Opinión / Columna
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Raúl Hernández Viveros
El fracaso del Estado
Diario de Xalapa
3 de noviembre de 2009
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Hace varios días, Moisés Naim comentó en las páginas del diario español "El país", sobre el fracaso del Estado mexicano. En su importante artículo "México, no; Brasil, sí", se refirió a las reformas políticas y económicas realizadas en los años 90. Durante 70 años se mantuvo la paz y construyeron carreteras, universidades públicas y hospitales al servicio del pueblo. Hubo corrupción, el enriquecimiento infinito de los políticos y funcionarios, y varias devaluaciones. La última coincidió con la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.
A pesar de lo anterior, fue la undécima economía a nivel mundial gracias a su potencial petrolero y la industria sin chimeneas, que era la turística. Cuando Fox obtuvo el triunfo electoral, Zedillo le entregó el país con un crecimiento del siete por ciento. Se escribieron libros sobre el milagro mexicano, y la nación era el líder de América Latina. Desgraciadamente, a partir de la administración de Fox comenzó la superación de los niveles de corrupción en sexenios anteriores del PRI. El saqueo enorme de los recursos naturales llevó a no ocupar los excedentes petroleros hacia la construcción de refinerías, sino en beneficio de intereses personales.
Por otra parte, se otorgaron concesiones a familiares y amigos en las principales empresas paraestatales. Hasta la fecha, los hijos de Martha Sahagún y los parientes del sacrificado Mouriño controlan el mantenimiento de las instalaciones en los pozos petroleros. Para nadie es un secreto que las plataformas frente a las costas de Campeche, son atendidas por personal y tecnología obsoleta de las mencionadas familias. También se aprovecharon del remate de las fábricas textiles, y con las concesiones en la venta de energía eléctrica.
Hace varias semanas se dio a conocer la existencia de una empresa dentro de la de Pemex, que se dedicaba a la venta ilícita de petróleo y gasolina capturada por los ductos clandestinos. Por supuesto se hizo un operativo policiaco en donde se detuvieron a varios empleados y trabajadores, pero luego le echaron tierra al asunto. El saqueo de los recursos naturales continúa bajo la impunidad de funcionarios de la administración federal. Nuestro país en estos años decreció a cero y, obvio, millones de personas fueron a ocupar las filas del desempleo.
En cambio, Brasil obtuvo un cinco por ciento de crecimiento y acabó con la pobreza de 20 millones de marginados. Durante estos años recientes, la pobreza mexicana se elevó hasta el reconocimiento de 60 millones de marginados y abandonados a su terrible destino. México se ha quedado rezagado por culpa del aumento de la corrupción en cualquier dependencia de las instituciones nacionales. Al grado que la semana pasada, el entonces subsecretario de Fomento a los Agronegocios de la Secretaría de Agricultura, Jeffrey Max Jones, pidió a los campesinos que se pusieran a trabajar como lo hacen los narcos en el campo mexicano. Por lo cual, Brasil es respetado en foros internacionales y vende hasta aviones de guerra a Estados Unidos, mientras que el Estado mexicano causa temor y preocupación a los inversionistas extranjeros.
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