Opinión / Columna
 
Agustín Basilio de la Vega 
Muro de Berlín
Diario de Xalapa
10 de noviembre de 2009

  Al terminar la Segunda Guerra Mundial (1945), los países aliados y la Unión de República Socialistas ocuparon Alemania y parte de Europa según un plan previamente definido por Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y J. Stalin, quienes a su vez fueron los jefes de estado de Inglaterra, Estados Unidos y la URSS, respectivamente.

Particularmente Alemania, tras su derrota apabullante, fue ocupada por soldados de estas tres potencias victoriosas y por franceses que se incorporaron como parte de las fuerzas aliadas. Berlín, la capital de lo que fue el tercer Reich, quedó en la zona de ocupación soviética, pero por su importancia simbólica también fue ocupada por soldados aliados y rusos.

Desde antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial muchos civiles y militares alemanes abandonaron los territorios orientales de su país huyendo de la avalancha roja y prefirieron entregarse o rendirse a las tropas aliadas que avanzaban desde el Rin. Fue un éxodo masivo porque se temía muchísimo la venganza de los comunistas.

El tiempo les dio la razón. Primero, la ocupación rusa fue brutal y se cometieron muchos crímenes, entre asesinatos y violaciones. Después la implantación del socialismo en los países ocupados por la URSS conculcó los derechos ciudadanos lo que ocasionó gran inconformidad y falta de condiciones para vivir dignamente.

En 1949 las tres zonas occidentales ocupadas por ingleses, americanos y franceses se convirtieron en la República Federal Alemana y el resto ocupado por los rusos en la República Democrática Alemana. Se formaron así dos estados y se desplegaron policías y soldados en sus fronteras. La ciudad de Berlín que se encontraba oficialmente dividida en cuatro sectores desmilitarizados sufrió la misma consecuencia.

Las fronteras de Berlín con el tiempo se reforzaron y quedó dividida ya en dos por un muro que llegó a extenderse por 45 kilómetros y 115 que separaban la parte occidental de la ciudad del territorio de la República Democrática Alemana.

El objeto de este muro fue evitar la emigración de alemanes del bloque comunista hacia Berlín occidental. La guerra fría agravó mucho la situación y se estima que entre 1949 y 1961 alrededor de 3 millones de personas abandonaron en busca de libertad la República Democrática Alemana, desde Berlín oriental.

Mientras en Alemania occidental se construían casas y se reconstruían fábricas, sus hermanos orientales eran empleados en construir barreras y muros. Este muro pronto se convirtió en un símbolo de la guerra fría y para el mundo occidental en el muro de la vergüenza.

Desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989 el muro de Berlín separó a los alemanes, pero desde hace 20 años fue derribado por la esperanza, la justicia y muchas otras virtudes humanas que se encarnaron en muchas mujeres y hombres que lucharon por la libertad y la unidad de su pueblo.
 
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