Nuestra Vida
Una conversación con Toño Juárez
Toño Juárez
Diario de Xalapa
18 de febrero de 2013

Beatriz Romero

Xalapa, Veracruz.-Si bien nunca estudió periodismo como tal, su formación de Cronista de Sociales la realizó a través de la experiencia cotidiana en el mejor lugar para vivir y hacer el periodismo: Diario de Xalapa. Es un lector voraz, de gustos musicales amplios y una sensibilidad que le permite captar, apreciar y recrear utopías propias donde desplegar su talento innato para lo bello, lo auténtico y lo valioso.

La sociedad xalapeña resintió su ausencia de ocho años en la Sección Nuestra Vida, a la que ahora regresa como colaborador, los jueves de cada semana a partir de ésta. Platicamos con él en el periódico sobre su momento actual, aunque con reminiscencias de su paso, siempre exitoso, por ésta, su Alma Mater, donde nació su anhelo de superación personal y espiritual. Nos habla también de su tercera carrera, la de modas. ¡Bienvenido Toño!

*¿Qué te hizo retomar tu quehacer periodístico?

En realidad nunca dejé el periodismo, sólo asumí de una manera diferente el arte de la comunicación y de elegir qué comunicar: dirigiendo mi pasión periodística al ámbito de la moda. Fue precisamente la herramienta de saber comunicar la que me abrió el camino para enfrentar fuera ambientes de negocios, a los creadores de la moda mexicana en Guadalajara y León y, ahora, en los mercados del sureste de México. Indudablemente que fue gracias a mi escuela, el Diario de Xalapa.

Yo siempre he dicho que los que realizamos trabajo editorial desarrollamos empresas diferentes todos los días. Es un ámbito en el que se vive en el futuro y nunca en el pasado y en el cual no hay espacio para el error, pues o se es o no se es. Lo "chafa" se identifica en todos los espacios, pero en el periodismo salta a la vista, lo detectas cotidianamente al leer un encabezado o escuchar a un conductor de noticias amañado.

*¿Cómo fue tu paso por el periódico?

Cuando dejé el periódico tardé mucho tiempo en adaptarme a un ritmo de vida común y corriente, sin la presión de cumplir con los eventos, en agenda con un mes de anticipación, para llenar las portadas de Nuestra Vida. Recuerdo mi estoico peregrinar mesa por mesa haciendo labor, más que de convencimiento, de "enamoramiento", para que la gente posara para mi fotógrafo. Fueron cientos de noches de desvelo cubriendo fiestas de principio a fin, mesa por mesa. Si había 500 invitados, a los mismos halagaba con los clics de mi equipo de fotógrafos, pero si una mesa me rechazaba, todas las demás lo hacían también, en un efecto dominó. Pero yo nunca fallé a la hora de traer resultados al periódico. Me moví con la idea de que había que hacer un trabajo perfecto. Sonreír fue otra labor, aunque estuviera atravesando por las varias crisis de salud que sufrí, producto del estrés de mi tarea, la cual consistía no sólo en crear páginas bellas, sino, para lograrlas, corretear a todo un equipo de producción. Mi paso por Sociales lo resumo en muchos besos a las señoras, muchos halagos, muchos abrazos, muchas manos estrechadas. Me convertí, como decían en el Club de Golf, en "el ajonjolí de todos los moles", hasta en el Vaticano, pues cuando me encontró ahí la señora Sonia Sánchez de Chirinos, frente al Baldaquino, me dijo: "¡Toño, ¿tú aquí?, no, no lo puedo creer!".

*¿Qué recuerdos tienes de los reportajes de sociales?

Debo admitir que me gané a pulso un lugar especial en el afecto de muchas familias que todavía hoy recuerdan con cariño las reseñas de los eventos que vivieron. Aquella sección de las Bodas del Recuerdo, cuya idea original de Rosita Díaz Conti de Frutis pudimos instrumentar en espacios preferentes. Los reportajes en el extranjero, las Fiestas de la Casa Hogar del Niño Xalapeño, donde la arquitecta Stella Chedraui de Fernández volcaba toda su sensibilidad y elegancia, al igual que doña Alicia Ávila de Fernández como promotora de Adopte una Obra de Arte con la arquitecta Gela Frutis de Lara, una de nuestras grandes benefactoras y de memoria tan fotográfica que no dudamos que algún día será la Cronista de Xalapa. Reseñé también los grandes banquetes de las noches del Casino Xalapeño. Los eventos con los restauranteros como los Bonilla de Coatepec, David Bouchez, Miguel Cabrera, Ana María de la Cruz, los Díaz del Castillo, los Cienfuegos, Raquel Torres y muchos amigos más. La relación con todos los artistas plásticos de Xalapa, como Fernando Vilchis, Lety Tarragó, Javier Pucheta, Miguel Fematt, Elsa Naveda, por citar algunos. Igualmente, entre los músicos, y de manera muy especial y personal, con el maestro Francisco Savín, Tere Moreno de Wajda y Adam Wajda. Fui consentido de don Toño Alonso para viajar a Europa y el enlace de los diversos patronatos de asistencia social con la sociedad xalapeña, como Cáritas, de Margarita Roa de Acosta, La Casita, que imparte cursos de economía doméstica a mujeres para que desarrollen un oficio, de Dulce Dauzón de Méndez; del Programa del Corazón, de Lulú Figueiras; de Apoyo a Niños Down, de Dorita Zamudio de Hernández; de Apoyo a Invidentes, de Norma Aburto; desde luego Ahteca, de Anita Chedraui de Velasco, y otros más que han cambiado de titulares a lo largo de los años.

*¿Cuál consideras que fue tu mayor mérito personal?

Debo decir que fue el haber enseñado a los xalapeños a posar, por lo menos para la Sección de Sociales, con las primeras imágenes en close up tomadas frente a las mesas de ensueño de don Ángel Peralta y Toño Herrera. Puedo decir también que fui en innumerables ocasiones "testigo de bodas", "chambelán de quinceañeras", "padrino de bautizo", "decorador" de iglesias y fiestas de postín, todo esto a lo largo de 20 años de llevar esos modernos "cuentos de hadas" a las páginas de Nuestra Vida.

* La moda

*¿Hay un estilo mexicano de la moda?

No, no hay moda mexicana, toda es absorbida por la moda globalizada. Sí hay talento, mucho, pero se diluye por esa actitud de muchos mexicanos de falta confianza en sí mismos. Hay diseñadores mexicanos muy destacados con cartel dentro y fuera del país; me vienen a la memoria Macario Jiménez, José Luis Abarca, Héctor Terrones, Jesús Ibarra y Bertholdo, Alejandro Carlín, David Salomon, Julia y Renata. La gente que puede se compra bolsas Michael Kors o las confecciones de Marc Jacobs para Louis Vuitton; o de las casas Chanel, Lanvin, Yves Saint Laurent, muchas de las cuales vemos a diario en Vogue, Harpers, etcétera. La mujer mexicana viste de diseñador. Creo que hay más mexicanas que de cualquier otra nacionalidad vistiendo ropa de diseñador. La brecha entre pobres y ricos en México es muy amplia. ¡Cuántos mexicanos no hay en la lista de los más ricos del mundo!

*¿Cómo te mantienes siempre actual en cuanto a la moda?

Viviéndola, porque la moda no es espontánea. Es producto de un proyecto creado desde años o meses atrás. Tú lo detectas por experiencia directa en ferias y después la confirmas en pasarelas y en revistas especializadas. Por ejemplo, las empresas empezaron a coquetear con el verde menta durante la segunda mitad del año pasado y ahora es el tono de moda acompañado de todos los elementos del paquete "mint". Actualmente, la que no esté en los corales, los duraznos y los pasteles, está out. Los colores mismos requieren precisión al nombrarlos. Es toda una cultura. No todo es café sino marrones en sus diferentes gradaciones; ni tampoco el rosa es simplemente rosa sino una gama hasta el fucsia, palo de rosa y magenta. O tratándose del azul, la gente confunde las diversas tonalidades: hay que identificar los turquesas, el azul rey, el marino, el cielo, el plúmbago, el verde jade, en fin.

*¿Cómo ves la evolución de Xalapa en cuanto a estilo de vida?

El estilo de vida va acompañado de calidad de vida y, ya lo sabemos, nos falta mucha.

*¿Hay condiciones para no perder glamour?

Se pierde el glamour con esas horas de tráfico sofocante, estresante, angustiante y despiadado. Son en especial las mujeres las que más se esfuerzan en no perderlo. Por eso adoro a las que se levantan a las cinco de la mañana para lucir siempre impecables. A las que se ejercitan en casa, o van al club, al spa, o al gimnasio. La belleza es un hábito y ver de cerca los resultados es todo un agasajo. Puedo afirmar que no se nace bello, la belleza se cultiva.

*¿Qué rasgos de tu carácter disfrutas más?

Ser apasionado y optimista. Siempre tomo lo bueno de lo malo. Todo es aprendizaje, hasta la felicidad. Soy agradecido con la luz, la salud y con ese alguien que me cuida desde el otro lado de "la raya", mi madre.

*¿Qué metas tienes en lista?

Seguir cultivándome, leer más, alcanzar un equilibrio al asignar a cada cosa de la vida la importancia que merece, pues ni todo es trabajo, ni todo es relax.

*¿Qué has percibido en este retorno a casa?

Ha sido muy satisfactorio. Estoy contento. Regreso ahora como colaborador, pues a estas alturas es imposible estar de tiempo completo. No regreso solo, sino con mi mancuerna de muchos años, contigo. Ambos hicimos una época de oro en esta sección. Gracias Beatriz. También con el apoyo de los actuales mandos de Diario de Xalapa y de los compañeros de producción. Es un reencuentro de amigos.