Opinión / Columna
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Jorge E. Lara de la Fraga
A cuatro décadas de singular proyecto
Diario de Xalapa
6 de noviembre de 2009
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Hace tiempo externé por escrito que el 25 de octubre de 1969, a un año y días después de un Tlatelolco aciago en la mente juvenil y en la conciencia nacional, surge a la vida institucional y pedagógica la Escuela de Bachilleres "Oficial B", hoy denominada "Ricardo Flores Magón", plantel de gran renombre y prestigio en estas tierras veracruzanas y asimismo en otros recintos de nuestra Patria. Tuve la fortuna de ser uno de los primeros docentes del referido colegio que en este 2009 cumple su 40 aniversario. Fue el ameritado maestro Marco Antonio Rodríguez Revoredo quien nos guió para llevar a cabo una propuesta académica de avanzada. En la alforja de mis vivencias almaceno remembranzas de mi tránsito por ese plantel entrañable.
Recuerdo las desmañanadas y "las carreras" que tenía que hacer para cumplir con las sesiones programadas a las siete de la mañana, las preparaciones didácticas de los tópicos a desarrollar, la elaboración de los reactivos para mensurar el aprendizaje de los jóvenes, así como la evaluación integral del desempeño académico de los educandos a mi cargo (trabajos de investigación, participaciones en clase y resultados del examen parcial). Esos lapsos iniciales de la "Oficial B" fueron de auténtico reto tanto para los bisoños directivos, para los noveles catedráticos, así como para los inquietos muchachos que en principio suponían la aprobación fácil de los cursos. Han pasado ya ocho lustros de esos heroicos momentos y hoy me emociona constatar que la preparatoria "Ricardo Flores Magón" es sinónimo de responsabilidad y de eficiencia formativa; que sus egresados han sido aceptados y han obtenido éxitos en instituciones de nivel superior.
El pasado 26 de octubre se efectuó el acto conmemorativo para testimoniar ese esfuerzo continuado del referido plantel; se contó con la presencia de funcionarios, invitados especiales, ex directores y ex catedráticos, directivos de escuelas de bachilleres de la localidad, del personal directivo docente y administrativo de la escuela y del alumnado de ese colegio. Hubo intervenciones diversas, mensajes juveniles, reconocimientos y testimonios a muchachos que se han destacado en certámenes de física, química, matemáticas, informática y ciencias sociales. En medio de una atmósfera cordial y de optimismo se develó una placa conmemorativa y "se cortó" el emblemático pastel para ser disfrutado por los asistentes al evento.
Es menester reconocer la labor tesonera que han realizado las diversas administraciones de la institución; los logros alcanzados son el efecto lógico del esfuerzo mancomunado de la comunidad académica y estudiantil, sin dejar de lado los respaldos de los responsables padres de familia. Hay "Oficial B" o "Ricardo Flores Magón" para rato y por ello es deseable y justo que las autoridades educativas y gubernamentales apoyen con recursos estratégicos a dicho colegio que es timbre de orgullo para la Entidad. Se observa que el inmueble respectivo amerita de mantenimiento y que en sus talleres y laboratorios se carece del equipo y materiales para ofrecer un mejor servicio a los jóvenes.
Hago votos porque esa institución siga siendo símbolo de la formación idónea en el ciclo medio superior, que en sus aulas y anexos se desenvuelvan armónicamente los renuevos enjundiosos y que sus docentes prosigan auspiciando aprendizajes o competencias significativas. México demanda la formación de individuos creativos que incidan positivamente en el mejoramiento de la realidad presente, de manera crítica y propositiva.
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