Internacional
Conmemoran en Irán asalto a embajada norteamericana de 1979
Organización Editorial Mexicana
4 de noviembre de 2009
AFP
Teherán, Irán.- Algunos de los estudiantes que en 1979 participaron en la toma de la embajada norteamericana en Teherán, poco después del trifuno de la revolución islámica, se han convertido hoy, 30 años después, en firmes críticos del régimen que contribuyeron a crear.
Los estudiantes que asaltaron la embajada y retuvieron a más de 50 diplomáticos norteamericanos, exigían entonces la extradición del sha Mohamed Reza Pahlavi, que se encontraba en Estados Unidos, y la entrega de su fortuna a Irán.
La ocupación de la embajada fue aprovechada por el régimen para radicalizar la revolución y poner fin al gobierno de Mehdi Bazargan, considerado partidario de negociar con Estados Unidos. Masivas manifestaciones se realizaron entonces para apoyar la acción, que el fundador del régimen, el ayatolá Jomeiny, calificó de "segunda revolución".
Pero hoy, algunos de los hombres que dirigieron la operación, Massumeh Ebtekar, Abas Abdi o Mohsen Mirdamadi, se han convertido, 30 años después, en reformadores críticos del gobierno ultraconservador del presidente Mahmud Ahmadinejad.
Mohsen Mirdamadi, que desempeñó un papel clave en la toma de la embajada y fue presidente del influyente Comité de Seguridad Nacional y de asuntos exteriores del Parlamento, se encuentra encarcelado actualmente, bajo la acusación de tetantiva de derrocamiento del gobierno.
Abas Abdi ha estado también en prisión a causa de un sondeo que señalaba que la mayoría de los iraníes deseaban que se tuvieran relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
El gran ayatolá disidente Hossein Ali Montazeri declaró incluso el miércoles que la toma de rehenes fue un error. Hay quienes atribuyen a una mala gestión del asunto de los rehenes el hecho de que Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981, no fuera reelecto.
Los 52 empleados de la embajada sólo fueron liberados en enero de 1981, al cabo de 444 días, poco después de que el republicano Ronald Reagan sucediera a Carter en la Casa Blanca.
Washington rompió relaciones diplomáticas con Teherán durante la crisis, y la ruptura perdura hasta hoy.
El gobierno iraní sigue conmemorando cada año el aniversario del asalto a la embajada norteamericana con una manifestación delante del edificio que era entonces su sede.
Teherán, Irán.- Algunos de los estudiantes que en 1979 participaron en la toma de la embajada norteamericana en Teherán, poco después del trifuno de la revolución islámica, se han convertido hoy, 30 años después, en firmes críticos del régimen que contribuyeron a crear.
Los estudiantes que asaltaron la embajada y retuvieron a más de 50 diplomáticos norteamericanos, exigían entonces la extradición del sha Mohamed Reza Pahlavi, que se encontraba en Estados Unidos, y la entrega de su fortuna a Irán.
La ocupación de la embajada fue aprovechada por el régimen para radicalizar la revolución y poner fin al gobierno de Mehdi Bazargan, considerado partidario de negociar con Estados Unidos. Masivas manifestaciones se realizaron entonces para apoyar la acción, que el fundador del régimen, el ayatolá Jomeiny, calificó de "segunda revolución".
Pero hoy, algunos de los hombres que dirigieron la operación, Massumeh Ebtekar, Abas Abdi o Mohsen Mirdamadi, se han convertido, 30 años después, en reformadores críticos del gobierno ultraconservador del presidente Mahmud Ahmadinejad.
Mohsen Mirdamadi, que desempeñó un papel clave en la toma de la embajada y fue presidente del influyente Comité de Seguridad Nacional y de asuntos exteriores del Parlamento, se encuentra encarcelado actualmente, bajo la acusación de tetantiva de derrocamiento del gobierno.
Abas Abdi ha estado también en prisión a causa de un sondeo que señalaba que la mayoría de los iraníes deseaban que se tuvieran relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
El gran ayatolá disidente Hossein Ali Montazeri declaró incluso el miércoles que la toma de rehenes fue un error. Hay quienes atribuyen a una mala gestión del asunto de los rehenes el hecho de que Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981, no fuera reelecto.
Los 52 empleados de la embajada sólo fueron liberados en enero de 1981, al cabo de 444 días, poco después de que el republicano Ronald Reagan sucediera a Carter en la Casa Blanca.
Washington rompió relaciones diplomáticas con Teherán durante la crisis, y la ruptura perdura hasta hoy.
El gobierno iraní sigue conmemorando cada año el aniversario del asalto a la embajada norteamericana con una manifestación delante del edificio que era entonces su sede.