas graves de suicidio", expresó.

"SOY BONITA, SOY GUAPA Y FUI HOMBRE"

Iovanna, como la conoce la mayoría de sus amigos y amigas, es a simple vista una mujer muy atractiva que bastaría con un parpadeo para quedarse con esa idea, sin embargo tras la minifalda, la blusa entallada, el maquillaje y las zapatillas existe la historia de una persona nacida hombre que luchó cuanto pudo para convertirse en mujer.

"Mírame bien, soy una mujer, incluso hasta con mucho mejor cuerpo que otras que sí son mujeres y no han sabido cuidar sus cuerpos para mantenerse guapas y gustarles a sus maridos", expresó.

A Iovanna no le gusta y se niega a dar su nombre real, pues dice que además se trata de un nombre muy feo que nunca le gustó, además que así se llama su padre, con quien perdió toda comunicación cuando le confesó que ella era una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre.

El confesarle eso a su familia, quizá fue el paso más difícil, pues luego de ello estaba decidida a realizarse todas las cirugías necesarias a fin de convertirse en mujer y fue así como dio inicio a un largo proceso de estudios, terapias, medicamentos y finalmente la operación que hoy en día le permite tener una vagina como cualquier mujer.

"No fue fácil, para nada, tuve que entender primero que no era homosexual, que no tenía sólo cierta atracción por los hombres, sino que no me sentía a gusto con mi cuerpo, no era yo quien aparecía frente al espejo y por eso decidí someterme a todo este proceso y mírame soy bonita, soy guapa y fui hombre, nadie lo creería", relató entre risas.

Para lograr su sueño, recordó que tuvo que sacrificar muchas cosas como la familia y aunque hoy en día mantiene contacto con algunos familiares, la mayoría le reprochan su operación y sólo unos cuantos lo han entendido y la siguen queriendo.

Todavía tiene presente que tan sólo por la operación tuvo que pagar la cantidad de 142 mil pesos, más aparte todas las consultas, medicamentos, tratamientos y otros gastos que se derivaron.

Con cierta holgura económica y el apoyo de algunos amigos pudo sacar adelante su proyecto de convertirse en mujer, lo cual logró concretar hace cerca de cuatro años, fecha desde la cual se ha liberado completamente "y ahora en lo que más gasto es en ropa".

Iovanna lamentó que existan muchos mitos en torno a la transexualidad: "lo primero que nos dicen es que somos unos pinches maricones o que nos operamos para andar de putas en las calles".

Si bien reconoció que hay casos de gente homosexual que se somete a una operación de cambio de sexo y algunos otros que lo hacen para prostituirse, la realidad es que existen muchos casos de gente transexual que lo único que buscan es sentirse bien con su cuerpo, con su ser, con su espíritu y con su sexo.

"Es falso que todos los transexuales se operan para vivir de la prostitución, es falso que todos son homosexuales, es falso que nos vamos a ir al infierno, es falso que somos unos fenómenos y también es falso que estamos contagiados de Sida. Todo se trata de una serie de mentiras que se han hecho en torno a nosotros porque no les parece lo que hacemos, no les parece que uno sea feliz y que en esa búsqueda de la felicidad uno se someta a tanto sufrimiento con el único fin de tener un órgano genital acorde con lo que somos", enfatizó.

Iovanna comentó que en su círculo de amistades y de trabajo muchos ya saben de su transexualidad, pero muchos otros que apenas la conocen, no saben esto y confiesa que no tienen por qué saberlo, pues finalmente la deben querer y estimar por su esencia y no por las operaciones que se ha realizado.

Aún cuando ha logrado superar las críticas y reproches de la sociedad, confiesa que le gustaría vivir en un lugar donde todos aquellos que han vivido la impotencia de sentirse atrapados en el cuerpo de un hombre pudieran expresarlo y cambiar, que nadie les criticara y que con toda normalidad pudieran decir que son transexuales y que fuera tan normal como decir que son de una u otra ciudad.

LOS MITOS DE LA TRANSEXUALIDAD

Nicté Lakshmi Aguilar, promotora independiente de Derechos Humanos, comentó que la desinformación, prejuicios e intolerancia han provocado que la diversidad sexual sea considerada como algo anormal y fuera de este mundo, donde quien piense de manera distinta debe ser acabado.

En este sentido aclaró que la transexualidad no va ligada siempre de la homosexualidad, pues para empezar precisó que no existe la gente homosexual, sino que existe gente que le gusta tener relaciones afectiva y/o sexuales de tipo homosexual. Lo mismo sucede con quienes gustan de las relaciones heterosexuales o bisexuales.

También señaló que los travestidos son personas que gustan de usar ropa y/o manerismos que son considerados de su sexo opuesto, mientras que el transexual es una persona que vive con una distonía genérica de acuerdo con su núcleo genérico: "es aquella persona que naciendo de un sexo, no se siente identificado con ese sexo y a partir de ello se da la distonía".

Indicó que la sensación y necesidad de cambiar de sexo tiene que ver con cuestiones morfológicas y fisiológicas y no tiene que ver con una cuestión de gusto o porque se les ocurrió.

En este sentido explicó que existen algunas teorías en las que se supone que las personas que tienden a la transexualidad o la distonía de género tienen la estría terminal del cerebro un poco más larga que cualquier otra persona.

Sin embargo, señaló que esto sólo se trata de una teoría que aún no puede comprobarse al 100 por ciento, pero sí ha sido una posibilidad del porqué se presenta el interés por cambiar de género.

Comentó que en México se realizan muchas operaciones de cambio de género siempre y cuando se cuente con los recursos suficientes, pues lamentó que pocos siguen un proceso adecuado de terapias porque existe un rechazo de algunos doctores por hacer este cambio.

ANTE LA LEY TODOS SOMOS IGUALES

Uno de los temas en los cuales no ha existido la garantía del respeto a la diversidad sexual es en la aplicación de las mismas leyes, pues aun cuando las personas tienen derecho a decidir si desean cambiar de sexo, la ley no contempla esta posibilidad y por tanto en México no está permitido acudir al Registro Civil a solicitar un cambio de género en su acta de nacimiento.

Nicté Lakshmi Aguilar mencionó que esta es una limitante, pues en España ya existe la posibilidad de que aquellas personas transexuales acudan al Registro Civil y puedan tramitar su cambio de género acreditándolo con los documentos del hospital y los doctores que llevaron a cabo la operación.

Ante esta situación, comentó que las personas transexuales tienden, ya sea antes o después de la operación, a cambiarse el nombre en el Registro Civil, lo cual está permitido y por lo general buscan nombres "neutros", que les permitan ser identificados tanto como hombres como mujeres, para así no tener mayores problemas.

En estos casos, los transexuales han tenido éxito para cambiar su nombre, aunque en ocasiones han enfrentado la discriminación de algunos jueces del Registro Civil que bajo una homofobia no aceptan dichos cambios.

"La ley tiene que dar garantías a todas las personas y en el respeto a los derechos humanos de quienes deciden hacerse una operación quirúrgica es de congruencia con la ley que también se les cambie el género a su nueva personalidad jurídica", manifestó.

Por su parte, el director del Registro Civil del Estado Rafael Valverde Elías informó que hasta el día de hoy no ha habido alguna sola persona que acuda a esta instancia a tramitar un cambio de género, aunado a que no está permitido dentro de las leyes.

"En el aspecto legal, no hay nada que diga que se puede cambiar a una persona de sexo, como tampoco no hay nada que diga que cuando una persona se cambia de sexo el nombre también cambia en automático", agregó.

En este sentido indicó que la posibilidad que han encontrado quienes se realizan una operación de este tipo, es cambiarse el nombre por alguno "neutro" como el caso de Cristián, Guadalupe o Alex, que puede ser entendido como hombre y como mujer.