Internacional
Policía iraní dispersa a manifestantes de oposición al gobierno
Organización Editorial Mexicana
4 de noviembre de 2009
AP
Teherán, Irán.- Las fuerzas de seguridad iraníes golpearon este miércoles a manifestantes antigubernamentales con cachiporras y lanzaron gases lacrimógenos, al tiempo que varios actos respaldados por el gobierno conmemoraban el 30mo aniversario de la toma de la embajada estadounidense, dijeron testigos y la prensa estatal.
Las manifestaciones de la oposición fueron su primera expresión de fuerza en las calles de Teherán desde las que protagonizaron a mediados de septiembre, que coincidieron con protestas antiisraelíes apoyadas por el gobierno.
Muchos manifestantes lucían bufandas o muñequeras verdes, símbolos de la campaña del líder opositor Mir Hossein Mousavi, quien sostiene que el presidente Mahmud Ahmadinejad ganó la reelección en junio mediante fraude. Mousavi y sus aliados, incluso el ex presidente Mohamad Jatami, pidieron a los manifestantes opositores que no salieran a las calles.
Los contrastes en las protestas fueron notables: un grupo gritaba "¡Muerte a Estados Unidos!" frente al edificio donde funcionó la embajada estadounidense, mientras otro grupo cercano gritaba "¡Muerte al dictador!"
Algunos testigos dijeron a la Associated Press que las fuerzas de seguridad -sobre todo unidades paramilitares de la Guardia Revolucionaria de elite- golpearon, patearon y abofetearon a los manifestantes de oposición en la céntrica plaza Haft-e-Tir. Los testigos hablaron con la condición del anonimato por temor a represalias.
Algunos cibersitios reformistas dijeron que la policía disparó al aire para dispersar a los manifestantes en la plaza, a unos 800 metros (media milla) de la reunión anual frente al edificio donde funcionaba la embajada estadounidense. La versión no pudo ser verificada inmediatamente.
La agencia noticiosa oficial dijo que la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes en otras partes de la ciudad. No hubo confirmación independiente de bajas o arrestos, pero la televisión estatal dijo que no hubo heridos.
La magnitud de las protestas era difícil de determinar, pero parecieron significativamente menores a las que movilizaron cientos de miles de personas después de las conflictivas elecciones.
Teherán, Irán.- Las fuerzas de seguridad iraníes golpearon este miércoles a manifestantes antigubernamentales con cachiporras y lanzaron gases lacrimógenos, al tiempo que varios actos respaldados por el gobierno conmemoraban el 30mo aniversario de la toma de la embajada estadounidense, dijeron testigos y la prensa estatal.
Las manifestaciones de la oposición fueron su primera expresión de fuerza en las calles de Teherán desde las que protagonizaron a mediados de septiembre, que coincidieron con protestas antiisraelíes apoyadas por el gobierno.
Muchos manifestantes lucían bufandas o muñequeras verdes, símbolos de la campaña del líder opositor Mir Hossein Mousavi, quien sostiene que el presidente Mahmud Ahmadinejad ganó la reelección en junio mediante fraude. Mousavi y sus aliados, incluso el ex presidente Mohamad Jatami, pidieron a los manifestantes opositores que no salieran a las calles.
Los contrastes en las protestas fueron notables: un grupo gritaba "¡Muerte a Estados Unidos!" frente al edificio donde funcionó la embajada estadounidense, mientras otro grupo cercano gritaba "¡Muerte al dictador!"
Algunos testigos dijeron a la Associated Press que las fuerzas de seguridad -sobre todo unidades paramilitares de la Guardia Revolucionaria de elite- golpearon, patearon y abofetearon a los manifestantes de oposición en la céntrica plaza Haft-e-Tir. Los testigos hablaron con la condición del anonimato por temor a represalias.
Algunos cibersitios reformistas dijeron que la policía disparó al aire para dispersar a los manifestantes en la plaza, a unos 800 metros (media milla) de la reunión anual frente al edificio donde funcionaba la embajada estadounidense. La versión no pudo ser verificada inmediatamente.
La agencia noticiosa oficial dijo que la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes en otras partes de la ciudad. No hubo confirmación independiente de bajas o arrestos, pero la televisión estatal dijo que no hubo heridos.
La magnitud de las protestas era difícil de determinar, pero parecieron significativamente menores a las que movilizaron cientos de miles de personas después de las conflictivas elecciones.