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Comunidad y cultura
Paisaje veracruzano
Imagene de Acatlán que forman parte del registro fotográfico de paisaje veracruzano del maestro Héctor Montes de Oca.
Héctor Montes de Oca difunde la belleza de nuestro Estado a través de sus imágenes
Organización Editorial Mexicana
16 de mayo de 2007
Verónica Lira
Xalapa, Ver.- Resulta indispensable que Veracruz tenga un banco de imágenes actualizado y profesional. Un banco de imágenes multipropósito que permita a instituciones públicas y privadas, así como a ciudadanos interesados, el poder difundir, promover, publicitar a nuestro Estado con los más altos estándares de calidad en su imagen. Así se expresa el maestro Héctor Montes de Oca, paisajista experto que se halla actualmente desarrollando diversos proyectos profesionales en ésta, su ciudad natal, tras un viaje de trabajo que lo mantuvo durante varios meses ejerciendo su oficio en Estados Unidos, donde impartió clases de fotografía especializada en blanco y negro en la Middle Tennessee State University (MTSU). "Creo -sostiene el artista veracruzano- que la calidad de las imágenes que vemos generalmente de Veracruz en medios locales, nacionales e internacionales no le hacen justicia a la belleza real que los paisajes veracruzanos tienen, ni los muestran en su justa dimensión". Continúa el maestro Montes de Oca: "Por ejemplo, hay publicaciones locales realmente preocupadas por su calidad de impresión, por cuidar sus contenidos e ilustrarlos adecuadamente; sin embargo, me parece que las escenas del paisaje veracruzano pueden retratarse con otros criterios que las acerquen más a los estándares de difusión internacional. "Esto que digo no es ninguna novedad, sobre todo desde el punto de vista de la difusión; veamos tan sólo algunas producciones de video y foto que hacen la Secretaría de Turismo federal y algunas compañías de publicidad. Las diferencias literalmente saltan a la vista". Recuerda que cuando daba clases en Tennessee y decía que iba de Veracruz, mientras mostraba su obra, encontraba entre los asistentes gente interesada en visitar los lugares que veían en sus imágenes. "Muchas veces no sabían dónde estaba Veracruz, pero lo buscaban en Internet y no faltaron comentarios acerca de la pobreza de las imágenes que veían, en contraste con mis entusiastas descripciones de la geografía jarocha. Finalmente me di cuenta de que la riqueza del paisaje como motivo creativo puede engarzarse muy bien en una utilidad descriptiva, en primera instancia, que después puede hacerse atractiva para el turismo y otros fines de difusión relacionados". Agrega que una buena foto, presentada con la dignidad que merece, puede motivar a quien la observa a visitar el lugar que se fotografió, sin que por ello se demeriten sus valores estéticos. "De hecho, un grupo de estudiantes de la MTSU ya se está coordinando para visitarme en diciembre, en un tour fotográfico por el Estado", indica. Al respecto se pregunta dónde quedarán las miles de imágenes que resultarán de este viaje o bien las decenas de miles de imágenes de los diversos fotógrafos que hay en el Estado y a quienes también les gusta cultivar el paisaje. "En el caso de mis alumnos norteamericanos, sé que se publicarán en medios especializados y se presentarán en galerías de arte de Estados Unidos, pero esas imágenes no se quedarán aquí. Ellos traen equipo de punta, sensores infrarrojos digitales, gran formato digital, equipos prototipo que todavía no llegan al mercado y otras maravillas por el estilo, pero, insisto, los resultados no se quedarán aquí. Ellos vendrán a un Estado que tiene lo mismo playas, montañas y selvas de todas alturas que zonas arqueológicas, ciudades grandes y medianas, comunidades indígenas, etcétera, pero un registro de esa calidad difícilmente podrá verse aquí, porque aún no hemos empezado a trabajar de esa manera", señala. En este punto, reitera lo que ha aprendido a lo largo de más de 30 años de ejercer el oficio de fotógrafo: "La tecnología debe estar al servicio de los valores estéticos, así como del conocimiento profundo de los temas a realizar". LA CALIDAD HACE LA DIFERENCIA "La ironía es que tenemos miles de imágenes que vienen de cámaras de todo tipo y calidad, incluyendo los celulares; lo que hay que diferenciar de estas tomas es su calidad. No hay que perderse en ese mar de imágenes simples, hay que pelear por conservar la calidad de las imágenes, especialmente si nos representan", explica el profesional de la lente veracruzano, quien es considerado en Estados Unidos como uno de los fotógrafos más destacados de su generación. "La calidad es definitoria en el sentido de que se reconoce en cuanto se ve. He visto que cuando presento proyectos editoriales o de imagen corporativa, a mis clientes les gusta identificarse con imágenes bien hechas, las cuales tienen cuidado en su composición, balance adecuado con sus luces, registro depurado de detalles y texturas, saturación equilibrada, desarrollo de un tema y, por último, pero no menos importante, cualidades técnicas adaptadas a los fines a que se les destinará", especifica. En Veracruz hay ejemplos muy interesantes de desarrollo de imagen como son los de la Ruta de la Niebla y el de las fotos por municipio del portal del Gobierno del Estado en Internet, por mencionar sólo dos, agrega el maestro Montes de Oca. "Son espacios que ya están ahí para ser vistos, pero apenas representan un vistazo, a vuelo de pájaro, a la gran riqueza de la biodiversidad, arqueología, arquitectura y paisaje urbano de Veracruz", asegura. "El libro La casa veracruzana, que fue presentado hace algunas semanas por el gobernador Fidel Herrera Beltrán, es otro buen ejemplo de la tendencia que podemos seguir: buscar los registros ya hechos y no sólo conservarlos, sino también difundirlos adecuadamente. En este volumen, editado en conjunto por GEO y el Gobierno del Estado, que también fue apoyado por el excelente y comprometido trabajo de rescate cultural de imágenes de María Esther Hernández Palacios, directora del Instituto Veracruzano de Cultura, se presentan obras de maestros como Charles B. White y Mariana Yampolski, hay textos que nos explican rasgos de la casa veracruzana desde tiempos prehispánicos y nos muestran una rica ilustración de la misma en los siglos XIX y XX. Qué bueno que las autoridades se sensibilicen con este tipo de proyectos, que quedarán para la historia de Veracruz. Ahora bien, siento que es sólo el inicio de lo que debe hacerse, que es un proyecto al que hay que dar continuidad", enfatiza Héctor Montes de Oca. Manifiesta que "tan sólo en Puebla, su colega y amigo Raúl Gil, excelente fotógrafo de naturaleza y arquitecturas, además de entusiasta aventurero, me dice que hay casi 300 libros sobre ese Estado que se han realizado en los últimos 15 años, con financiamiento conjunto de instituciones públicas y privadas. ¿Qué nos falta en Veracruz para tener una producción similar? Tan sólo continuar con voluntad y coordinación, que por supuesto ya existen". En el caso de Veracruz, insiste, "creo que su paisaje fotográfico debe replantearse para que se adecue al siglo que vivimos. Hay un interesante grupo de fotógrafos que entiende esta postura y ya está empezando a dar resultados. Tan sólo hay que apoyarlo. Veracruz tiene una larga tradición paisajítica en artes plásticas. Hugo Brehme nos mostró las grandes posibilidades fotográficas desde cerca de 100 años; sus fotos también han sido bien difundidas. Hoy tenemos excelentes fotógrafos paisajistas, pero sus negativos aún no están en un archivo público, no se muestran en Internet, su presentación es efímera y reducida a unos 30 días en una galería...". Un lote de imágenes como el de Brehme, trabajado con maestría técnica y conceptual y disponible masivamente es lo que nos hace falta, concluye Héctor Montes de Oca. "Una vez que se empiece en esta tendencia, creo que veremos que el gran paisaje fotográfico de Veracruz aún está por hacerse y estaremos en camino para realizarlo". En suma, Veracruz merece tener un banco de imágenes con altos criterios de calidad para su difusión. Uno actualizado, disponible y útil para los nuevos retos de difusión global y aplicación que hoy tenemos, finaliza. |
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