Policiaca
Atrapan a secuestradores de centroamericanos indocumentados
José Tiburcio Rivera, uno de los presuntos secuestradores detenidos por la policía municipal de Sayula de Alemán.
Diario de Xalapa
11 de marzo de 2010

Osvaldo Candelario/Corresponsal/Diario de Xalapa

Medias Aguas (Sayula de Alemán), Ver.- Tres personas fueron detenidas la noche del martes en esta comunidad, luego de haber sido acusadas de ser las encargadas de secuestrar y cobrar los rescates de los centroamericanos que todos los días utilizan el tren para cruzar hacia el norte del país.

La detención se dio luego de que uno de los plagiados lograra escapar para solicitar el auxilio de la policía municipal de este municipio, cuyos elementos de manera oportuna lograron la detención de los presuntos plagiarios.

Los tres fueron señalados por los secuestrados y al ser cuestionados dijeron llamarse José Zárate, de 22 años de edad, con domicilio en la calle Plan del Trabajo de la colonia Obrera, en Coatzacoalcos; José Tiburcio Rivera, de 22 años de edad, domiciliado en la calle Principal de Cholomo, Honduras, de oficio hojalatero y Rafael Pavón Hernández, quien vive en la calle Plan de San Luis, esquina General Anaya, de Coatzacoalcos.

Junto a estos sujetos había otras siete personas, al parecer también secuestradores, quienes al ver la acción se metieron al monte logrando escapar, entre ellos el mero jefe de la banda, apodado "el Apá", peligroso sujeto que desde hace mucho tiempo se ha dedicado al negocio y secuestro de ilegales.

La comunidad de Medias Aguas es conocida por ser paso del tren que proviene del sureste del país, específicamente procedente de Chiapas, que colinda con Guatemala, lugar de donde son la mayoría de los ilegales que buscan cruzar este país para poder llegar a los Estados Unidos.

En el trayecto se encuentran con hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y colombianos, así todos juntos viajan en grupos descendiendo en puntos estratégicos; Medias Aguas es uno de esos puntos donde descansan los indocumentados.

De sobra es sabido que esta comunidad está dividida en dos grupos, los que aceptan a los ilegales y los que de plano se niegan a tenerlos en el pueblo, aunque puede más la codicia de unos cuantos, que solapan las arbitrariedades a cambio de algunos pesos obtenidos al venderles cervezas, cigarros, hasta droga y últimamente ha predominado el secuestro en contra de los indocumentados, ya sea por parte de sus mismos paisanos como de los habitantes de Medias Aguas.

En no pocas ocasiones se ha dado a conocer lo que sufre la mayoría de los migrantes que tienen la mala fortuna de caer en manos de quienes practican el secuestro, la extorsión y el asesinato por obtener unos pesos a costa de quienes lo arriesgan todo para llegar a EU en busca de trabajo.

Apenas el año pasado, las autoridades lograron la detención de un secuestrador que traía en un camión de tres toneladas a más de 15 ilegales, pero en el trayecto de Aguilera hacia Villa Sayula de Alemán todos se rebelaron y saltaron del camión en movimiento, terminando la mayoría lesionados, por lo que al ver esta acción, no faltó quien avisara a la policía y el comandante de Sayula de Alemán, Lucio Guillén, logró la captura del secuestrador, que hoy purga una condena en el reclusorio regional Duport Ostión, de Coatzacoalcos, por tráfico de personas.

En aquella ocasión, los ilegales declararon que habían visto cómo los secuestradores asesinaron a mujeres y niños, pero extrañamente los cuerpos nunca aparecieron, por lo que no se pudo comprobar si lo dicho era cierto o mentira, ya que hasta el momento las investigaciones de las autoridades, tanto del fuero común como del federal se han mantenido estáticas.

Ayer, la comunidad de Medias Aguas volvió a ser noticia, pues uno de los plagiados logró escapar de sus captores, saliendo al pueblo para solicitar el apoyo de la policía municipal y ésta, al mando del comandante Lucio Guillén se dio a la tarea de buscar hasta que localizaron el sitio donde había poco más de 43 personas, todas ellas de origen hondureño, salvadoreño y guatemaltecos.

En la rápida acción policíaca al mando del comandante Lucio Montiel Guillén, fuertemente armados y dispuestos a todo, los policías recorrieron los vagones del tren en la comunidad, hasta que lograron encontrar el sitio donde los secuestradores tenían escondidas a sus víctimas, que era un mismo vagón del ferrocarril, de los que ya no se usan y están ahí por tiempo indefinido. En la acción lograron la detención de tres de los presuntos secuestradores, siendo dos de ellos de nacionalidad mexicana y uno más de origen hondureño, este último se decía veracruzano.

Los tres sujetos, al ser intervenidos, fueron sorprendidos en poder de machetes bien afilados, así como garrotes y droga. Alrededor de 90 piezas de cristal que usaban para su consumo y para tener controlados a los plagiarios que por días esperaban sin probar bocado alguno y mucho menos tomar un poco de agua, según la declaración de unos de los secuestrados, de quienes se omiten los nombres por su seguridad.

Una vez más, la sociedad fue principal testigo de lo que acontecía en esta comunidad para informar de manera veraz y oportuna recopilando datos en voz de los mismos agraviados.

Al ser entrevistados, comentaron: "No sabemos qué tanto tenga que ver el maquinista en esta situación, porque desde que nos subimos en Coatzacoalcos nos dijo que nos viniéramos en la parte de atrás, es decir, en el último vagón, por lo que cuando llegamos aquí a Medias Aguas, y en cuanto el tren se detuvo, del monte salieron como 15 hombres fuertemente armados con pistolas, garrotes y machetes y nos obligaron a caminar hacia el monte y después como a cinco kilómetros del pueblo nos volvieron a subir a los vagones viejos y ahí nos tuvieron varios días sin darnos agua ni de comer y pidiéndonos la dirección de nuestras familias, porque si no, nos iban a matar".

Y continuaron: "Ellos siempre nos tenían amenazados y boca abajo, tirados dentro del tren, hasta nos golpeaban, diciéndonos que no hiciéramos nada y al que desobedecía lo golpeaban bien feo con sus pistolas y garrotes y decían que nos iban a matar en cualquier momento".

"Pues ya que los agarraron, ojalá y las autoridades mexicanas les pongan mano dura para que paguen todo lo que están haciendo con todos los paisanos de Centroamérica", suplicaron los entrevistados.

Vecinos de la zona claman a las autoridades estatales poner más atención, pues hay quejas en contra de los elementos de Seguridad Pública y del delegado de esta región, dado que a pesar de las constantes denuncias por secuestro de indocumentados centroamericanos e incluso asiáticos, pareciera que se hacen "de la vista gorda", según expresaron los residentes.

Los afectados fueron canalizados a la estación migratoria de este lugar, mientras que los secuestradores quedaron a disposición del Ministerio Público Federal de Acayucan.