|
Nuestra Vida
Loy Haaz Una vida dedicada a la pintura, a la música y a la poesía
Algunas de sus pinturas.
Diario de Xalapa
16 de noviembre de 2009
Redacción / Diario de Xalapa.
Xalapa, Veracruz.- "Dicen y lo he escuchado, que para cumplir en la vida hay que tener un hijo, sembrar un árbol y hacer un libro. Sólo me falta escribir el libro y si Dios me permite llegaré al final... como una sencilla huella de mi vida". Loy Haaz En días pasados, nuestra ciudad, mejor conocida como la Atenas Veracruzana, perdió a una ilustre hija, quien le diera el relieve y justificara la fama que de ciudad culta tiene esta capital. La lacónica esquela decía que la maestra Loy Haaz había pasado a ese cielo que tan bien supo plasmar en sus pinturas, para pena de tantas y tantas personas que durante varias generaciones se nutrieron con sus enseñanzas. Es por ello que en días pasados en el decurso de una charla con su hija, la arquitecta Elia Yolanda Haaz Carreón, nos transmitió una sugerente serie de vivencias necesarias para terminar de forjarnos una idea acerca de la artista y escribir en su honor una bien merecida semblanza. Proveniente de una conocida familia relacionada con la cultura, Eloísa Aurora Carreón nació en Xalapa, siendo hija del matrimonio formado por el ingeniero Enrique Carreón Pimentel y Cecilia Sotomayor Lugo. Pese a lo romántico de su nombre: Eloísa, nuestra biografiada siempre prefirió abreviarlo como Loy e inició sus estudios en la ya casi mítica escuela de la maestra Juanita Marín. Posteriormente y dada su afición por las artes, misma que se manifestó en la escritura de poemas, en el aprendizaje del piano y de la guitarra, iniciaría su carrera como pintora en Xalapa en la Facultad de Artes Plásticas de la UV, bajo la dirección del distinguido maestro Ramón Alva de la Canal para proseguir posteriormente su carrera en la histórica Academia de San Carlos de la ciudad de México. Ya desde sus inicios, los críticos la saludaban como una joven promesa dotada de "trazos seguros, motivos realistas y equilibrio cromático, según señalaba desde aquel entonces "Diario de Xalapa". Años después plasmaría en sus cuadros obras tan reconocidas como son paisajes, naturalezas muertas y aún las imágenes, destacando entre ellos el de sus padres. Desde entonces fueron exposiciones plásticas continuas donde la mayoría eran retratos al natural, pues siempre destacó como retratista, siendo sus exposiciones merecedoras de buenas críticas. Aunque siempre a la par, seguía componiendo sus canciones y su poesía. Y por lo que toca a sus otras facetas, mientras daba rienda suelta a su talento pictórico, participó también en una serie de programas culturales con difusión en la radio local, que se sostuvieron con el gusto del público. En ellos participaba en gran parte con melodías de su creación e interpretación acompañada de su guitarra. Durante el transcurso de estos programas y después de escuchar sus creaciones, la promotora musical Orfeón le ofreció reproducir su música y fue así como tuvo la satisfacción de que se grabaran con reconocidos artistas del momento varias de sus creaciones, trasladándose para ello a la ciudad de México. Asimismo, logró que bajo la firma RCA Víctor se siguieran grabando otras muchas de sus composiciones. Ya de regreso en Xalapa, Loy llegó a tener programas culturales en la radio. En ellos participaba en gran parte con su poesía aplicándolas a sus canciones interpretándolas ella misma acompañada siempre de su inseparable guitarra. No cabe duda que disfrutó mucho de sus recitales, donde conjugaba sus canciones interpretadas por nuevos valores con la exposición de sus cuadros, varios de ellos en retrospectiva plástica musical. Loy - rememora su hija - recordaba con agrado que el gobierno de Estado en el "Año Internacional de la Mujer" le ofreció un homenaje como "Mujer del Año" en un evento donde cantaron sus canciones, Lupita D'Alessio y el recién fallecido Jorge Vargas en el Teatro del Estado y donde expuso más de treinta cuadros. Otra satisfacción que tuvo también fue la grabación de sus canciones por artistas de la ciudad de México y nuevos valores en grabaciones particulares. Por otro lado en el año de 1986, Loy platicó con la relevante poetisa Ely Núñez, acerca de sus respectivas inquietudes, pensando en la posibilidad de unir la poesía de una y las canciones de otra. Loy volvió los ojos al radio que tan buenas oportunidades le había brindado y habló con el señor Carlos Ferráez, quien ordenó se le concediera una hora cada miércoles de 8 a 9 de la noche. Este programa tuvo mucho éxito, aun considerando que eran distintos géneros. Pero la sensibilidad de ambas causó impacto e inmediatamente Diario de Xalapa visitó a Loy Haaz en su casa, en compañía de Ely Núñez para hacer una semblanza de su trabajo. Al programa se le dio el nombre de " Dos Mujeres en el Arte" manifestando que el propósito de este programa era devolver a XEKL, la imagen romántica que había tenido. Pero regresando a la pintura, un gran reconocimiento a su obra se llevó a cabo el 3 de septiembre de 1990 cuando se presentó en la sala de video del club Britania una exposición del taller de pintura que había formado Loy, con personas interesadas en aprender y mejoras técnicas y estilos. El grupo de estas alumnas estuvo constituido por las señoras Emilia Monroy de Ceballos, Margarita G. de Jiménez, Armida Corral de Ramírez, Armida Ramírez Corral, Aurora L. de Rizo, Lidia Palmeros de Callejas, Dorita Pérez de Vista, Martha Sastré, Carlota de Espinoza, Angeles Sosa de Catro, Belem Moreno de Arenas, Rosa María Fierro de Delfín, Elvira Frutis de Escobar, Mary San Vicente y Magda Lunagómez Flores, entre otras destacadas alumnas, exponiendo también un grupo de pequeños alumnos, cuyas edades fluctuaban entre los nueve y doce años, todos sus alumnos quedaron agradecidos por su paciencia y saber que inundó de luz sus espíritus, así como la emoción y la creatividad descubiertas, dándole gracias por la inspiración que supo transmitirles, llevándose este tipo de exposiciones todos los años y en diferentes lugares. Por muchos años fue una de las promotoras de la "Casa Hogar del Niño Xalapeño", institución fundada por doña Alicia Avila de Fernández, dedicando a ese organismo un cassette titulado "Niño", con obras musicales de su autoría. En Xalapa repartió a todos los feligreses de la Capilla de San Antonio de Padua, la canción "Por una sonrisa", misma que fue entonada por los feligreses acompañados del grupo de guitarras de la misma capilla. Loy llegaría a conmoverse en esa Misa del 12 de diciembre de 1994. Otro logro importante de esos años fue la melodía "Por una Sonrisa", que obsequia la Parroquia de San José, con motivo de la visita de su Santidad Juan Pablo II, en mayo de 1990, escrita en honor de la Virgen de Guadalupe, la cual se cantó en el Aeropuerto Heriberto Jara del Puerto de Veracruz, por miles de voces a la llegada de su Santidad Juan Pablo II, y cantada por el coro de la misma parroquia de San José de Xalapa, gracias a la disposición del Arzobispo Monseñor Sergio Obeso Rivera. Este cassette como los anteriores fue de colección. "¿Cómo la recuerdo?"-respondió a nuestra pregunta la arquitecta Haaz-"Como una mujer súper activa, siempre pintando, escuchando su música. Componiendo, tocando su piano y sobre todo cantando y tocando su guitarra. Sólo le faltaba escribir un libro por lo que sin dudarlo, una vez tomada la decisión, se dedicó a ello. De esos afanes nacería "Mi Tiempo", un libro lleno de semblanzas que contiene algo de sus poesías, letras de sus canciones y una valiosa galería fotográfica. En él Loy dice: "Gracias a mis amistades, alumnas y amigas por su cariño tan valorado, mismo que disfruté en "Mi Tiempo". Y es leyendo estas últimas palabras en el transcurso de la plática de la arquitecta Haaz, emocionada, dijo en voz alta: "Gracias a ti madre por habernos dado el privilegio y el orgullo de haber compartido tu tiempo y tu vida con nosotros ¡Todos tus hijos te amamos!". Palabras sentidas y conmovedoras como pocas. Hasta ahora nos hemos limitado a escribir de su valioso currículum. Nos falta tocar el aspecto familiar. Madre de tres arquitectos, Luis Hermas, Edda del Carmen y la citada Elia Yolanda, ella misma fue arquitecta, al igual que se esposo Hermas Haaz Pavón, sus hijos, han continuado la tradición artística de Loy, ya que -es bien sabido- la carrera de arquitectura implica una buena dosis de arte y sensibilidad, sentimientos que conocíamos que poseía la maestra, pero que nos fueron ampliados gracias a los momentos que tuvo a bien concedernos su hija Elia Yolanda. Gracias a ella, el conocimiento que teníamos de Loy se enriqueció y hoy la vemos en su justa dimensión, como una mujer que, como pocas en nuestra ciudad, ha descollado en tres diferentes ramas de las artes, además de poseer una personalidad destacada y un corazón de oro. Por ello su recuerdo prevalece no sólo en lo más profundo del alma de sus hijos y nietos, sino también en la memoria de cuantos aprendieron de sus enseñanzas y que también fueron favorecidos con su amistad, teniendo además el privilegio de contar con el espíritu generoso de esta artista, orgullo sin lugar a dudas de nuestra querida Xalapa. |
|