Opinión / Columna
 
Carlos Bravo Matus 
Los 500 huérfanos
Diario de Xalapa
5 de noviembre de 2009

  No he parado de escuchar infinidad de reclamos y protestas de toda la gente con la que me cruzo, lo mismo pacientes, la vendedora de verduras, el dependiente de la tienda de la esquina, el chofer de taxi, la cajera del banco, el ejecutivo de la telefónica y hasta personas diversas en la calle, el café y muchos lugares más.

¿El motivo? Pues nada menos que la desgraciadez de los legisladores al aprobar la aberración del paquete fiscal, que ingeniosamente nos impusiera el botijón y apoyara el presidente, y que enviado el paquete a esos que se dicen estar en las curules para votar y pugnar en beneficio del pueblo al que representan, sin más y tras un juego teatral de estira y afloja, finalmente lo dejaron pasar tal cual, después de que los senadores igualmente, tras una actuación vulgar en la tribuna, aprobaron sin enmiendas dicho paquete.

Algunas personas se quejaban sobre la forma como los diputados representantes de nuestro Estado habían participado en la votación aprobatoria; nos querían ver la cara de inocentes al decir que ellos se opusieron, entre ellos el diputado que andan ya candidateando para la próxima gubernatura, que al menos debió pensar en ganar adeptos oponiéndose a la línea del partido y aunque fuera de a mentiritas se hubiera opuesto. Al respecto, les hice la observación que, por desgracia, esos diputados y senadores llegan a las cámaras, gracias al voto de quienes ahora se quejan y que los llevaron al poder a cambio de tortas, camisetas, desayunos, láminas de cartón, paraguas y un sinfín de chácharas más con el nombre y el logo del partido impresos.

Dichos legisladores bien debieron haberse opuesto y al menos hacer ajustes en los montos de los nuevos impuestos que entrarán en vigor a partir del primer día del próximo año, sin que sea posible se incrementen los salarios; por el contrario, con el alto riesgo de aumentar el desempleo, porque muchas pequeñas y medianas empresas seguramente se verán imposibilitadas para soportar los incrementos y eso repercutirá en la no contratación de nuevo personal, despidos y hasta cierres de empresas. Lo mismo lo veremos en las grandes empresas y hasta en las megaempresas que finalmente son las que menos impuestos pagan, tal y como se le saliera a Felipe la indiscreción, para después retractarse, pero es de todos conocido que los redondeos de las grandes tiendas de autoservicio, los teletones de Televisa y las campañas de Azteca, entre otras, sirven para deducir y evadir impuestos a dichas empresas. Pero como siempre y tocándonos el corazón y apelando a la caridad, presentan niños minusválidos, niñas de la calle, personas enfermas o simplemente pidiendo kilos de ayuda, para que la gente caiga redondita y haga aportaciones desde unos centavos en eso del redondeo hasta cientos y miles de pesos en los maratones televisivos.

La solución hubiera sido adecuada si, para resolver los problemas financieros del gobierno, se atrevieran a enflacar los presupuestos de los legislativos, a los que les pagan un buen sueldo por levantar el dedo, aplastar las nalgas y seguir las indicaciones de su bancada, además de gastos de aviones, autos, choferes, guardias, teléfonos celulares, seguros de gastos médicos y funerarios para ellos y sus familiares y eso sin contar sus buscas propias; si le levantaran la canasta al comodoro del IFE cuyos gastos son sumamente exagerados por hacer como que trabaja; si aumentaran el número de contribuyentes, pues los cautivos y a los que nos pegará más fuerte el paquete, somos una minoría, mientras que los ambulantes, tianguistas, sobre ruedas, fayuqueros y piratas son tolerados, pero no pagan nada y esos son millones en el país y mueven cantidades impensables de dinero libre de polvo y paja.

En fin, aún hay muchas soluciones más, sólo que entre abarroteros, líderes de sindicatos, políticos que se la han pasado años mamando de la vaca sin trabajar, líderes campesinos y un sinnúmero de ignorantes de las leyes y los números que conforman la mayoría de los 500 diputados, es imposible que piensen en ellas y menos que se esfuercen por el beneficio del pueblo al que representan. 500 huérfanos que, levantando el dedo, nos han dado en la madre a más de 100 millones de mexicanos.
 
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