Policiaca
"Mía o de nadie", le advirtió Zeferino a Blanca y se lo cumplió
Curiosos el día de la tragedia. Foto: Diario de Xalapa
Lo buscan en la sierra de Tlacolulan
Diario de Xalapa
16 de febrero de 2010

Lourdes López/Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- "Mía o de nadie", fue la sentencia que desde una semana antes había escuchado Blanca Jovita Fernández Aguilar, quien a sus 21 años de edad fue asesinada por su ex novio Zeferino Juan Hernández, de 25, quien prácticamente le vació una pistola calibre .38 y luego escapó.

Diario de Xalapa le dio a conocer de última hora esta tragedia sucedida el pasado domingo, precisamente el llamado "Día de los Enamorados", en la comunidad El Fresno, que pertenece al municipio de Tlacolulan.

Hasta el sitio de la tragedia se presentó el titular de la agencia Quinta del Ministerio Público Marco Vinicio Carpinteiro, quien conoció de voz de los vecinos que poco después de escuchar una serie de disparos observaron cuando Zeferino Juan salía apresurado de la habitación donde encontraron a Blanca Jovita sin vida.

Tres disparos le segaron la vida a esta joven, quien estudiaba enfermería en el Instituto Tecnológico Roosevelt, de esta capital, y tenía otra visión de lo que era una relación sentimental sin violencia.

Los datos aportados por autoridades ministeriales señalan que aparentemente por eso había terminado la relación de Blanca Jovita con Zeferino Juan, pero éste no admitía el rechazo de la jovencita. De ahí que hace una semana, aproximadamente, le sentenciara la clásica frase machista: "mía o de nadie".

Lo cumplió. El domingo por la noche llegó a la casa de la jovencita, quien apenas se disponía a cenar, cuando le pidió hablar a solas y ahí sucedió la terrible tragedia que ahora enluta a una familia en El Fresno.

De Zeferino Juan nadie puede decir dónde se encuentra. Los que conocen a la familia intuyen que puede estar en la serranía, allá en Rincón de San Andrés, una ranchería que se ubica a seis horas de la cabecera municipal y donde al parecer, de acuerdo con lo que cuentan los pobladores, "hay que andar a puro venadeo", dado que "hasta el más blandito trae arma".

Pero en casa de Blanca Jovita se acabaron las sonrisas y certidumbre de la futura enfermera, quien tenía aspiraciones de tener un noviazgo libre de violencia, pero encontró la muerte.